
Una guitarra potente y áspera, con claros tintes de rock, marcó el inicio de “Halcones y payasos”, la primera canción de “Florece en el caos”, el nuevo disco de No Te Va Gustar (NTVG). Eran las 8:42 de la noche en el Pepsi Center de la Ciudad de México.
Siguieron “No te imaginás” y “A las 9”. En sólo tres canciones, el repertorio nuevo ya se mezclaba con el sonido que la banda uruguaya ha construido y consolidado durante más de tres décadas. Después de este bloque, Emiliano Brancciari, cantante y líder de NTVG, tomó el micrófono y saludó al público.
“Estamos muy felices de cerrar la gira en esta ciudad en la que nos sentimos tan queridos. Estamos presentando un nuevo disco, tocaremos algunas de esas canciones, pero también muchas otras. Este será un show bastante largo”, dijo el vocalista.
La advertencia fue respondida con emoción, gritos y aplausos. Y aún faltaban 29 canciones.
Siguieron “La noche de ayer”, “Verte reír” y “Ángel con campera”. El repertorio comenzó a desplazarse entre distintas etapas de la banda; las canciones de “Florece en el caos” aparecían intercaladas con temas de discos anteriores.
Un recorrido musical de 32 años
No Te Va Gustar lleva 32 años haciendo ese recorrido. La banda se formó en Montevideo en 1994, cuando un grupo de amigos adolescentes decidió presentarse en un festival escolar. Lo que comenzó como una forma de entretenimiento terminó como un fenómeno musical que se extendió por buena parte de Latinoamérica y después por Europa y Estados Unidos. México apareció en ese trayecto en 2009.
Desde aquella primera visita, la banda ha regresado en distintas ocasiones. Este año volvió para presentar “Florece en el caos”, su duodécimo álbum de estudio; recorrió Guadalajara, Querétaro, Puebla, Monterrey y León antes de llegar a la Ciudad de México. La capital fue el cierre de su gira mexicana y el concierto número 35 de los cerca de 70 que tiene programados para 2026.
“Comodín” cambió el curso del repertorio. Al terminar la canción, Brancciari habló de un músico emblemático de su país que muerió tres días antes.

“Queremos dedicarle esta canción y este show a nuestro querido y maestro, Rubén Rada”, dijo. Y la siguiente fue “Una vida más”.
“Porque a mí me queda una vida más y la suerte de poner el pecho a lo que reste por venir. Ya sé, nadie se salva de la muerte. Pero mientras tanto vas a saber que no me fui”, declara el estribillo.
Rada, fallecido el 26 de agosto, fue una figura central de la música uruguaya y uno de los nombres asociados con el candombe. Esa tradición, junto con el rock, el reggae, el ska, el folk y la murga, forma parte de las influencias que han alimentado el sonido de No Te Va Gustar.
La banda continuó con “Tu defecto es el mío”. Al terminar, Brancciari volvió a dirigirse al público.
“Muchísimas gracias, México, estamos muy felices de volver a vernos. Gracias de verdad”.
Después llegaron “Si el mar me ve” y “El camino”. Hasta ese momento, el concierto había mantenido un ritmo potente y enérgico, con una sucesión de canciones que dejaban poco espacio entre una y otra.
Entonces Brancciari anunció un cambio:
“Vamos a bajar un poquito los decibeles con una canción del álbum ‘Por lo menos hoy’ que sabemos que les gusta mucho”.
“Memorias del olvido”, una canción de tono nostálgico, abrió un tramo más acústico. “Cartas por jugar” y “De nada sirve” continuaron por el mismo camino. Durante esas tres canciones, la banda redujo la intensidad y dejó que las guitarras acústicas y las voces ocuparan el primer plano.
El descanso fue breve. “Ese maldito momento”, “Clara”, “Los villanos”, “Prendido fuego”, “Al vacío”, “El error” y “Venganza” devolvieron progresivamente el peso de todos los instrumentos al escenario.
Entre canciones de distintas épocas aparecía el nuevo álbum
“Florece en el caos” fue lanzado en plataformas digitales el 8 de enero. Es el duodécimo disco de estudio de NTVG y reúne diez canciones grabadas en agosto y septiembre de 2025 en el estudio Elefante Blanco, en Montevideo. Nico Cotton estuvo a cargo de la producción y Carlos Imperatori fue el ingeniero de grabación.
La banda buscó en este trabajo un sonido más áspero, filoso y firme, aunque mantuvo el componente melódico y emocional que ha caracterizado su repertorio. Las letras abordan temas que, según explicó el grupo al presentar el álbum, atraviesan la vida cotidiana y el clima social de estos tiempos.
Después de “Chau”, Brancciari volvió a preguntar al público si estaba cansado.

“¿Se cansaron? Falta un montón todavía”, dijo. La respuesta fue “En mil pedazos”, otra canción del nuevo disco.
Poco después llegó “Paranoia”. Durante el cierre de la canción, Brancciari se quedó solo frente al público. Sin instrumentos, cantó unos segundos de “Esa noche”, de Café Tacvba:
“No me hubieras dejado esa noche, porque esa misma noche encontré un amor”. El guiño a la banda mexicana provocó una reacción inmediata en el público, coreando con fuerza esta canción. Eran las 10:30 de la noche.
Todavía faltaban ocho canciones.
“Tan lejos”, “En llamas”, “Cero a la izquierda”, “Ya no hay dolor” y “Con el viento” llevaron el concierto hacia el último tramo. “Fuera de control” concentró buena parte del movimiento de la pista. En el centro se abrió un círculo y varios asistentes iniciaron el “pogo”: hubo saltos, empujones y movimiento alrededor mientras se desarrollaba el tema.
Al terminar, Brancciari tomó nuevamente el micrófono para dirigirse a la audiencia.
“Muchas gracias por tanto cariño, Ciudad de México, hemos sido muy felices esta noche, gracias por acompañarnos y por regalarnos tanto amor, nos vamos con el pecho inflado a nuestra casa”.
La banda aún guardaba dos canciones.
Siguió “No somos nosotros”, también de “Florece en el caos”. Después, Brancciari marcó con su guitarra el inicio de “No era cierto”, una canción que la banda suele reservar para sus despedidas.
La pista volvió a organizarse alrededor de un círculo. La gente brincó, se empujó y se abrazó mientras avanzaba la canción. Cuando llegó la frase “Pensé que estaba solo y no era cierto, si tengo con quién quedarme a festejar”, varios asistentes, en un ritual colectivo se abrazaron mientras saltaban y disfrutaban el final del concierto.
Eran las 11 de la noche, la música llegó a su fin. Los músicos se acercaron al frente del escenario, agradecieron, se abrazaron e hicieron una reverencia. Fue la despedida después de un repertorio de 32 canciones. La cifra coincidió con los años de carrera que NTVG cumplió el pasado 25 de junio.
La banda llegó a México después de tocar en Chile y Argentina y, tras este cierre, tendrá un breve descanso antes de regresar en septiembre a varias ciudades argentinas. En octubre continuará su recorrido por Europa, con conciertos en Italia, Francia, Inglaterra, Irlanda, Dinamarca, Alemania y España.
El 12 de diciembre volverá a Montevideo para cerrar el año en casa.
En México, el cierre reunió canciones nuevas, temas de distintas etapas de su carrera, el recuerdo de Rubén Rada y un guiño a Café Tacvba. También cerró un capítulo de una historia que comenzó en 2009 y que, 17 años después, volvió a colocar a No Te Va Gustar frente a un público mexicano que va en aumento y que acompaña fielmente su recorrido.
‘Setlist’ Ciudad de México, 29 de agosto, 2026:
1. Halcones y payasos
2. No te imaginás
3. A las 9
4. La noche de ayer
5. Verte reír
6. Ángel con campera
7. Comodín
8. Una vida más
9. Tu defecto es el mío
10. Si el mar me ve
11. El camino
12. Memorias del olvido
13. Cartas por jugar
14. De nada sirve
15. Ese maldito momento
16. Clara
17. Los villanos
18. Prendido fuego
19. Al vacío
20. El error
21. Venganza
22. Chau
23. En mil pedazos
24. Paranoia
25. Tan lejos
26. En llamas
27. Cero a la izquierda
28. Ya no hay dolor
29. Con el viento
30. Fuera de control
31. No somos nosotros
32. No era cierto