
La Operación Diamante marcó un avance estratégico en la lucha contra el secuestro y la extorsión en Colombia, con 111 personas capturadas en una serie de acciones simultáneas desarrolladas en distintos puntos del país.
La intervención, liderada por la fuerza pública, incluyó 15 operativos coordinados, durante los cuales se ejecutaron 18 allanamientos. Como resultado, las autoridades decomisaron armas, granadas, vehículos y más de 260 dispositivos de comunicación, según reportó la administración nacional.
El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, calificó el despliegue como un “golpe contundente contra las mafias del secuestro y la extorsión”.
El mandatario destacó que “estamos desmantelando estas estructuras criminales, cortando sus redes y llevando ante la justicia a quienes amenazan, extorsionan y secuestran a los colombianos”.
El comunicado oficial detalló que de los detenidos, 71 enfrentan cargos por extorsión y 25 por secuestro, cifras que reflejan el alcance de la operación.

El Gobierno enfatizó la coordinación entre diferentes agencias de la fuerza pública para lograr estos resultados. “Se acabó la impunidad. En el Gobierno del Tigre, el que delinque, paga”, expresó de la Espriella en un mensaje divulgado a través de la red social X.
El golpe afectó a diversas estructuras criminales, como el Clan del Golfo (con células identificadas por nombres y cabecillas), la Segunda Marquetalia, el ELN (frente Luis Carlos Cárdenas), los Pachencha y organizaciones como el Tren de Aragua y Los Costeños.
Según las cifras oficiales, se intervinieron también otras redes, entre ellas los grupos delincuenciales denominados Los Chamos de la R, La Libertad, Longino, Nueva Generación, Remolino, El Hampa y Salsas Mexicanos.
La actual administración reiteró su compromiso con la seguridad ciudadana y la protección de los derechos fundamentales, haciendo énfasis en la necesidad de mantener acciones sostenidas para garantizar la tranquilidad de la población.
Durante los operativos, las autoridades incautaron una variedad de elementos utilizados por las redes criminales para coordinar actividades ilícitas, entre ellos equipos de comunicación y vehículos.

La operación tuvo impacto en Cundinamarca, Boyacá, Putumayo, Risaralda, Arauca, Antioquia, Córdoba y Meta, mostrando la extensión territorial de las acciones. Autoridades destacaron: “Estos resultados reflejan el compromiso interinstitucional para garantizar la seguridad y enfrentar la criminalidad organizada”.
El reporte subrayó la importancia de la cooperación entre organismos para frenar delitos que afectan la tranquilidad ciudadana. El Gobierno reafirmó su política de cero tolerancia y anticipó la continuidad de estrategias conjuntas para debilitar las estructuras criminales en el país.
Abelardo de la Espriella refuerza la lucha contra el crimen con operativos exitosos en Cesar y Putumayo
El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, anunció en X que continúa la ofensiva contra el terrorismo y el crimen en todo el país.
En un reciente operativo en El Paso, Cesar, el Ejército Nacional logró la captura en flagrancia de cuatro integrantes del Frente Camilo Torres Restrepo del ELN, a quienes se les atribuye la acción terrorista del 27 de agosto de 2026 que afectó la línea férrea y un tren de la empresa Drummond. Durante el procedimiento se incautaron cinco armas largas, un arma corta y munición.

El mandatario enfatizó que “así como ellos han atentado contra el Cesar y han pretendido sembrar terror entre su gente, nosotros vamos por todos ellos”. Subrayó que el objetivo es “desmantelar sus estructuras, destruir sus capacidades criminales y acabar con su presencia en este territorio”.
En Mocoa, Putumayo, una acción conjunta entre Gaula Militar, Gaula de la Policía y CTI permitió el rescate ileso de dos personas secuestradas horas antes. Los captores exigían $30 millones por su liberación. En la operación se produjo un enfrentamiento armado, donde dos secuestradores perdieron la vida durante el desarrollo de la misión.
De la Espriella advirtió: “Al que secuestre, extorsione, ataque nuestra infraestructura o aterrorice a los colombianos lo vamos a perseguir con toda la capacidad legítima de nuestra fuerza pública”.
El jefe de Estado remarcó que el Estado mantiene la presión sobre quienes atentan contra la seguridad y la tranquilidad nacional. “Estamos pasando a la ofensiva total y no vamos a aflojar”, concluyó el presidente.