Vitoria, 4 sep (EFE).- El entrenador del Deportivo Alavés, Quique Sánchez Flores, indicó este viernes antes de medirse a Osasuna que “la disciplina es fundamental para poder ser un gran equipo” y no quiso hablar de récord de puntos.
El técnico madrileño apuntó en sala de prensa que “la certidumbre es importante para el futbolista y cuando sabe que va competir la mirada es otra” y añadió que “la disciplina les hace libre y aporta mucho”.
Preguntado por el récord historico que puede lograr el Alavés en un inicio de liga, manifestó que no le gusta “hacer cuentas”. “Soy optimista y me gusta ir concentrado al partido, pero con la relajación necesaria para tomar decisiones”, explicó el entrenador babazorro, que prefiere hablar de puntos cuando termine el partido.
Sobre su rival navarro, destacó que ha vuelto a lo que todos conocían de los ‘rojillos’. “En el físico y en los duelos es un equipo muy incómodo”, advirtió y añadió que ha cambiado mecanismos. “Antes había muchos movimientos de jugadores y este año es más sencillo, que no quiere decir que sean peores, sino que sus herramientas las manejan muy bien.
Respecto a jugar en casa, remarcó que tienen que ser conscientes de lo que supone Mendizorroza y su afición. “Es un factor muy favorable, pero me cuesta mucho renunciar a los partidos de fuera porque cada partido es una oportunidad”, matizó el entrenador alavesista, feliz después del mercado.
“Hemos conseguido el objetivo de que se conserve el grupo. Es reconocible para todos, no hay sorpresa y hay jugadores que tienen mejorar su valor porque son mejores que lo que fueron el año pasado”, opinó Quique Sánchez Flores, que tiene claro que cuenta con “una base de chicos jóvenes” que les ilusiona.
En cambio, no pudo ocultar su tristeza tras la posible grave lesión de Mikel Rodríguez, a falta de confirmación. “Es un chico que viene con mucha ilusión, es muy joven y nos ha dejado fríos”, indicó y adelantó que la primera reacción es promocionar a los jugadores que hay en la cantera y dijo que contará con Izei Hernández.
“Las cosas hay que aceptarlas como son, los grados de madurez se revelan ante la situaciones incómodas como esta y nos va a ayudar a llegar el domingo para que este partido sea para Mikel”, consideró Quique Sánchez Flores, que admitió que en el vestuario se llevan mal este tipo lesiones.
“Fue un día raro. Nos dejo el cuerpo atravesado e impactante, sobre todo al oír los gritos del jugador”, lamentó. EFE
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