Se cumplen 4 años del fallecimiento de Isabel II. (Michael Kappeler/dpa)

Hoy hace cuatro años que el Palacio de Buckingham confirmó el fallecimiento de Isabel II a los 96 años en el castillo de Balmoral, Escocia. La muerte de la soberana el 8 de septiembre de 2022 puso fin a un reinado de 70 años, el más extenso en la historia de la monarquía británica. La desaparición de la monarca no solo supuso la pérdida de la principal figura institucional del Reino Unido, sino también el cierre definitivo del mandato de uno de los jefes de Estado con mayor permanencia e influencia diplomática en la era contemporánea.

Durante este cuatrienio, la corona británica ha completado un proceso de transición institucional bajo la jefatura de Estado de Carlos III. Esta etapa ha estado marcada por la actualización de los símbolos nacionales, desde el cambio paulatino en la efigie de billetes, monedas y sellos postales hasta la renovación de documentos oficiales en los países de la Commonwealth. A pesar de estas modificaciones administrativas, la figura de Isabel II mantiene una notable presencia en el ámbito mediático e historiográfico.

Más allá de su papel en la política internacional y la estricta neutralidad que caracterizó su gestión, la trayectoria de la monarca incluyó episodios y hábitos menos conocidos que reflejan el funcionamiento interno de la Casa Real. Coincidiendo con esta fecha conmemorativa, se analizan cuatro hechos documentados sobre su vida pública y privada.

El uso del bolso como comunicación no verbal

Durante sus intervenciones públicas, Isabel II empleaba su bolso como un mecanismo de comunicación no verbal con su equipo de seguridad y sus damas de compañía. Dado que el protocolo oficial impedía que un interlocutor finalizara una conversación con la monarca de forma unilateral, esta utilizaba movimientos estratégicos del accesorio para gestionar las audiencias.

Trasladar el bolso de un brazo a otro indicaba que deseaba concluir el diálogo en los minutos siguientes, mientras que colocarlo sobre la mesa durante un almuerzo oficial señalaba que el acto debía finalizar en breve. Por su parte, situar el bolso en el suelo activaba el protocolo de intervención inmediata por parte de sus asistentes.

La formación militar de Isabel II

En 1945, a los 18 años, la entonces princesa Isabel se incorporó al Servicio Territorial Auxiliar de Mujeres (ATS) durante la Segunda Guerra Mundial, registrada con el número de servicio 230873. Esta decisión la convirtió en la primera mujer de la familia real en integrarse a tiempo completo en las Fuerzas Armadas británicas. Durante su periodo de instrucción técnica, recibió formación para reparar y mantener motores de vehículos pesados, además de obtener la certificación para conducir camiones militares y ambulancias, cumpliendo las mismas exigencias formativas que el resto de las reclutas.

Origen de la raza canina ‘dorgi’

Los perros favoritos de Isabel II. (Grosby Group)

La vinculación de la reina con la raza corgi galés de Pembroke es un hecho ampliamente documentado, pero su intervención en la aparición de la variante ‘dorgi’ responde a un cruce no planificado. La raza surgió a raíz de la coincidencia entre uno de sus corgis y un perro salchicha (dachshund) propiedad de la princesa Margarita. Tras el nacimiento de la primera camada, la monarca decidió mantener la línea de crianza de este híbrido, dando lugar a una serie de ejemplares que permanecieron en la residencia oficial a lo largo de varias décadas.

La carta reservada en Sídney hasta 2085

En 1986, con motivo de la inauguración tras las obras de restauración del Queen Victoria Building en Sídney, la monarca redactó una carta manuscrita dirigida al alcalde de la ciudad. El texto permanece guardado en una bóveda blindada en el propio edificio y su contenido no ha sido revelado a la Casa Real ni a las autoridades locales.

Las instrucciones formales dispuestas en el sobre establecen que la misiva debe abrirse públicamente en el año 2085 para trasladar su mensaje a los ciudadanos de la ciudad australiana en un futuro lejano.