
La investigación sobre los dibujos de Felipe Guamán Poma de Ayala plantea una nueva lectura sobre las imágenes de ciudades y edificios que aparecen en la Nueva Corónica y Buen Gobierno. El estudio sostiene que esas representaciones pueden vincularse con construcciones reales del siglo XVI y con las técnicas utilizadas durante los primeros años del periodo virreinal.
El trabajo fue realizado por Pedro Hurtado-Valdez y Christian Dongo Fernández, investigadores de la Universidad San Ignacio de Loyola, quienes compararon las ilustraciones del cronista con dos iglesias ubicadas en los Andes centrales. La investigación tomó como referencia la arquitectura conservada en San Pedro de Ninacaca y San Juan de Yacán, en Pasco.
La comparación permitió identificar correspondencias en componentes como muros, fachadas, torres y cubiertas. El estudio también revisó documentos históricos relacionados con las técnicas constructivas del siglo XVI para establecer vínculos entre los recursos gráficos de Guamán Poma y las prácticas edilicias de ese periodo.
El análisis adquiere relevancia por la escasa conservación de edificios levantados durante el siglo XVI. Los terremotos registrados en los siglos posteriores provocaron la destrucción de numerosas estructuras o modificaciones importantes en sus fábricas y cubiertas. Las iglesias de Ninacaca y Yacán permiten observar características constructivas vinculadas con ese periodo.
Dos iglesias de Pasco permiten contrastar los dibujos

San Pedro de Ninacaca está ubicada a 4.172 metros sobre el nivel del mar y fue construida en 1582. Su planta cuenta con una sola nave, un arco toral que separa el presbiterio del espacio destinado a los fieles y un sotocoro. El estudio la vincula con el estilo Gótico Isabelino presente en iglesias andinas del siglo XVI.
Sus muros están formados por piedras calizas de diferentes tamaños, unidas con mortero de barro y dispuestas de manera irregular. La iglesia también cuenta con un pavimento perimetral con pendiente hacia el exterior para facilitar la evacuación del agua de lluvia. La portada presenta cuerpos escalonados, pilastras, recuadros y un frontón partido.
La torre se encuentra separada del templo y presenta una parte inferior maciza, mientras que los cuerpos superiores están retranqueados y cuentan con vanos amplios en el sector de las campanas. La cubierta utiliza una estructura de par y nudillo con rollizos, madera, cañas y ataduras de piel, además de una terminación de paja.
San Juan de Yacán se localiza a 3.605 metros sobre el nivel del mar. Su fecha exacta de construcción es desconocida, pero sus características estructurales y estilísticas corresponden al siglo XVI. El templo dispone de una nave única, arco toral y sotocoro.
En este caso, los muros combinan zócalos de piedra rústica y mortero de barro con adobe. La estructura cuenta con contrafuertes en el perímetro. La torre está separada de la iglesia y combina piedra y adobe, mientras que la cubierta conserva una estructura de madera de par y nudillo. Una pequeña zona mantiene restos de la terminación original de paja, aunque el resto fue sustituido por planchas metálicas corrugadas.
Los trazos permiten reconocer materiales y sistemas constructivos
El estudio de Hurtado-Valdez y Dongo Fernández identifica diferentes recursos gráficos en las ilustraciones de Guamán Poma. El uso de líneas con distintos grosores permite establecer diferencias de profundidad, mientras que la representación simultánea de vistas frontales y laterales facilita la percepción volumétrica de los edificios.
Los investigadores también identificaron patrones específicos para representar los muros. Las líneas paralelas y segmentadas aparecen asociadas con superficies rústicas sin revestimiento, mientras que otros muros carecen de esas tramas, lo que puede corresponder a superficies con algún tipo de acabado. Las proporciones de las edificaciones muestran además muros gruesos relacionados con el uso de adobe, tapial, piedra con mortero de barro o piedra tallada.
Las fachadas escalonadas constituyen otro punto de comparación. Durante años, estas formas fueron vinculadas con una posible representación de la chakana. El estudio señala, en cambio, que existe correspondencia con fachadas renacentistas del siglo XVI, como la portada de San Pedro de Ninacaca. También se identificaron semejanzas con una portada de la iglesia de San Agustín de Lima y con la capilla de La Veracruz antes del terremoto de 1687.
Las torres dibujadas por Guamán Poma también presentan características que aparecen en construcciones conservadas. Entre ellas figuran las torres separadas de los templos, los primeros cuerpos macizos, los vanos del sector de campanas y los pavimentos alrededor de sus bases. El estudio encuentra correspondencias con edificios de distintas zonas del territorio peruano.
La carpintería muestra una transición técnica
La investigación sitúa estas construcciones dentro de un contexto en el que existía una cantidad reducida de maestros especializados. La ordenanza de carpinteros de Lima de 1575 registró la falta de profesionales expertos en ese oficio. El documento citado por los investigadores señalaba: “...porque no hay al presente más que tres o cuatro maestros expertos en el dicho oficio si se ausentasen o muriesen no quedaría después quien pudiese encargarse de obras primas y necesarias...”.
El censo de 1612, citado en el estudio a partir de Vargas, registró cinco carpinteros de procedencia indígena en el virreinato. Para los autores, este dato permite ubicar en los primeros años del siglo XVII la difusión local de técnicas de carpintería vinculadas con conocimientos procedentes de España, como el escuadrado de madera, el uso de clavos, los ensambles, los empalmes y el torneado.
En las iglesias de Ninacaca y Yacán, las cubiertas de par y nudillo utilizan rollizos, cañas y ataduras de piel. El estudio plantea que la mano de obra pudo ser indígena bajo dirección de alarifes hispanos. La aparición de carpinteros locales vinculados con la transferencia de conocimientos españoles está documentada desde los primeros años del siglo XVII.
Una lectura documental de las imágenes de Guamán Poma

La investigación establece que las características constructivas de los edificios representados por Guamán Poma presentan relaciones gráficas con San Pedro de Ninacaca y San Juan de Yacán. El artículo publicado en Expresión Gráfica Arquitectónica plantea que las ilustraciones constituyen un registro de las prácticas constructivas del siglo XVI.
El trabajo también señala que durante ese siglo las construcciones fueron dirigidas por un número reducido de alarifes procedentes de España y que existían tipos arquitectónicos similares en distintas partes del virreinato. Las diferencias dependían de la mano de obra disponible y de los materiales existentes en cada lugar.
Según los investigadores, Guamán Poma utilizó un sistema gráfico destinado a identificar materiales y sistemas constructivos. El manuscrito estaba dirigido al rey de España, por lo que los recursos visuales debían resultar comprensibles para sus destinatarios.




