Redacción Ciencia, 8 sep (EFE).- La inyección de semaglutida para tratar la diabetes tipo 2 y la pérdida de peso se asocia a la reducción de las crisis de asma hasta en un 40 %, según sugiere un estudio encabezado por el Imperial College de Londres.

El equipo investigó si las personas con asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que cumplían con los requisitos para recibir agonistas del receptor del GLP-1 debido a la obesidad o a la diabetes tipo 2 presentaban menos crisis respiratorias agudas, unos resultados que se han presentado en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea (ERS) de Barcelona.

El estudio sugiere que esos tratamientos podrían aportar beneficios respiratorios adicionales, de acuerdo con la investigadora Chloe Bloom del Imperial College, pero, aunque los resultados "son alentadores", no deberían modificar por sí solos las decisiones terapéuticas.

Las personas con asma o EPOC "no deberían iniciar un tratamiento con agonistas del receptor del GLP-1 específicamente para su enfermedad pulmonar al margen de las directrices de prescripción vigentes", hizo hincapié Bloom en un comunicado de la ERS.

Aunque los resultados "sugieren que algunas personas que toman agonistas del receptor del GLP-1 pueden sufrir menos crisis respiratorias, esto debe confirmarse en ensayos clínicos", concluyó.

Investigaciones anteriores sugieren que esos fármacos pueden tener efectos antiinflamatorios y mejorar los resultados relacionados con los pulmones.

Sin embargo, los resultados relativos al asma y a la EPOC no se han incluido como criterios de valoración en los ensayos clínicos con fármacos de GLP-1.

Por ello, el equipo quería utilizar "historiales médicos del mundo real", señaló Bloom, para investigar si las personas con asma o EPOC que comenzaron a tomar agonistas del receptor del GLP-1 presentaban menos crisis respiratorias agudas.

El equipo analizó historias clínicas electrónicas del Reino Unido y realizaron cuatro estudios paralelos, cada uno de los cuales analizó a entre 20.000 y 22.000 personas que comenzaron a tomar cualquier tipo de tratamiento con GLP-1 u otro tipo de medicamento para la diabetes denominado sulfonilureas.

Las personas con enfermedades de las vías respiratorias, como el asma y la EPOC, a las que se les recetaron terapias con GLP-1 "parecían sufrir menos ataques de asma y exacerbaciones de la EPOC que personas similares a las que se les recetaron otros medicamentos para la diabetes", agregó la nota.

El efecto, según Bloom, fue "más marcado" con la semaglutida, especialmente en personas con asma, en las que el uso de este fármaco "parece estar asociado a una reducción de casi el 40 % en los ataques de asma. La semaglutida también condujo a una reducción del 20 % en las exacerbaciones de la EPOC". EFE