Entre los trabajadores argentinos, convive el temor a perder el empleo con las ganas de buscar otro puesto de trabajo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mercado laboral formal atraviesa una tensión particular. Mientras crece la sensación de que un puesto de trabajo puede perderse en cualquier momento, la inestabilidad no alcanza para frenar las ganas de buscar algo mejor. La consecuencia es un escenario donde el miedo y el deseo de cambio conviven, sin que ninguno de los dos termine de imponerse, al que expertos en la materia denominaron como job hugging (abrazarse al empleo, castellano).

Según un informe de Bumeran, el 80% de los trabajadores afirma que le preocupa quedarse sin trabajo, mientras que apenas el 20% dice no sentir ese temor. El dato surge del estudio “Job Hugging: agarrate fuerte”, que analizó el vínculo entre la estabilidad laboral y las decisiones de permanencia o cambio de empleo.

Pese a ese temor generalizado, el informe muestra que la mayoría de los empleados no se queda quieto: el 79% de los trabajadores está pensando en cambiar de empleo, frente a apenas un 21% que no lo contempla. Sin embargo, la intención no siempre se traduce en acción. El 57% reconoce que revisa ofertas laborales pero nunca llega a postularse, una señal de que el miedo funciona como freno incluso cuando la voluntad de moverse existe.

Una carrera que no avanza

Otro dato central del estudio tiene que ver con la percepción sobre el propio desarrollo profesional. El 75% de los trabajadores siente que su carrera está estancada. A esto se suma que el 60% dice no sentirse motivado en su trabajo actual, frente a un 40% que sí lo está.

El 75% de los tabajadores consultados asegura que se siente estancado en su actual puesto de trabajo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando se les pregunta por qué se sienten así, el motivo más mencionado es la falta de reconocimiento: el 36% dice no sentirse valorado como trabajador. Le siguen la falta de motivación, un entorno laboral tóxico y la incomodidad con los valores de la organización. En el otro extremo, el 46% asegura que le gusta su trabajo y el 15% dice sentirse muy comprometido, mientras que el 21% reconoce estar poco comprometido y hacer lo mínimo indispensable, y el 18% afirma no sentir compromiso alguno y querer renunciar.

Ese malestar convive con una valoración muy alta de la estabilidad. El 54% de los trabajadores señala que lo que más aprecia de su empleo actual es la seguridad que le da, muy por encima del clima laboral, las posibilidades de crecimiento profesional o la creatividad que permite la tarea.

En la misma línea, el 35% admite que buscar un nuevo trabajo le genera miedo. Entre quienes sienten ese temor, la principal preocupación es que la nueva empresa atraviese despidos o recortes poco después del ingreso. También pesan la falta de ofertas atractivas dentro del propio sector, la inestabilidad económica general y el riesgo de perder beneficios o antigüedad acumulada en el puesto actual.

El fenómeno del job hugging

Este cuadro de temor, estabilidad y estancamiento es lo que el estudio caracteriza como “job hugging”: la tendencia de los trabajadores a aferrarse a su puesto actual por temor a la incertidumbre, más allá de que ese puesto ya no los conforme. Consultados directamente sobre si se sienten parte de esta tendencia, el 55% de los trabajadores argentinos respondió que sí. Entre ellos, el 40% afirma que se siente así desde hace más de un año.

La falta de actualización salarial es uno de los motivos que más se tienen en cuenta al momento de evaluar una renuncia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El temor también se traduce en comportamientos concretos dentro del trabajo. El 38% de los trabajadores reconoce que realiza más tareas de las que le corresponden por miedo a que lo despidan.

Respecto a qué situación podría llevarlos a renunciar, el motivo más elegido es la falta de actualización salarial, seguido por un mal ambiente laboral y un jefe o equipo tóxico. El 13% sostiene que, en este momento, ninguna situación lo llevaría a dejar su trabajo.

La mirada de las empresas

El fenómeno también es percibido desde el otro lado del mostrador. El 80% de los especialistas en recursos humanos consultados identifica, dentro de sus organizaciones, talentos que permanecen en su puesto por miedo y no porque estén conformes con su trabajo. Entre los comportamientos que más observan se destacan mantener un perfil bajo, evitar conflictos y aferrarse de manera estricta a las tareas que ya tienen asignadas.

Para Federico Barni, CEO de Bumeran, el job hugging es una realidad cada vez más visible en las organizaciones. “Las personas ya no perciben el cambio de trabajo como una oportunidad de crecimiento sino como una situación amenazante. El desafío para las organizaciones es identificar cuándo la permanencia en un puesto responde a un verdadero compromiso y cuándo es simplemente miedo. Para los talentos, el reto es considerar que pueden estar arriesgando más quedándose en un lugar que ya no contribuye a su desarrollo profesional”, comentó.

Desde las áreas de recursos humanos detectan miedo de los trabajadores a perder el empleo. (EFE)

Según el estudio, la principal causa detrás de este fenómeno es el contexto económico, señalado por el 37% de los especialistas. Le siguen la inestabilidad a nivel global, el miedo de los talentos a perder su lugar o estabilidad y el temor a no encontrar otro trabajo. En cuanto a la proyección futura, el 81% de los especialistas cree que el job hugging va a seguir creciendo en los próximos años.

Además, el 55% de los especialistas ubica a los trabajadores de entre 31 y 50 años como los más propensos a esta conducta, por encima de los mayores de 50 y de los más jóvenes. En cuanto a las áreas más señaladas dentro de las organizaciones, Administración y Finanzas encabeza el listado, seguida por Producción, Abastecimiento y Logística, y por el sector Comercial.