
Panamá celebra el Mes de los Océanos con una agenda de 48 actividades que incluirá monitoreo de tortugas marinas, restauración de manglares, jornadas de limpieza y encuentros científicos.
La programación se extenderá en las 10 provincias y la comarca indígena Ngäbe-Buglé.
Bajo el lema “Panamá: el latido de dos mares”, las acciones buscarán involucrar a instituciones, comunidades, estudiantes, empresas, investigadores y voluntarios en la protección del Pacífico y el Caribe.
El Mes de los Océanos reúne iniciativas ambientales y científicas en todo Panamá para fortalecer la conservación de los ecosistemas marino-costeros.
La agenda contempla actividades en ambos litorales, con participación ciudadana, estudios sobre especies marinas, recuperación de áreas naturales y espacios de discusión para especialistas y jóvenes.

“El Mes de los Océanos es el momento de recordar que en Panamá el Pacífico y el Caribe viven juntos, y que la responsabilidad de cuidarlos no puede esperar”, afirmó el ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, durante la presentación del calendario.
Los biólogos realizarán tareas de seguimiento de tortugas marinas en Bastimentos, Jaqué y el Parque Nacional Coiba.
Estas acciones se concentrarán en especies que dependen de las costas panameñas para su alimentación, reproducción y desplazamiento.
La programación también prevé el inicio de una nueva fase de restauración de manglares en Santa Ana de Los Santos. Estos ecosistemas cumplen funciones vinculadas con la protección costera y la biodiversidad marina.
La directora nacional de Costas y Mares de MiAmbiente, Digna Barsallo, sostuvo que cada propuesta responde a una planificación técnica. “Toda actividad de este calendario nace de una estrategia técnica y científica pensada para generar información clave sobre nuestros ecosistemas marino-costeros”, explicó.

El programa cuenta con el trabajo de un comité multidisciplinario integrado por entidades públicas, universidades, institutos de investigación, compañías privadas, organizaciones de la sociedad civil y grupos comunitarios.
La articulación también incluye a colectivos de voluntariado que desarrollan acciones de conservación. La convocatoria busca que la protección del mar no quede limitada a las instituciones ambientales, sino que alcance a distintos sectores de la población.
El país será sede del Congreso Latinoamericano de Ciencias del Mar, conocido como COLACMAR 2026, entre el 21 y el 25 de septiembre, actividad que reunirá a especialistas de distintos países de la región.
La Estación Científica COIBA AIP organizará el encuentro, que se incorporará a las actividades previstas para el Mes de los Océanos, mientras que la cita permitirá abordar temas vinculados con los mares y las zonas costeras latinoamericanas.
La presencia del congreso dentro de la agenda nacional sumará un espacio dedicado al intercambio académico y científico. El calendario combinará ese tipo de instancias con actividades abiertas para ciudadanos y comunidades.

Los jóvenes tendrán una jornada propia el 26 de septiembre, cuando se realice el III Encuentro Nacional de Jóvenes por los Océanos. La iniciativa buscará dar lugar a las voces de nuevas generaciones interesadas en la defensa de los ecosistemas marinos.
La propuesta apunta a que los estudiantes y otros participantes puedan involucrarse en conversaciones sobre el futuro de las costas, los ríos y las áreas protegidas del país.
El Conjunto Monumental Histórico de Panamá Viejo albergará el 27 de septiembre la Gran Jornada de Limpieza de Playa. La convocatoria figura entre las actividades centrales del calendario ambiental.
La jornada continuará la movilización ciudadana que ya se registró en la edición nacional de limpieza de playas, costas y ríos realizada en 2025. En esa ocasión participaron más de 3.000 voluntarios.
Aquella actividad permitió recolectar 212,27 toneladas de desechos sólidos, una cantidad equivalente a unas 2.677 bolsas de basura. Entre los residuos retirados hubo electrodomésticos, neumáticos, metales y otros materiales.

Barsallo planteó que el objetivo de estas convocatorias debe ir más allá de la cantidad de basura recogida. La funcionaria señaló que el resultado esperado consiste en hallar menos residuos en los ecosistemas con el paso de los años.




