Muchas localidades de esta región de Córdoba están unidas por un mismo hito fundacional, que genera profunda nostalgia, aún entre quienes no fueron contemporáneos de su nacimiento, de su esplendor y de su decaimiento y deterioro. Y eso es posible porque el ferrocarril dejó impregnadas en esas poblaciones sus fuertes y resistentes instalaciones, sus construcciones y sus objetos que son símbolos de identidad.
Río Tercero es una de esas ciudades que creció a partir del ferrocarril y que vio llegar a muchos de sus primeros habitantes en sus vagones. Es por eso que el tren genera melancolía, porque fue protagonista principal de una época de progreso.


Todo eso, incluido el magnetismo visual y que generan estas formaciones, fue lo que motivó a la escritora riotercerense Renee Mengo, actualmente radicada en Córdoba, a escribir el libro «Ferrocarril y colonización: pueblos del ramal ferroviario Rosario–Casilda–Cruz Alta–Río Tercero–Córdoba», en el que relata la historia de la creación de ese ramal ferroviario que va de Córdoba a Buenos Aires, pasando por Rosario y por decenas de localidades ubicadas entre esas tres, las mayores urbes del país.


En diálogo con este Diario, ella recuerda que con la estatización de Perón de los ramales ferroviarios, esa línea pasó a llamarse Ferrocarril Nacional General Bartolomé Mitre. Y que en 1992 el ramal de carga del Mitre le fue concesionado a la empresa Nuevo Central Argentino, que tiene como socio estratégico principal a Aceitera General Deheza, de la familia Urquía de General Deheza.
Pero para no irse por los ramales, hay que contar que Renee Mengo presentará su libro digital en la Biblioteca Popular Justo José de Urquiza (Alberdi 75) este viernes 4 de septiembre, a las 17.45.


LA AUTORA
Renee nació en Río Tercero, se crió en Corralito, cursó la primaria en San Agustín y en el la escuela Jesús María y José de Río Tercero. La secundaria la hizo en San Agustín y vive en Córdoba desde que se fue a estudiar a la universidad. Los fines de semana los suele pasar en un campo que tiene en cercanías de Corralito.
Es doctora en comunicación social y licenciada y profesora de historia. Tiene una extensa trayectoria en la docencia y ha participado en varios libros y publicaciones científicas. Ferrocarril y colonización es su primer libro.


También fue docente titular en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UNC y docente titular por concurso de la Facultad Regional Córdoba de la Universidad Tecnológica Nacional. Es investigadora con un rango alto de reconocimiento científico (categoría II). Constituyó la red latinoamericana COMEDHI (Comunicación-Educación-Historia), una asociación civil de carácter académico sin fines de lucro.
«Siempre tuve un vínculo afectivo con esa línea», le contó Renee a Diario Río Tercero. Y eso fue motivo de investigación para escribir sobre ese ramal, que le demandó dos años y medio de trabajo.
Ella recuerda que de niña viajó varias veces en ese tren, desde Corralito hasta San José de la Esquina, en Santa Fe, el pueblo de su familia materna. Eso también la une afectivamente a ese ramal.
En su libro cuenta la historia de los pueblos que nacieron a la vera de este ferrocarril entre 1880 y 1920. «Es un tema apasionante», dice.
En su trabajo está la historia de 10 localidades o estaciones de Santa Fe y de 24 de Córdoba, entre ellas Río Tercero y Corralito, entre otras.
«En este libro me concentré en el enfoque socio histórico, me interesó ese aspecto y no el económico, sobre el cual se han realizado trabajos muy interesantes», comentó la autora.
Para escribir su libro se apoyó en trabajos que realizaron otros escritores, que aparecen citados en su trabajo, entre ellos Fernando Colautti de Río Tercero y Juan Alberto Goy de Corralito quienes escribieron la historia de sus pueblos.
«El libro (de 299 páginas) consta de cuatro capítulos -describe-: El primero es sobre el contexto argentino del siglo 19 y comienzos del 20. El segundo sobre la expansión del ferrocarril y de Rosario, ciudad favorecida por ser puerto fluvial. El tercero, que es el corazón del libro, habla de todos los pueblos atravesados por el ferrocarril y el cuarto es una mirada socio cultural sobre lo que deja el ferrocarril», enumeró la autora.
Para este viernes 4 hay una interesante invitación para conocer cómo nos forjó el ferrocarril como ciudad. Y tiene lugar en la sala que construyeron quienes hicieron el ferrocarril, bajo el nombre Biblioteca Unión Ferroviaria, quizá la primera institución de la ciudad que este 14 de septiembre cumplirá 107 años.