Las campanas extractoras decorativas dejaron de ser el centro de atención en las cocinas modernas. En la actualidad, según los especialistas en reformas y arquitectura de interiores, hay una nueva forma de integrarlas, que da un aspecto más moderno y despejado en el espacio.

Para quienes planean renovar ese ambiente en 2026, los expertos recomiendan modelos integrados en los muebles. Esta solución no solo mejora la estética, sino que también aporta amplitud visual y orden en el ambiente.

Por qué las campanas decorativas quedaron en el pasado

El experto Pol Caneda, fue tajante: “Las campanas decorativas están totalmente caducadas. Mejor una campana integrada en el mueble”. El especialista explicó que, al ocultar la campana dentro del mobiliario, los frentes de los armarios mantienen una continuidad visual y la cocina se transforma en un espacio arquitectónico, no solo funcional.

Los expertos apuestan por las campanas de cocina integrada a los muebles. (Imagen ilustrativa IA Gemini)
Los expertos apuestan por las campanas de cocina integrada a los muebles. (Imagen ilustrativa IA Gemini)

La tendencia apunta a que los electrodomésticos dejen de ser protagonistas y se integren en el conjunto, logrando una cocina más uniforme y conectada con otros ambientes de la casa, como el comedor o el living.

A su vez, Eduardo Meneses, coincidió en que la campana a la vista perdió su valor como símbolo de sofisticación. “Una campana de acero en medio de tu cocina no aporta estatus, es puro ruido visual”, sostuvo. Para el interiorista, el verdadero lujo contemporáneo está en la discreción: los electrodomésticos desaparecen y el espacio gana estructura y limpieza.

Ventajas de integrar la campana en el mobiliario

La integración de la campana extractora permite mantener despejado el campo visual y aprovechar mejor el espacio de almacenamiento. Además, evita que la cocina luzca desactualizada y facilita la limpieza, ya que se reduce la exposición a la grasa y la suciedad.

Meneses remarcó que ocultar los electrodomésticos es el primer paso para un “detox visual” en la cocina. Así, los materiales, armarios y detalles decorativos cobran protagonismo, mientras que los aparatos quedan en un segundo plano.