Lejos quedaron los días de Nacho Castañares dentro de Gran Hermano. Entre el streaming, el teatro y distintas coberturas, el influencer fue ampliando su presencia dentro del espectáculo y sumando experiencias fuera del reality que lo hizo conocido. Una de las más recientes estuvo vinculada al Mundial 2026, donde pudo vivir de cerca el clima del fútbol y moverse en un contexto atravesado por festejos, salidas y encuentros. Pero entre esos momentos también hubo un episodio inesperado: Nacho contó que sufrió un robo junto a Cachete Sierra y reconstruyó la secuencia durante su paso por La sobremesa, el ciclo de entrevistas que conduce Sebastián Jaleh.
La anécdota apareció cuando repasaba algunas de las vivencias que le dejó ese viaje. “Salimos a bailar, había ganado Argentina, y terminamos en una mesa con gente que conocíamos de otro lado, sobre todo Cachete, que conoce gente de la tele y eso”, contó Nacho.
“Nos pusimos a hablar con dos personas y en un momento cuando vamos al baño le digo a Cachete: ‘Yo siento que a alguna las conozco, pero no sé’”, recordó. Esa impresión fue, de hecho, uno de los primeros elementos que le quedó grabado de la noche.

Nacho siguió con el relato y explicó que se trataba de dos chicas con las que se entendieron enseguida. “Eran dos pibas. Nos pusimos a charlar, muy buena onda”, resumió. El clima, según dejó en claro, era relajado y amigable. En ese marco, la propuesta de seguir la noche en otro lugar no pareció extraña. “Y de repente una comenta: ‘Bueno, nosotras nos vamos’, y nos pasan la dirección del hotel, y le dije a Chate: ‘¿Vamos juntos?’ Y coincidimos: ‘Bueno, obvio’”, contó.
La decisión fue rápida. Nacho incluso recordó que se lo propuso a Sierra casi sin dudar. “Nos fuimos con las dos chicas en el auto juntos”, relató. Esa secuencia marcó el paso de una salida nocturna en un boliche a una escena mucho más íntima, ya en otro espacio y lejos del ruido del festejo inicial. “Todos fuimos a un hotel muy lindo”, dijo y, rápidamente, sumó: “Muy cheto, ahí en Miami”.
Una vez allí, la situación mantuvo el mismo tono. “Llegamos, bárbaro, muy buena onda. Estuvimos en la pieza los cuatro”, contó Castañares. En ese punto, el episodio sumó otro dato clave: la identidad de las mujeres con las que habían compartido la noche. “Eran muy conocidas”, afirmó, dejando en claro que no eran dos mujeres desconocidas del mundo del espectáculo.

Lejos de quedarse en esa definición, avanzó un poco más, aunque sin llegar a revelar quiénes eran. “Actrices, pero muy conocidas. No te quiero decir la serie, pero nivel la La casa de papel. Es decir, una serie muy conocida”, dijo.
Hasta ahí, el relato de Castañares se movía dentro de una lógica de noche intensa, encuentro inesperado y cierre en un hotel de lujo. Pero el giro llegó recién al día siguiente. “Nos levantamos al día siguiente con Cachete y no teníamos nada”, dijo el exparticipante del reality. “No teníamos nada. No teníamos la billetera, no teníamos... Lo único que teníamos era uno de los celulares, porque el otro no lo estaba. Una locura. La habitación del hotel estaba pelada”, detalló.
Así, el episodio que compartió en La sobremesa mostró una postal muy distinta a la de los viajes, coberturas y noches de celebración que suelen rodear este tipo de eventos. En medio del clima del Mundial 2026, Nacho pasó de salir a festejar un triunfo argentino a despertar sin billetera, con un solo celular y con la certeza de haber sido desvalijado junto a Cachete Sierra. La historia, contada por él mismo, dejó al descubierto una noche que arrancó entre copas, charla y complicidad, y terminó con una escena de desconcierto total en un hotel de Miami.