John Herb Hayes III tiene 70 años; su esposa, Geordyn Nichole Hayes, 31. La diferencia de edad entre ambos y la de cada uno con su hija de cinco años forma parte del perfil familiar que investigan las autoridades (Georgetown County Sheriff's Office)

Saylor Hayes tenía cinco años, autismo severo no verbal y una marcada atracción por el agua. El 30 de agosto desapareció de una casa de alquiler en el barrio Hagley Estates, en Pawleys Island, Carolina del Sur, mientras su familia veraneaba en la zona.

Al día siguiente, agentes del Departamento de Recursos Naturales encontraron su cuerpo en las aguas de Hagley Landing a las 9:45 a.m.

Lo que vino después complicó aún más la tragedia: los documentos judiciales revelan que Saylor fue dejada sin supervisión a apenas 15 metros de un cuerpo de agua, y que sus padres sabían que la niña no llevaba puesto su dispositivo de monitoreo cuando alentaron a los rescatistas a rastrearla con esa tecnología.

Saylor Hayes vivía en Bristol, Virginia, y había sido diagnosticada con autismo severo no verbal. Tenía historia de elopement, término clínico para describir la tendencia de algunos niños con autismo a escaparse sin advertencia (Imagen Ilustrativa Infobae/Georgetown County Sheriff's Office)

Los padres desviaron la búsqueda a sabiendas de que el rastreador no estaba puesto

John Herb Hayes III, de 70 años, y Geordyn Nichole Hayes, de 31, ambos de Bristol, Virginia, enfrentan cargos por abandono infantil y por colocar a un menor en situación de riesgo.

La Oficina del Sheriff del Condado de Georgetown confirmó su arresto el martes en el condado de Carter, Tennessee, donde aguardan los trámites de extradición.

Las órdenes de arresto detallan que la pareja orientó activamente los esfuerzos de búsqueda hacia el uso de tecnología de rastreo, tal como consta en los documentos judiciales.

Además, según las autoridades, dirigieron a los equipos de rescate deliberadamente lejos de ese mismo cuerpo de agua.

Escaparse en niños con autismo es una de las principales causas de muerte accidental. Los expertos recomiendan supervisión constante y barreras físicas cerca de cuerpos de agua (Georgetown County Sheriff's Office)

Saylor tenía un rastreador desde 2024, pero fue retirado antes del viaje

La pequeña era parte del programa Project Lifesaver desde junio de 2024, tal como confirmó la Oficina del Sheriff del Condado de Washington, en Virginia.

Se trata de un programa voluntario en el que los padres, tutores o cuidadores son responsables de mantener el transmisor correctamente puesto.

El dispositivo emite una frecuencia de radio única y solo puede quitarse cortando físicamente la correa.

Project Lifesaver opera en condados de todo Estados Unidos y tiene décadas de historia. Según sus registros, el programa tiene una tasa de recuperación del 100% cuando el transmisor está puesto (ABC News)

Cuando las autoridades de Georgetown solicitaron la frecuencia asignada a Saylor, el personal del condado de Washington rastreó el transmisor hasta un vehículo en la residencia de la familia en Bristol. El rastreador nunca salió de Virginia.

“Cuando nuestro personal buscó la frecuencia asignada a Saylor, el equipo hizo exactamente lo que fue diseñado para hacer”, sostuvo el sheriff Blake Andis en un comunicado.

“Lo que hace esta situación especialmente desgarradora es que Saylor no tenía su transmisor cuando desapareció”, agregó, y aseguró que, de haberlo llevado, la tecnología podría haber ayudado a localizarla antes.

Georgetown County es un condado costero del estado de Carolina del Sur con unos 70.000 habitantes. Pawleys Island, donde ocurrió la tragedia, es un popular destino turístico de verano (abc 7)

Cientos de personas buscaron a Saylor con drones y buzos mientras sus padres ya estaban arrestados

El operativo de búsqueda involucró a cientos de personas y múltiples agencias. Se desplegaron drones, buzos revisaron los muelles cercanos y vecinos de la zona vigilaron los accesos al agua, de acuerdo con el GCSO.

El sheriff del Condado de Georgetown, Carter Weaver, se pronunció sobre el caso en un comunicado. “Desde el principio, nuestra responsabilidad fue seguir los indicios adonde nos llevaran”, afirmó.

Weaver precisó que los cargos se basan en prueba de causa probable y que, por tanto, no equivalen a una declaración de culpabilidad.

El caso de Saylor Hayes reabrió el debate en Estados Unidos sobre los protocolos de seguridad para familias con niños autistas en espacios abiertos y cerca del agua (Imagen Ilustrativa Infobae/Georgetown County Sheriff's Office)

“Nada de lo que hagamos puede devolver a Saylor. Lo que podemos hacer es buscar la verdad, pedir cuentas a través del sistema judicial y seguir haciendo todo lo que esté en nuestra autoridad para proteger a los miembros más vulnerables de nuestra comunidad”, expresó.

Los Hayes permanecen detenidos en el Centro de Detención del Condado de Carter. Hasta el momento, no consta que cuenten con representación legal.