
El Salvador podría recibir cerca de USD 140 millones del Fondo Monetario Internacional si su Directorio Ejecutivo aprueba el acuerdo técnico alcanzado esta semana.
El desembolso no es automático: depende de que las autoridades salvadoreñas cumplan las acciones previas pactadas y de que el organismo dé su aval formal.
El entendimiento correspondió a la segunda y tercera revisiones del programa de 40 meses bajo el Servicio Ampliado del Fondo, aprobado el 26 de febrero de 2025 con un acceso total de aproximadamente USD 1,400 millones.
Hasta la fecha del anuncio, el país había recibido 172.32 millones de derechos especiales de giro dentro de ese acuerdo, según el comunicado difundido por el organismo el 3 de septiembre.
El acuerdo técnico implicó que El Salvador deberá aprobar en 2027 una reforma paramétrica del sistema previsional, reconocer deudas con los fondos privados de pensiones, avanzar en transparencia fiscal y transferir el control de la billetera Chivo a un operador privado, entre otros compromisos.
La reforma previsional
Una reforma paramétrica no reemplaza el sistema de pensiones en su conjunto. Consiste en ajustar variables que inciden en su funcionamiento y sostenibilidad: la edad de retiro, los años de cotización, las tasas de aporte o la fórmula para calcular las jubilaciones.
El FMI no precisó en el comunicado cuáles de esos elementos deberán modificarse ni adelantó el contenido de la iniciativa. El compromiso establecido solo fijó que la reforma deberá ajustarse a las recomendaciones técnicas del organismo.
La necesidad de una reforma previsional no era nueva en la agenda del Fondo. En 2021, el organismo ya había señalado que la edad de jubilación en El Salvador estaba “muy por debajo de los 65 años recomendados, especialmente para las mujeres”.
La primera revisión del acuerdo, aprobada el 27 de junio de 2025, también había indicado que las reformas previsionales y del empleo público eran necesarias para sostener la consolidación fiscal en el mediano plazo.
La deuda con los fondos privados
Junto con la reforma paramétrica, el programa contempló el reconocimiento de las obligaciones surgidas tras el vencimiento del período de gracia en los pagos de intereses a los fondos privados de pensiones.
“El trabajo continuará para fortalecer el sistema de pensiones”, indicó el FMI al referirse al reconocimiento de esos pasivos. El monto de esa deuda asciende a USD 2,400 millones, cifra que ya había sido señalada por Moody’s, según destacan medios locales.
La definición sobre las pensiones se insertó en una estrategia más amplia de ordenamiento de las cuentas públicas. El programa buscó reducir las necesidades de financiamiento del Estado y limitar la presión que la deuda ejerce sobre el presupuesto.

Las metas fiscales para 2027
El plan acordado con el Fondo apuntó a que el superávit primario del Sector Público No Financiero pasara de 2.9% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026 a 3.7% en 2027. Ese resultado deberá alcanzarse mediante una política de gasto prudente y mejoras en la administración de los ingresos públicos, cita el comunicado.
La trayectoria estuvo vinculada con la Ley de Responsabilidad Fiscal, que fijó como objetivo reducir la relación entre la deuda pública y el PIB hasta 80% en 2030.
El acuerdo también contempló la preparación de una reforma del empleo público orientada a elevar la eficiencia de los servicios estatales y contener presiones permanentes sobre las finanzas públicas.
La revisión previó, al mismo tiempo, mantener recursos para obras de infraestructura y programas sociales que el Gobierno consideró prioritarios.

La proyección de crecimiento
El jefe de misión del FMI para El Salvador, Torres, afirmó en el comunicado que la economía mantuvo un desempeño superior al previsto durante 2025. “El Salvador continúa con un desempeño económico sólido”, señaló en el comunicado del Fondo, y proyectó una expansión de 4.5% para el año en curso.
El organismo atribuyó esa perspectiva a la inversión, el consumo privado, las remesas, el turismo y las entradas de capital. También vinculó ese escenario con las mejoras en seguridad y una mayor confianza de los inversores.
El comunicado del Fondo detalló que “el programa está dando resultados positivos. La actividad económica ha superado las expectativas, y los desequilibrios fiscales y externos se están corrigiendo conforme a los compromisos del programa”.
A futuro, el organismo proyectó que se profundizará la consolidación fiscal y que, tras superar los objetivos, se reforzarán las reservas y los márgenes de liquidez para aumentar la resiliencia del país ante presiones externas.

La revisión también incluyó compromisos sobre activos digitales. El Fondo informó que la propiedad mayoritaria y el control operativo de la billetera Chivo pasaron a un operador privado; el Estado retendrá una participación minoritaria y las responsabilidades de custodia de los activos de los clientes.
El FMI indicó además que El Salvador no prevé nuevas acumulaciones de bitcoin con fondos públicos. Las autoridades presentaron documentación para acreditar que el aumento de las tenencias desde la primera revisión respondió a donaciones privadas. “Se ha aportado documentación que verifica que la acumulación de bitcóin desde la primera revisión corresponde a donaciones privadas y que no se utilizaron recursos públicos”, precisó el comunicado.
El programa ya establecía límites a la exposición estatal a los criptoactivos y descartaba la emisión de deuda vinculada con bitcoin.



