
La repentina crecida de un arroyo en el Gran Cañón dejó más de 20 personas desaparecidas o no localizadas, según informaron las autoridades del parque.
Equipos de rescate intensificaron la búsqueda en sectores de Bright Angel Canyon y Phantom Ranch, mientras se mantenían cierres en rutas y áreas de campamento.
Más de 60 personas fueron evacuadas del área afectada tras la inundación. De acuerdo con la información difundida por el parque, la mayoría fue trasladada a un punto de asistencia en el borde sur, el comedor de Maswik Lodge, donde la Cruz Roja coordinó ayuda para los visitantes desplazados.
Las autoridades confirmaron que hasta el domingo no se registraron heridos, pero persistía la incertidumbre sobre el paradero de quienes podrían haber estado en el interior del cañón en el momento del fenómeno.
Personal del parque y el Departamento de Seguridad Pública de Arizona coordinaron sobrevuelos y operativos de rescate en helicóptero, sin resultados positivos hasta ese momento, según declaraciones atribuidas a la vocera Joelle Baird.

El parque informó que la inundación repentina comenzó alrededor de las 2:30 de la tarde del sábado.
El agua arrastró estructuras metálicas, escombros y rocas hacia el río Colorado. El impacto alteró el terreno y, según reportó The Associated Press, ensanchó el cauce de Bright Angel Creek y generó lo que parecía un nuevo rápido.
Consecuencias de la crecida y riesgos futuros
El fenómeno también dañó infraestructura crítica para el tránsito en el cañón interior. Las autoridades indicaron que casi todos los puentes peatonales sobre Bright Angel Creek quedaron destruidos y que se registraron daños en caminos y sectores de campamento.
El parque dispuso el cierre de Phantom Ranch y de partes del North Kaibab Trail, además de restricciones en áreas vinculadas al campamento Bright Angel.
Jack Schmidt, director del Center for Colorado River Studies de la Universidad Estatal de Utah, señaló que el episodio “es un recordatorio de lo dinámico y activo que es el paisaje del Gran Cañón”, en declaraciones citadas por The Associated Press.
El especialista explicó que el sector afectado se ubica en el lado norte del parque, donde Bright Angel Creek desciende desde el borde norte hasta el río Colorado, con un desnivel de alrededor de 6.000 pies (1.828 metros).

Testigos relataron que el nivel del arroyo subió en poco tiempo. Erica Viola contó que durante la tormenta el agua se elevó de manera abrupta, arrastró restos de construcciones y derivó en una evacuación de emergencia en helicóptero para unas 50 personas que hacían travesías en el área y debieron interrumpir sus recorridos.
El Servicio Meteorológico Nacional informó que la tormenta dejó entre un cm y 2,5 cm (0,4 a 1 pulgada) de lluvia en solo 30 minutos sobre un terreno rocoso y empinado, lo que aceleró la escorrentía.
Las autoridades advirtieron que el pronóstico para el domingo y el lunes incluía nuevas tormentas y lluvias intensas, lo que elevó el riesgo de crecidas adicionales, flujos de lodo y desprendimientos de rocas.
Operativo de búsqueda y participación ciudadana
El operativo se centró en determinar quiénes pudieron estar en el corredor de Bright Angel Creek y en rutas y áreas del cañón interior.
Según informó Fox News, la búsqueda incluyó sectores como Bright Angel Campground, tramos del North Kaibab Trail y un área conocida como “the Box”, al norte de Phantom Ranch.

Además de los sobrevuelos, el parque indicó que su personal continuaba con evaluaciones de daños en senderos, puentes, servicios públicos, instalaciones y otra infraestructura, con el objetivo de definir cuándo podrían reabrirse los accesos y bajo qué condiciones.
El cierre de instalaciones y senderos, señalaron las autoridades, seguirá vigente hasta que se garantice la seguridad de los visitantes y se estabilicen las condiciones meteorológicas.