Ponerle sal al agua donde hervís los huevos: pará que sirve y por qué lo recomiendan los cocineros
La sal es uno de los ingredientes básicos de la cocina y suele utilizarse para potenciar el sabor de las comidas. Sin embargo, también puede cumplir una función durante la cocción de algunos alimentos. Por eso, en este caso, los cocineros recomiendan agregar una pequeña cantidad al agua donde se hie
La sal es uno de los ingredientes básicos de la cocina y suele utilizarse para potenciar el sabor de las comidas. Sin embargo, también puede cumplir una función durante la cocción de algunos alimentos. Por eso, en este caso, los cocineros recomiendan agregar una pequeña cantidad al agua donde se hierven los huevos.
Este gesto debe hacerse antes de introducir los huevos en la olla y, aunque no es indispensable para cocinarlos correctamente, puede resultar útil si la cáscara se rompe durante la cocción. Además, la sal ayuda a que los huevos sean más fáciles de pelar una vez cocidos.
Para qué sirve poner sal al agua donde hervís los huevos
Agregar sal al agua es un truco tradicional de cocina que puede tener algunas ventajas durante la preparación de los huevos. Una de las más conocidas es que, si la cáscara se quiebra mientras el huevo se está cocinando, la sal puede ayudar a que la clara se coagule alrededor de la grieta y evitar que se desparrame demasiado.
Entre los efectos más difundidos se encuentran:
Ayudar a coagular la clara si la cáscara se rompe durante la cocción.
Contribuir a que el agua tenga una mayor concentración de sales.
Formar parte de algunos métodos tradicionales para facilitar el pelado de los huevos.
Evitar que una pequeña grieta provoque que una mayor cantidad de clara se pierda en el agua.
Aportar una pequeña cantidad de sabor si el huevo se cocina durante mucho tiempo con la cáscara dañada.
Para qué sirve poner sal al agua donde hervís los huevos. (Foto: Freepik)
La sal y el pelado de los huevos duros
Por otro lado, uno de los motivos por los que muchas personas agregan sal al agua de cocción es la idea de que permite pelar los huevos con mayor facilidad. Sin embargo, este efecto no está tan claro y existen otros factores que pueden influir mucho más en el resultado.
La frescura del huevo, el tiempo de cocción y, especialmente, enfriarlo rápidamente después de retirarlo del agua pueden tener una influencia importante en lo fácil o difícil que resulta quitar la cáscara.
Por eso, agregar sal puede formar parte del método, pero no garantiza por sí solo que la cáscara se desprenda perfectamente.
Para quienes quieran probar este método, alcanza con agregar una pequeña cantidad de sal al agua antes de comenzar la cocción. No es necesario utilizar una gran cantidad, ya que el objetivo principal no es salar el huevo, sino aprovechar el efecto que puede tener sobre el agua y la clara en caso de que la cáscara se rompa.
Además, se recomienda:
Colocar los huevos con cuidado para evitar que la cáscara se golpee.
Agregar la sal antes de llevar el agua a hervor.
Cocinar los huevos durante el tiempo necesario según el punto buscado.
Pasarlos a agua fría o con hielo al terminar la cocción para detener el proceso.
Dejar que se enfríen antes de pelarlos para facilitar la manipulación.