Siete pingüinos africanos nacieron este año en el Ripley's Aquarium of Myrtle Beach, un hecho poco frecuente para una especie cuya supervivencia está en riesgo real (Ripley's Aquarium of Myrtle Beach)

El Ripley’s Aquarium of Myrtle Beach anunció esta semana el nacimiento de siete crías de pingüino africano a lo largo del año, un resultado que la dirección del centro calificó como extraordinario.

Las primeras dos, Vic y Chelle, nacieron en mayo y son los primeros descendientes de Carson y Scarlette, una pareja de pingüinos de la colonia del acuario, según informó WMBF News.

Luego vinieron cinco más durante el verano, entre ellas Chip y Boyd, cuyos nombres el acuario reveló en exclusiva a ABC News. Los nombres de las otras tres serán anunciados más adelante.

“Creímos que habíamos tenido suerte con los dos primeros, pero recibir cinco más convirtió este año en algo inolvidable”, afirmó Courtnie Barnett, directora general del centro, en un comunicado oficial.

El centro acuático de Carolina del Sur es uno de los pocos lugares del mundo donde el pingüino africano se reproduce en cautiverio con éxito (Ripley's Aquarium of Myrtle Beach)

La especie solo habita las costas de Namibia y Sudáfrica, y su población no para de caer

El pingüino africano es la única especie de pingüino que anida en el continente africano. Su hábitat natural se limita a las costas rocosas de Namibia y Sudáfrica, y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) lo clasifica como en peligro crítico de extinción.

Las principales amenazas identificadas por el organismo, tal como recogió ABC News, son la escasez de alimento derivada de la pesca comercial, el daño ecológico, el cambio climático y la destrucción histórica de su hábitat.

El pingüino africano es el único que anida en tierra firme en todo el continente africano. La IUCN advierte que las amenazas sobre su hábitat no ceden y que el tiempo se acorta (Magnific)

Cada cría que nace en cautiverio tiene un valor especial para la conservación

“El pingüino africano es una especie en peligro crítico de extinción, lo que hace que cada nacimiento exitoso sea especialmente significativo”, sostuvo el centro en un comunicado.

Por primera vez, el acuario comparte con el público detalles sobre la personalidad de cada cría. El equipo de cuidadores describe a Vic como un ejemplar cariñoso y a Chelle como explorador, con particular interés en los objetos con brillo.

Curiosa y activa, Chelle nació en mayo y ya se convirtió en una de las crías más observadas por el equipo de cuidadores del acuario por su interés en todo lo que brilla (Ripley's Aquarium of Myrtle Beach)

Chip y Boyd son “hermanos de alta energía y muy alborotados” que disfrutan llamar la atención. Los chicks cinco y seis son descritos como “encantadores”, mientras que el menor del grupo es “el consentido”, al que le gusta ser el centro de la escena.

“Los siete están en excelente estado y superaron sus hitos de desarrollo sin inconvenientes”, aseguró el acuario. Los más grandes ya completaron sus lecciones de natación y se incorporaron a la colonia del Penguin Playhouse, la sección del acuario destinada a estos animales.

Todos los nombres fueron elegidos en honor a “personas importantes para el acuario y la comunidad”, tal como indicó el establecimiento.

Vic llegó al mundo junto a Chelle y se destacó desde el primer día por su temperamento tranquilo. Es el más apegado al contacto humano de todo el grupo (Ripley's Aquarium of Myrtle Beach)

El pingüino africano tiene adaptaciones únicas para sobrevivir en climas cálidos

A diferencia de otras especies de pingüinos asociadas a climas polares, el pingüino africano habita zonas de temperatura elevada. Para regularse, posee una mancha de piel desnuda sobre los ojos que le permite disipar el calor corporal.

Su plumaje, de tonos negro, blanco y gris, es denso e impermeable, lo que lo protege de las frías corrientes marinas en las que caza.

De acuerdo con la San Diego Zoo Wildlife Alliance, citada por ABC News, es uno de los pingüinos más pequeños entre todas las especies conocidas y tiene manchas oscuras en el pecho con un patrón tan particular como una huella dactilar humana: ningún ejemplar es igual a otro.