Magdalena Tsanis
Madrid, 2 sep (EFE).- Al principio solo había una idea, la de una niña encerrada en un lugar remoto. De ahí nació 'Hija del cielo', la tercera novela del escritor y cineasta Rodrigo Cortés, una historia a veces cómica y a veces terrorífica que viene "sin libro de instrucciones" y que apela a la imaginación del lector.
El director de películas como 'Buried' (2010), 'Luces rojas' (2012) o la más reciente 'Escape' (2024) está inmerso ahora en su próximo proyecto cinematográfico, una historia basada en la trágica misión de los agentes españoles del CNI que perdieron la vida en Irak en 2003, actualmente en fase de desarrollo.
Sea una novela o un guión, Cortés dice partir siempre de "cierta sensación de libertad" en todo lo que hace, aunque admite que el cine exige "mayor concisión" y que en los rodajes hay "una presión tiránica" por el tiempo y el dinero.
"En el cine la libertad es mucho más cara y tiene mucho más coste personal", ha afirmado en una entrevista con EFE, en la que después ha matizado que no quiere dramatizar: "Todos pagamos un precio por las decisiones que tomamos, trato de responsabilizarme y quejarme lo menos posible".
'Hija del cielo' (Random House), que sale este jueves a la venta, transcurre en un pueblo imaginario llamado Gabaón, al borde de un acantilado, frente al mar, un lugar al margen del mundo y con sus propias reglas que recorren dos voces, la de un narrador preciso y claro y la de una niña endemoniada, encerrada en un cuarto sin ventanas en un monasterio custodiado por 61 monjas y tres curas.
Puede leerse como una novela de terror pero también realista. "La novela no viene con libro de instrucciones, todas las lecturas son posibles", insiste el autor. "No sabemos si la niña tiene los demonios dentro o los tiene fuera, si es producto de las circunstancias, si tiene una enfermedad o si es una mentirosa y se lo inventa todo".
Dice Cortés que no le interesan las afirmaciones categóricas, ni las tomas de postura, sino "tratar de ser interesante" y dejarse sorprender. Así, por ejemplo, lo más parecido a un demonio que puede haber en esta novela es una voz que se hace llamar el Hombre Guapo y que se define como la suma de todas las contradicciones.
Esa ambigüedad que coquetea con el absurdo ya estaba en anteriores novelas de Cortés, como 'Los años extraordinarios' (2021), al igual que el humor y lo onírico y fantasioso. Tal vez haya esta vez más crudeza, sin dejar de ser delicada y compasiva otra veces.
"Supongo que, casi sin querer, la novela transmite una percepción del mundo como un lugar maravilloso y temible, que no es ni bueno ni malo sino que, simplemente, es, de forma descarnada e implacable. Las leyes del mundo no están hechas a nuestra medida sino a las de las propias leyes de la física".
En un mercado editorial en el que abundan las novelas de no ficción, autoficción o autobiográficas, Cortés defiende la imaginación pura. "Supongo que de esto iba todo esto, de inventarte a un señor que va con otro un poco más gordo y más bajo, de enfrentarte a molinos de viento o perderte dentro del vientre de una ballena", dice.
Y en cuanto a las razones del auge de la autoficción, prefiere tirar de ironía. "Probablemente se deba a que tengamos la generación de gente con más vidas interesantes de la historia. Seguramente sea eso. Y seguramente en años pasados y siglos pasados la gente no tenía vidas tan interesantes y tenía que inventarse otras". EFE
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