José Carlos Rodríguez
Santiago de Compostela, 5 sep (EFE).- Turistas sorprendidos, peregrinos recién llegados a Compostela, curiosos y vecinos de la ciudad se han agolpado este sábado desde el mediodía en la Plaza del Obradoiro para contemplar una escena poco habitual: el Entroido gallego en pleno septiembre.
El desconcierto inicial de algunos visitantes dio paso rápidamente a la curiosidad. Quienes esperaban encontrarse con la estampa habitual de la capital gallega se toparon con máscaras, trajes y personajes tradicionales del carnaval gallego, acompañados de música popular.
Toda una representación de algunas de las celebraciones más singulares de Galicia reunidas en un mismo desfile para mostrar su diversidad fuera de las fechas habituales del carnaval.
A las 12:30 horas comenzó el recorrido, con hasta 25 entroidos diferentes y alrededor de 500 participantes, que atravesaron las principales calles del casco histórico compostelano.
Durante unas horas, las piedras de la zona vieja se convirtieron en escenario de una fiesta que normalmente tiene lugar en invierno y que conserva en Galicia una marcada dimensión popular y participativa.
Desde Ourense llegaron algunas de las manifestaciones más conocidas, como los entroidos de Xinzo de Limia, Verín, Viana do Bolo, Laza, Manzaneda, Maceda y Vilariño de Conso. Con ellos desfilaron personajes y tradiciones de otros municipios ourensanos, como las Bonitas de Sande, los Vellaróns de Riós, los Follateiros de Lobios, los Felos e Madamas de Esgos, las Madamitas e Madamitos de Entrimo o los Cabreiros de Muíños.
La representación territorial se completó con expresiones procedentes de las cuatro provincias. Desde A Coruña y Pontevedra llegaron los Xenerais da Ulla, mientras que Pontevedra aportó también las Madamas e Galáns de Cobres, el Enterro da Sardiña de Marín y los Mudados de Ribadetea. De Lugo participaron, entre otros, el Entroido de Foz y el Ribeirao de Santiago de Arriba, procedente de Chantada.
No faltaron tampoco los Galos da Mezquita, el Entroido de Mugares, el Fulión de Buxán, el Touro e Xigante de Celavante o los Samede de Paderne, una muestra de cómo bajo la denominación genérica de Entroido se agrupan en Galicia tradiciones muy diferentes, con personajes, músicas, indumentarias y formas de celebración propias.
La concentración permitió además que muchas de estas expresiones pudieran contemplarse juntas, algo que habitualmente solo es posible desplazándose por diferentes municipios durante las semanas en las que cada localidad celebra su entroido.
El Entroido es por definición una fiesta vinculada a la transgresión, a la inversión de las normas y a la participación colectiva. En Galicia, además, es una tradición de larga trayectoria que mantuvo su celebración incluso durante los años en los que estaba prohibido y que ha llegado hasta la actualidad con especial fuerza en Ourense.
La participación es una de sus señas de identidad. El traje no es solo un elemento ornamental, sino una invitación a formar parte de la fiesta. La tradición contempla incluso que quienes se acercan sin caracterizarse puedan convertirse en objetivo de las bromas de los participantes, desde los latigazos de algunos personajes hasta la harina, las bromas o la invitación a una ronda de vinos.
Sin embargo, lo de hoy se trataba de un desfile, una propuesta promovida por Turismo de Galicia que busca trasladar al público la diversidad y autenticidad de estas celebraciones y, al mismo tiempo, utilizar el entroido como atractivo turístico, alejado de sus fechas tradicionales.
A pesar de que ha habido algún que otro susto y alguna que otra caída, el carácter subversivo y festivo ha sido esta vez solo una pose, una muestra de la diversidad del entroido que la Xunta enmarca en su estrategia de desestacionalización turística, con el objetivo de que los visitantes no tengan que esperar hasta febrero para acercarse a estas tradiciones.
Además de mostrar sus personajes y vestimentas en Compostela, el desfile pretende servir como escaparate para los municipios de origen de estas tradiciones y despertar el interés por visitarlos durante sus propias celebraciones.
Cinco de los entroidos presentes cuentan con la declaración de Festa de Interese Turístico, dentro de un conjunto de manifestaciones que forman parte del patrimonio festivo de Galicia. EFE
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