Buenos Aires, 3 septiembre (NA) - El sector agroexportador viene de un semestre de crecimiento marcado. Entre enero y julio de 2026 facturó $25,42 billones, un 51,5% más que en el mismo período del año anterior, según datos elaborados en base a información del INDEC. El salto responde a una combinación de mayor volumen exportado, suba del tipo de cambio y mejora en el valor de la mercadería vendida al exterior. Ese ritmo choca ahora con una negociación que no logra cerrarse. La Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) y el sindicato de recibidores de granos, URGARA, mantienen abierta la paritaria de la rama puerto privado desde hace semanas, sin acuerdo, en medio de una conciliación obligatoria dictada el 19 de agosto por la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo. Mientras la discusión sigue sin resolverse, ya hay camiones con demoras en los accesos al puerto de Bahía Blanca, uno de los nodos clave para la salida de la cosecha. El punto que traba el acuerdo tiene que ver con las horas extraordinarias. Delegados del gremio comunicaron a las terminales que no las realizarían ni aceptarían la derivación de personal entre sectores, algo que la legislación laboral ampara: la ley establece que la hora extra es opcional, no obligatoria. Para la CPPC, en cambio, esa decisión equivale a una medida de fuerza encubierta. La CPPC sostiene que ofreció un 31,99% para el período enero-diciembre de 2026 —según sus propios cálculos, por encima de la inflación anual proyectada por el Gobierno y los organismos técnicos (30,2%)— más una suma extraordinaria de hasta $359.095 para la tercera categoría, con pago acelerado en dos cuotas desde agosto. La distancia con el reclamo gremial ronda los tres puntos porcentuales sobre el ciclo anual. Esa diferencia de tres puntos es, hasta el momento, lo que separa a las partes de un acuerdo. Mientras se mantiene, la conciliación obligatoria sigue vigente y la operatoria en los accesos al puerto de Bahía Blanca continúa con demoras, en un momento en que el complejo agroexportador tiene compromisos de embarque en curso. Fuentes del sector empresario agroexportador señalan, de manera extraoficial, que la negociación ya debería estar cerrada, dado que la brecha remanente no representa un monto significativo para el sector, lo que alimenta el malestar de algunos referentes ante la falta de un cierre rápido del acuerdo. La autoridad laboral deberá determinar si la negativa a las horas extra configura una decisión individual amparada por la ley o una acción colectiva incompatible con los términos de la conciliación vigente, que vence en los próximos días. Hasta entonces, la paritaria sigue sin resolverse y la operatoria portuaria continúa condicionada por esa falta de acuerdo. Agencia NA.