Berlín, 9 sep (EFE).- El canciller alemán, Friedrich Merz, y la copresidenta de Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, libraron este miércoles un duelo en la Cámara Baja del Parlamento, donde el jefe de Gobierno defendió las posturas del Ejecutivo, mientras que la líder ultraderechista criticó la acción gubernamental en materia de inmigración, economía y apoyo a Ucrania.

Weidel, en calidad de líder del grupo parlamentario de AfD, el principal partido de la oposición, fue la primera en abrir el turno de intervenciones bajo la resaca política de la arrolladora victoria de la ultraderecha en las elecciones el domingo en el estado oriental de Sajonia-Anhalt, a la que aludieron tanto ella como el canciller.

"La gente quiere por fin un cambio político y no quiere que todo siga igual", dijo Weidel al aludir al mensaje de las urnas ese día, en el que AfD logró un 43,8 % de los votos, mientras que el partido de Merz, la Unión Cristianodemócrata (CDU), se quedó en un 17,2 %, el peor resultado de la historia de los democristianos en esa región.

"Lo han dejado muy claro: se acabó la coalición entre los conservadores y los socialdemócratas", enfatizó Weidel en su carga contra el Gobierno, algo a lo que el canciller respondió al poner de relieve que AfD no logró la mayoría absoluta en las elecciones.

"Su verdadero objetivo electoral en Sajonia-Anhalt, que era conseguir la mayoría de los escaños, no lo han logrado", afirmó el canciller.

"El 56 % de los votantes de Sajonia-Anhalt no les ha votado", abundó Merz.

En uno de los momentos más tensos del intercambio que protagonizaron Merz y Weidel, el canciller acusó a AfD de querer poner en marcha una "limpieza étnica" en el país con su propuesta de "remigración" para expulsar a inmgrantes y demandantes de asilo de Alemania.

"El término 'remigración' no es más que un sinónimo de 'limpieza étnica' basada en el origen y el color de piel", afirmó Merz, antes de recordar la importancia de los trabajadores inmigrantes en la economía germana.

"Uno de cada seis trabajadores del sector artesanal tiene pasaporte extranjero. Si aquellos que trabajan en Alemania tuvieran que abandonar el país por la 'remigración', el sector artesanal en Alemania dejaría de funcionar, ninguna residencia de ancianos podría seguir funcionar, ningún hospital del país podría funcionar", expuso el canciller.

Weidel también dedicó buena parte de su intervención a criticar la política económica y energética de Alemania, país en el que se pierden 12.000 empleos industriales al mes, según subrayó la líder de AfD, que señaló además que el país necesita recuperar el gas ruso como fuente de energía

"Quieren prescindir del gas barato de Rusia que llega por gasoducto" y "han permitido, de palabra y sin actuar, que les volaran por los aires los gasoductos Nord Stream justo delante de sus narices, en lugar de sentar las bases para una futura reanudación del suministro a través de los tramos de gaseoducto intactos", afirmó Weidel.

Sobre la política energética de Alemania, Merz reconoció que se cometieron "errores" en el pasado, pero que ahora el Ejecutivo trabaja en enmendar políticas pasadas y para "garantizar también el suministro energético".

Además, Merz reprochó a Weidel, que no dedicara ni una palabra a la lucha de Ucrania frente a la agresión rusa, un asunto sobre el que la líder de AfD dijo que el Gobierno alemán debería seguir el ejemplo de la administración estadounidense del presidente Donald Trump.

"Apueste de una vez por las negociaciones de paz, como hacen los Estados Unidos", señaló Weidel, que insistió en la posición de su partido de criticar la ayuda a Ucrania. EFE

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