Buenos Aires, 8 septiembre (NA) – Los estudiantes del secundario de la Ciudad de Buenos Aires pasan más de seis horas por día con el celular y cuatro de cada 10 adolescentes presentan al menos una señal de alerta en indicadores de bienestar socioemocional como, por ejemplo, ansiedad, depresión o somnolencia. La problemática escolar surge de un estudio del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, en colaboración con el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), en el cual se indica que los alumnos del secundario pasan, en promedio, 6 horas y 10 minutos por día frente a la pantalla del celular. Entre quienes más la usan, los indicadores de ansiedad, depresión, somnolencia diurna y uso problemático del teléfono inteligente presentan mayores señales de alerta. En conjunto, cuatro de cada 10 estudiantes presentan al menos una señal de alerta vinculada con su bienestar socioemocional, según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas. Así lo muestra el estudio "Monitoreo de tiempo de pantalla y salud mental en estudiantes de nivel secundario de la Ciudad de Buenos Aires". La investigación encontró que el tiempo de pantalla es relevante, pero el uso problemático del celular y de la tecnología parecen tener más peso en el bienestar de los adolescentes. "El objetivo es claro: recuperar la atención en el aula, fomentar la socialización cara a cara durante los recreos y garantizar que la tecnología se use exclusivamente con un fin pedagógico planificado y supervisado por los docentes. La escuela debe volver a ser un espacio de aprendizaje, juego y diálogo, libre de la dependencia de las pantallas", sostuvo el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri. Por su parte, la ministra de Educación de la Ciudad, Mercedes Miguel, expresó: “En la Ciudad fuimos pioneros en prohibir el uso de celular porque necesitábamos que los chicos presten atención en las aulas. También lanzamos Compromiso Familiar donde más de 100.000 familias ya acordaron ponerles un freno a las pantallas también en sus hogares para que los chicos salgan de una actividad sumamente pasiva”. Sobre el estudio de monitoreo agregó: “Los indicadores de bienestar socioemocional son importantes para poner luz sobre lo que está sucediendo. El arte, el deporte y la naturaleza son los aliados para sacar a los chicos de las pantallas y en la Ciudad estamos yendo en esa línea. Si pasan tanto tiempo en las pantallas, ¿con qué nivel de atención llegan a las aulas? Hay algo que tenemos que comenzar a hacer y eso es entre todos”. MÁS DE SEIS HORAS POR DÍA En promedio, los estudiantes pasan 6 horas 10 minutos diarios frente a la pantalla del celular, un valor en un rango medio-alto para las referencias de estudios internacionales similares. Esto es equivalente a un cuarto del día de exposición al teléfono, lo que suma un total de 92 días al año. Un dato interesante que se suma es que el uso aumenta con la edad: los estudiantes de 4º año registran, en promedio, 51 minutos más por día que los de 1º año (6 horas 35 minutos frente a 5 horas y 44 minutos). En el extremo, quienes más lo usan superan las 11 horas diarias. También se observan diferencias según el nivel socioeconómico: quienes pertenecen a los sectores más vulnerables pasan, en promedio, alrededor de una hora y media más por día frente a la pantalla que quienes pertenecen al quintil más alto. Acerca de cuál es la aplicación más utilizada por los jóvenes, se destaca que es TikTok y entre quienes la señalan como su app principal, el tiempo de pantalla promedio total por día aumenta y trepa a 6 horas 34 minutos. INDICADORES DE ALERTA El estudio evaluó cuatro indicadores: ansiedad generalizada, depresión, somnolencia diurna y uso problemático del smartphone. Para conocer estos inconvenientes, los estudiantes contestaron una serie de preguntas que permitieron determinar si existen o no señales de alerta. Los resultados muestran que el 31% de los adolescentes presenta señales de alerta en ansiedad; el 38%, en depresión; el 37%, en somnolencia diurna; y el 25% en uso problemático del celular. En conjunto, cuatro de cada diez estudiantes presentan al menos una de estas señales de alerta. El tiempo frente a la pantalla es mayor en los estudiantes con los casos más problemáticos en cuanto a estas señales de alerta. El impacto más alto se observa en depresión (49 minutos más) y en uso problemático del celular (46 minutos más). Le siguen la ansiedad, con una diferencia de 36 minutos, y la somnolencia diurna, con 19 minutos. El estudio también muestra diferencias entre mujeres y varones: las mujeres presentan promedios más elevados en los cuatro indicadores evaluados, con las brechas más amplias en ansiedad y depresión. Además, pasan, en promedio, 30 minutos más por día frente a la pantalla que los varones. SOBRE EL ESTUDIO La investigación se realizó con una muestra representativa de escuelas de la Ciudad en la que participaron 3.261 estudiantes, entre abril y julio pasado. El tiempo de pantalla se midió de manera objetiva a través de las aplicaciones de monitoreo de los sistemas operativos iOS y Android, mientras que los indicadores se evaluaron mediante los cuestionarios GAD-7 (ansiedad), PHQ-8 (depresión), PDSS (somnolencia diurna) y SmAS-SV (uso problemático del celular), todos ellos instrumentos de autorreporte validados internacionalmente. El informe señala que se trata de un estudio de diseño transversal y de carácter descriptivo-asociativo: permite identificar relaciones entre variables, pero no establecer relaciones de causalidad ni descartar la influencia de otros factores no controlados en el análisis. Agencia NA