
Durante el Segundo Simulacro Nacional 2026, las familias con perros y gatos tendrán la oportunidad de detectar una falla que puede complicar una evacuación real: no incluir a los animales de compañía en el protocolo del hogar.
La práctica permitirá revisar quién los trasladará, cómo saldrán del inmueble y qué recursos estarán disponibles cuando suene la alerta.
El ejercicio se realizará el sábado 19 de septiembre a las 12:00 horas. La jornada busca poner a prueba los protocolos de protección civil en hogares, espacios públicos y centros de trabajo.
La hipótesis principal contempla un sismo de magnitud 7,7 con epicentro en Tehuacán, Puebla. La alerta sísmica se activará en distintas regiones del país y también llegará a los teléfonos celulares mediante el sistema Cell Broadcast.
El simulacro debe servir para algo más que desalojar un inmueble. Quienes tienen animales de compañía pueden utilizarlo para definir quién se hará cargo de ellos, cómo los trasladarán y qué harán si el perro o gato se esconde, rechaza la transportadora o se separa de la familia.
Protección Animal Mundial registró que 86,8% no tenía un plan de contingencia
Una encuesta difundida por Protección Animal Mundial reflejó que la mayoría de las personas reconoce el lugar que ocupan sus mascotas dentro del hogar, aunque una parte amplia no había preparado una respuesta ante un sismo.
El 96,2% de los consultados consideró que su animal de compañía era un integrante de la familia. A pesar de esa percepción, el 86,8% señaló que no contaba con un plan de contingencia para su mascota.
La organización impulsó acciones de concientización después de recordar las consecuencias que el terremoto de 1985 tuvo para habitantes y animales domésticos de Ciudad de México.
La entidad también participó en un ejercicio de activación sísmica que incluyó una clínica móvil, con atención veterinaria y orientación para quienes buscaban saber cómo proteger a sus animales ante una emergencia.

Best Friends Animal Society aconseja preparar la transportadora antes de una evacuación
La Best Friends Animal Society plantea que los animales deben familiarizarse con las jaulas o transportadoras mucho antes de una situación de riesgo.
Esa práctica puede facilitar el traslado si la familia necesita abandonar su vivienda o permanecer resguardada durante un periodo prolongado.
Los perros y gatos que no se sienten cómodos en estos contenedores pueden entrar en pánico, correr, esconderse o intentar escapar. El entrenamiento previo busca que asocien ese espacio con un entorno seguro.
Las mascotas que ya usaron transportadora, pero llevan tiempo sin hacerlo, pueden requerir un periodo breve de readaptación. La organización también sugiere que los perros se acostumbren a llevar collar y a caminar con correa.
El plan debe incluir a todos los integrantes de la vivienda. Cada persona necesita conocer su función, mientras que la familia debe establecer un punto externo de reunión en caso de que algunos de sus miembros no estén en casa al momento de evacuar.
También resulta conveniente preparar copias del protocolo y actualizarlas cuando cambien las rutinas, el número de animales o sus necesidades médicas.
La UNAM recomienda entrenar a perros y gatos para resguardarse
La profesora Ylenia Márquez Peña, del Hospital Veterinario de Especialidades de la UNAM, sostuvo que el entrenamiento previo ayuda a las personas y a sus mascotas a actuar con mayor seguridad cuando deben resguardarse o salir de un inmueble.
“Este entrenamiento no tiene límites”, afirmó la especialista al explicar que la preparación para viajar y permanecer en contenedores también puede ser útil frente a una evacuación por sismo.
La académica indicó que los perros y gatos pueden habituarse de forma gradual a las transportadoras. Los juguetes, el alimento o la cama habitual del animal pueden contribuir a que el espacio le resulte conocido.
Una vez que el animal tolera la transportadora, se pueden realizar trayectos cortos. Esa práctica permite que se acostumbre al movimiento y a permanecer tranquilo durante el traslado.
Márquez Peña señaló que los gatos suelen resentir más los cambios de entorno, olores y rutinas. Si deben quedarse al cuidado de otra persona, conviene dejar un calendario con horarios de alimentación, limpieza, juegos, paseos y administración de medicamentos.
La persona designada también debe disponer de información de contacto para emergencias, los datos del médico veterinario y el historial clínico cuando el animal tenga una enfermedad o condición particular.

La identificación y el kit de emergencia deben estar listos antes de salir
La Fundación UNAM, con información atribuida a especialistas universitarios, recomienda tener a la mano comida, agua, placa identificadora, collar, correa, jaula o transportadora y cartilla de vacunación.
Estos elementos permiten que el traslado no dependa de decisiones improvisadas. La identificación resulta necesaria si el animal se separa de su familia durante la evacuación o después del sismo.
Best Friends Animal Society aconseja guardar fotografías actualizadas de la mascota y una imagen de la persona junto al animal. Las copias impresas pueden ser útiles si el teléfono se queda sin batería o no hay acceso a redes sociales.
La organización también recomienda designar con antelación a familiares, amigos o vecinos que puedan recoger o alojar temporalmente a las mascotas.
Es preferible contar con varias personas disponibles y dejarles por escrito las rutinas del animal, sus necesidades y la ubicación de los suministros.

Dejar a la mascota atrás puede impedir una evacuación segura
El error que debe evitarse en una evacuación es dejar a los perros o gatos dentro del inmueble o intentar salir sin una forma prevista para trasladarlos.
Un animal asustado puede esconderse, huir o perderse antes de que su familia logre ponerlo a salvo.
La recomendación de las instituciones consultadas es integrar a cada mascota en el plan del hogar, practicar el uso de la transportadora y definir quién asumirá su cuidado en una emergencia.
Si una persona encuentra a un animal perdido, la UNAM sugiere ofrecerle alimento y resguardo temporal. Después, puede buscar información en listas de mascotas desaparecidas, difundir su imagen o llevarlo a un sitio destinado a animales extraviados.
La preparación no elimina los riesgos de un sismo, pero permite que los animales de compañía no queden fuera de las decisiones que se toman para proteger a la familia.



