
Saylor Hayes tenía cinco años, autismo severo no verbal y una marcada atracción por el agua. El 30 de agosto desapareció de una casa de alquiler en el barrio Hagley Estates, en Pawleys Island, Carolina del Sur, mientras su familia veraneaba en la zona.
Al día siguiente, agentes del Departamento de Recursos Naturales encontraron su cuerpo en las aguas de Hagley Landing a las 9:45 a.m.
Lo que vino después complicó aún más la tragedia: los documentos judiciales revelan que Saylor fue dejada sin supervisión a apenas 15 metros de un cuerpo de agua, y que sus padres sabían que la niña no llevaba puesto su dispositivo de monitoreo cuando alentaron a los rescatistas a rastrearla con esa tecnología.

Los padres desviaron la búsqueda a sabiendas de que el rastreador no estaba puesto
John Herb Hayes III, de 70 años, y Geordyn Nichole Hayes, de 31, ambos de Bristol, Virginia, enfrentan cargos por abandono infantil y por colocar a un menor en situación de riesgo.
La Oficina del Sheriff del Condado de Georgetown confirmó su arresto el martes en el condado de Carter, Tennessee, donde aguardan los trámites de extradición.
Las órdenes de arresto detallan que la pareja orientó activamente los esfuerzos de búsqueda hacia el uso de tecnología de rastreo, tal como consta en los documentos judiciales.
Además, según las autoridades, dirigieron a los equipos de rescate deliberadamente lejos de ese mismo cuerpo de agua.

Saylor tenía un rastreador desde 2024, pero fue retirado antes del viaje
La pequeña era parte del programa Project Lifesaver desde junio de 2024, tal como confirmó la Oficina del Sheriff del Condado de Washington, en Virginia.
Se trata de un programa voluntario en el que los padres, tutores o cuidadores son responsables de mantener el transmisor correctamente puesto.
El dispositivo emite una frecuencia de radio única y solo puede quitarse cortando físicamente la correa.

Cuando las autoridades de Georgetown solicitaron la frecuencia asignada a Saylor, el personal del condado de Washington rastreó el transmisor hasta un vehículo en la residencia de la familia en Bristol. El rastreador nunca salió de Virginia.
“Cuando nuestro personal buscó la frecuencia asignada a Saylor, el equipo hizo exactamente lo que fue diseñado para hacer”, sostuvo el sheriff Blake Andis en un comunicado.
“Lo que hace esta situación especialmente desgarradora es que Saylor no tenía su transmisor cuando desapareció”, agregó, y aseguró que, de haberlo llevado, la tecnología podría haber ayudado a localizarla antes.

Cientos de personas buscaron a Saylor con drones y buzos mientras sus padres ya estaban arrestados
El operativo de búsqueda involucró a cientos de personas y múltiples agencias. Se desplegaron drones, buzos revisaron los muelles cercanos y vecinos de la zona vigilaron los accesos al agua, de acuerdo con el GCSO.
El sheriff del Condado de Georgetown, Carter Weaver, se pronunció sobre el caso en un comunicado. “Desde el principio, nuestra responsabilidad fue seguir los indicios adonde nos llevaran”, afirmó.
Weaver precisó que los cargos se basan en prueba de causa probable y que, por tanto, no equivalen a una declaración de culpabilidad.

“Nada de lo que hagamos puede devolver a Saylor. Lo que podemos hacer es buscar la verdad, pedir cuentas a través del sistema judicial y seguir haciendo todo lo que esté en nuestra autoridad para proteger a los miembros más vulnerables de nuestra comunidad”, expresó.
Los Hayes permanecen detenidos en el Centro de Detención del Condado de Carter. Hasta el momento, no consta que cuenten con representación legal.




