
Apple afrontaría una subida de precios de entre el 10% y el 20% en su próxima línea de iPhone 18, según un informe de la firma de investigación de mercado TrendForce. El motivo detrás del ajuste no serían mejoras sustanciales de hardware, sino el encarecimiento drástico de los chips de memoria RAM que la compañía necesita para fabricar sus dispositivos.
De acuerdo con el reporte, el coste de la memoria para el modelo Pro de 256 GB se habría disparado casi un 400% en el tercer trimestre de 2026 respecto al año anterior. La firma explicó que, pese a los esfuerzos de Apple por negociar precios más bajos en otros componentes, es improbable que esos ahorros logren compensar la presión generalizada sobre los costes de materiales.
Apple absorbería parte del incremento en lugar de trasladarlo por completo
El aumento de entre el 10% y el 20% que pagarían los consumidores resulta significativamente menor al 400% que Apple desembolsa por los chips LPDDR5X. Esto sugiere que la compañía habría decidido absorber una porción considerable del sobrecosto, en lugar de trasladarlo íntegramente al precio final, algo inusual en su estrategia comercial habitual.
TrendForce prevé que Apple mantenga esta política de precios relativamente moderada como parte de su enfoque para el lanzamiento de septiembre. La compañía ya había subido los precios de otros productos en junio debido a la escasez de memoria RAM, pero excluyó entonces a los iPhones de ese ajuste.
La escasez actual responde a un cambio en los objetivos financieros de los principales fabricantes de DRAM, que no ofrecerían margen para negociaciones a la baja pese a las gestiones de Apple.
Entre los modelos más afectados por el nuevo esquema de precios se encontraría el iPhone Ultra plegable. Algunos analistas estiman que su precio inicial podría ubicarse entre 2.000 y 2.500 dólares, mientras que el informe proyecta una cifra de entre 2099 y 2299 dólares y no descarta que el dispositivo llegue a costar hasta 3.000 dólares en sus configuraciones de mayor capacidad.
Un chip de 2 nanómetros y una solución técnica para ahorrar costes
Apple incorporaría en el iPhone 18 Pro el procesador A20 Pro, que sería el primer chip de 2 nanómetros utilizado en un iPhone. Para gestionar el gasto en memoria, la compañía habría recurrido a un empaquetado denominado WMCM (Wafer-Level Multi-Chip Module), que permite ampliar el bus de memoria a 96 bits sin necesidad de adquirir chips LPDDR6, de mayor coste.
De esta forma, Apple lograría aumentar el ancho de banda de memoria sin asumir el gasto adicional que implicaría el estándar más reciente.
Más autonomía y funciones de inteligencia artificial
Según el análisis publicado, los consumidores no deben esperar avances significativos en el rendimiento general de la nueva línea. En cambio, la firma anticipa un procesador más orientado a funciones de inteligencia artificial, mayor eficiencia energética, mejor tecnología de refrigeración del chip y pantallas de bajo consumo.

El iPhone 18 Pro también podría incorporar una cámara principal con apertura variable mecánica, un ajuste orientado a mejorar el control de la profundidad de campo y el rango dinámico en distintas condiciones de iluminación.
Las mejoras más notables se concentrarían en la capacidad de las baterías de los modelos premium, con el iPhone 18 Pro Max como el que experimentaría el mayor salto gracias a su chasis de mayor tamaño.
Detalles sobre el evento de Apple
Apple confirmó que su próxima keynote, bautizada “Sorpresas listas para brillar”, se realizará el 9 de septiembre a las 10:00 horas de California y podrá seguirse en directo a través de sus canales oficiales.

La presentación tendrá un significado especial: será la primera encabezada por John Ternus como CEO de la compañía, tras asumir el cargo el 1 de septiembre.
Según la información difundida en las últimas semanas, el evento estará protagonizado por la familia iPhone 18 Pro y podría incluir la presentación del primer iPhone plegable de la historia de la marca, mientras que el iPhone 18 estándar quedaría fuera de esta ronda de lanzamientos, con su llegada prevista recién para la primavera de 2027.



