A sign indicates the entrance of the Eiffel Tower, the opening of which has been delayed for

La Torre Eiffel ha reabierto hoy sus puertas después de haber permanecido cerrada ayer por la huelga de sus trabajadores, quienes estaban frustrados por lo ocurrido el fin de semana. Al parecer, el sábado 5 de septiembre se esperaba la llegada de un grupo de unos 100 monjes hindúes del Bochasanwasi Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha (BAPS), que no acabó como esperaban.

Todo se dio a conocer cuando Diane Davoine, portavoz del sindicato, comunicó que “las trabajadoras fueron apartadas, sustituidas e invisibilizadas por su género”. Al conocer las “instrucciones”, los empleados no podían dar crédito, ya que les pedían que las mujeres debían hacerse “invisibles para recibir a esta delegación”.

Tras conocer lo que había pasado, Ariel Weil, presidente de la empresa que gestiona la Torre Eiffel (SETE) y alcalde del centro de París, reconoció que era “claramente una práctica inaceptable”. Hoy, Weil se ha vuelto a pronunciar y ha tachado lo ocurrido en el monumento de hierro como un hecho “totalmente impactante e inaceptable”.

Por ello, en una entrevista con Franceinfo, el líder socialista ha asegurado que ya se ha puesto una investigación interna para “determinar quién es el responsable” de que se llevaran a cabo las peticiones del BAPS. También ha asegurado que los nombres se darán a conocer “en los próximos días”, cuando consigan toda la información de lo sucedido.

Monks walk at the BAPS Hindu Mandir temple, in Abu Dhabi, United Arab Emirates, February 7, 2024. REUTERS/Amr Alfiky

“Al parecer, algunos gerentes demasiado celosos del complejo turístico se tomaron estas directivas muy en serio, pero las consideraron inapropiadas”, ha afirmado para el medio francés. De esta forma ha anunciado: “Determinaremos quién dio las instrucciones para modificar el protocolo de recepción de visitantes de la Torre Eiffel”, además de garantizar que la discriminación que vivieron sus trabajadoras “no vuelva a ocurrir”.

“Estas condiciones no deberían haber sido aceptadas”

El BAPS es un movimiento hindú radical cuyas bases se asentaron durante el siglo XVIII y que actualmente está vinculado con el partido conservador nacionalista del primer ministro de India. Su ideología no permite que hombres y mujeres hagan una misma actividad juntos. Una norma que se extiende incluso en las entradas a cualquier templo. De este modo, solicitaron que se limitaran las “interacciones con mujeres”, según se confirmó desde SETE el lunes.

De este modo, cuando llegaron a la Torre Eiffel, al personal femenino ya se les había dado la orden de ser “invisibles” e incluso algunas se fueron a sus casas. Pero a las que se quedaron, les exigieron “no transitar ni cruzar ciertas áreas mientras la delegación estuviera presente”, afirmaban en un comunicado difundido por AFP.

A sign reading

Al conocer lo sucedido, la directiva de la SETE declaró que “estas condiciones no deberían haber sido aceptadas”, ya que no estaban en consonancia con los valores de la empresa “ni con los principios de igualdad entre hombres y mujeres”. Aun así, “las tensiones aumentaron durante el fin de semana, así que [el lunes por la mañana] los empleados decidieron reunirse: primero, para entablar un diálogo con la dirección, y segundo, para garantizar que las mujeres nunca vuelvan a ser tratadas de esta manera en la empresa”, ha explicado Davoine.

Por su parte, el grupo de religiosos ha publicado a través de su cuenta oficial en X que la visita se “organizó en colaboración con el equipo de la Torre Eiffel al comienzo del horario de apertura habitual para evitar molestar o incomodar a los demás”. Del mismo modo ha pedido disculpas “por cualquier dolor o inconveniente causado”. También han defendido que “creemos en los valores universales del respeto mutuo y el servicio”.