
Cinco segundos. Ese es el tiempo que necesita una persona para detectar rasgos de psicopatía en un desconocido, según las investigaciones de la psicóloga Leanne Ten Brinke, profesora e investigadora especializada en el estudio de la mentira, el dominio y lo que la ciencia denomina rasgos oscuros de la personalidad.
La especialista explicó en el podcast The Diary of a CEO, conducido por Steven Bartlett, cómo reconocer estos patrones y qué estrategias funcionan para convivir con quienes los presentan.
La Dra. Ten Brinke dirige un laboratorio dedicado a estudiar lo que la psicología denominó como la tétrada oscura, un concepto que amplía al antiguo “triángulo oscuro” con la incorporación de un cuarto elemento.
Los cuatro elementos que componen la tétrada oscura
El primero es la psicopatía, definida por la especialista como “una constelación de rasgos de personalidad” que incluye encanto superficial, manipulación, experiencias emocionales limitadas, ausencia de remordimiento y una tendencia marcada a romper reglas sociales o legales.

El segundo es el maquiavelismo, con nombre inspirado en la obra de Nicolás Maquiavelo, que se caracteriza por el cinismo hacia los demás y una manipulación calculada a largo plazo. “Aprenden un pequeño dato sobre vos y piensan: puedo usar eso en su contra más adelante”, describió Ten Brinke.
El tercer componente es el narcisismo, marcado por un sentido exagerado de derecho a recibir un trato o reconocimiento especial y la disposición a explotar a otros para obtener lo que consideran merecido.
La psicóloga distinguió dos variantes: la grandiosa, con un ego difícil de quebrar que reacciona con ira ante el fracaso, y la vulnerable, con una autoestima frágil que se derrumba ante el rechazo social.

El cuarto rasgo, el más reciente en incorporarse al modelo, es el sadismo, que la experta comenzó a estudiar en el contexto de homicidios sexuales pero que también se manifiesta en versiones cotidianas como el troleo en redes sociales.
Según la especialista, los cuatro rasgos comparten tres características centrales: frialdad emocional, manipulación y hostilidad hacia los demás.
Las señales que delatan estos rasgos en segundos
La investigación que citó Ten Brinke, realizada junto al psicólogo Scott Lilienfeld, mostró a voluntarios fragmentos de entre cinco y veinte segundos de entrevistas a delincuentes evaluados previamente por su nivel de psicopatía.

Las calificaciones de observadores sin entrenamiento coincidieron de forma notable con las de clínicos que habían realizado entrevistas extensas.
El análisis de esos videos reveló dos patrones recurrentes: el uso de sonrisas Duchenne, aquellas que activan los músculos alrededor de los ojos, combinadas paradójicamente con un lenguaje hostil, y un uso frecuente de gestos con las manos, conocidos como “ilustradores”.
“Mostraban sonrisas de apariencia muy feliz mientras decían cosas realmente hostiles”, relató la psicóloga, que subrayó que esta combinación genera una presentación emocional inusual, fácil de percibir incluso para observadores inexpertos.
Por qué es un mito que los mentirosos evitan la mirada
Uno de los hallazgos que más contradice el sentido común popular es el papel del contacto visual como indicador de mentira. “Si le preguntás a la gente en cualquier parte del mundo cuál es la principal señal de que alguien les está mintiendo, van a decir que evita la mirada, pero no hay investigación que respalde eso”, afirmó.

La explicación, según la especialista, es simple: como el estereotipo es ampliamente conocido, quienes mienten suelen esforzarse justamente por sostener la mirada.
La señal más consistente para detectar mentiras, según su laboratorio, es la cantidad de detalles verificables que ofrece una persona: quienes mienten tienden a dar información más escasa y ambigua, especialmente cuando no tuvieron tiempo de preparar su relato.
Estrategias para convivir con personalidades difíciles
Ten Brinke remarcó que estos rasgos tienden a persistir con el tiempo. Un estudio que mencionó en el podcast consultó a más de mil personas que conocían durante años a individuos con rasgos psicopáticos: el 93% afirmó que el comportamiento era igual de problemático o peor después de los 50 años.

Frente a este panorama, la especialista propuso siete estrategias prácticas para manejar a personas con estos rasgos:
- Establecer límites explícitos desde el comienzo.
- Evitar otorgarles posiciones de poder sobre otras personas.
- Priorizar los incentivos sobre los castigos, ya que responden mejor a las recompensas que a las sanciones.
- Enfatizar los puntos en común para reducir posibles reacciones defensivas.
- Prestar atención a las señales de manipulación durante las interacciones.
- Evitar las negociaciones cara a cara, porque la investigación de la Universidad de Columbia Británica mostró que estas personas obtienen mejores resultados en negociaciones presenciales que por escrito.
- Reducir las situaciones que favorezcan su capacidad de influencia o persuasión sobre los demás.
La psicóloga insistió en que, pese a la persistencia de estos rasgos, existen herramientas concretas para reducir su impacto en el entorno laboral, familiar y social.



