La investigación por el triple crimen de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez en Florencio Varela sumó cuatro nuevos detenidos luego de una serie de allanamientos realizados en distintos puntos del conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires. Para los investigadores, los sospechosos formarían parte de la segunda línea operativa y de encubrimiento de la organización vinculada a los asesinatos.
Los procedimientos fueron ordenados por la Justicia Federal de Morón y estuvieron a cargo de la DDI La Matanza. Durante los operativos, además de las detenciones, se secuestraron celulares, dispositivos electrónicos, documentación y una pistola calibre 9 milímetros con la numeración suprimida.
Con estos cuatro arrestos, ya son 14 las personas detenidas en el expediente, entre ellas Tony Jansen Victoriano Valverde, alias “Pequeño J”, señalado por los investigadores como el presunto autor intelectual de los crímenes.
Mansur, el hombre identificado hasta ahora como “NN Ramiro”
Uno de los nuevos detenidos es Mansur, de 52 años, a quien los investigadores identificaban hasta ahora como “NN Ramiro”.
Según la hipótesis de la Justicia, habría tenido un papel importante dentro de la logística de la organización. Está acusado de haberle prestado autos a David Gustavo Morales Huamán, alias “El Loco David”, y de haber entregado ropa limpia a los autores materiales después de los asesinatos.

Para los investigadores, esa maniobra habría tenido como objetivo facilitar la fuga de quienes participaron del triple crimen y evitar que fueran identificados con las prendas que llevaban al momento de los hechos.
Chieto, esposa de uno de los primeros detenidos
Otra de las personas arrestadas es Chieto, de 36 años, esposa de Jesús Mallón Bernave, quien ya se encontraba detenido.
Su nombre apareció dentro de la investigación vinculada a la estructura que, según la Justicia, habría cumplido tareas relacioandas con la organización y el encubrimiento posterior de los asesinatos.
Chieto fue detenida durante los nuevos procedimientos realizados entre la noche del viernes y la mañana del sábado.
Olivera, señalada como presunta testaferro
También fue detenida Olivera, de 70 años, a quien los investigadores señalan como una presunta testaferro de Mansur.
Su arresto ocurrió durante las medidas destinadas a reconstruir cómo funcionaba la estructura de la organización y quiénes colaboraban con sus integrantes, más allá de aquellos que aparecen directamente vinculados con los asesinatos.
Su situación será definida a partir de la declaración indagatoria y del análisis de los elementos secuestrados durante el allanamiento.
Quispe Gallardo, la expareja de “Pequeño J”
La cuarta detenida es Quispe Gallardo, de 19 años, quien fue pareja de Tony Jansen Victoriano Valverde, más conocido como “Pequeño J”.
De acuerdo con la investigación, la joven habría participado del traslado de drogas y también habría puesto su casa a disposición de los integrantes de la organización.

Su vínculo con “Pequeño J” es uno de los elementos que los investigadores tendrán en cuenta para determinar cuál habría sido su participación dentro de la estructura investigada.
Qué encontraron en los allanamientos
Además de las cuatro detenciones, los procedimientos permitieron secuestrar 22 celulares, dos tarjetas SIM, una tablet, una computadora y un equipo de radiocomunicación.
También fue encontrada una pistola Taurus G3XL calibre 9 milímetros con la numeración suprimida, junto con 27 proyectiles.
Entre los elementos que ahora deberán ser analizados por los investigadores apareció además una carta manuscrita dirigida a “Pequeño J”, documentación judicial y una tarjeta SUBE que podría estar vinculada con algunos de los movimientos que forman parte del expediente.
Los cuatro serán indagados el lunes
Los nuevos detenidos quedaron incomunicados y a disposición de la Justicia Federal. Está previsto que sean trasladados mañana para prestar declaración indagatoria ante el juez federal de Morón Jorge Ernesto Rodríguez.
Después de los nuevos allanamientos, además, la causa volvió a quedar bajo secreto de sumario durante diez días, una medida destinada a preservar las próximas medidas de investigación.




