
El Índice de Mayores Costos (IMC) para el Servicio Postal aumentó 1,62% en agosto de 2026, mientras que el correspondiente a Última Milla avanzó 1,64%. Ambos guarismos son los más bajos desde febrero y quedaron muy por debajo del promedio de los últimos doce meses, que había oscilado entre 2,68% y 2,95% mensual.
La diferencia entre ambos indicadores fue de apenas 0,02 puntos porcentuales a favor de Última Milla, la brecha más estrecha del año. Con este resultado, el acumulado de enero a agosto llegó a 28,39% en Servicio Postal y a 28,57% en Última Milla, una dinámica más moderada que la de los picos registrados en ejercicios anteriores.
Ambos indicadores relevan mensualmente la estructura real de costos del sector postal y de reparto urbano, con ponderaciones que incluyen mano de obra, combustibles, insumos, seguridad y peajes, entre otros rubros. La medición es elaborada con la validación técnica de un centro tecnológico universitario especializado en transporte y tránsito, lo que le otorga trazabilidad metodológica al seguimiento de precios del sector.
Mano de obra y combustible, los rubros de mayor peso
Algunos rubros puntuales mostraron variaciones porcentuales elevadas, como insumos (5,77%), lubricantes (5,00%) y patentes, tasas e impuestos (3,64%). Sin embargo, el análisis de incidencia mostró que apenas cinco componentes explicaron el 78,78% de la variación promedio del mes, concentrando el grueso del movimiento en mano de obra y energía.
La mano de obra fue el factor de mayor peso, con una suba de 1,44% que aportó el 44,96% de la variación total. El incremento respondió a un nuevo tramo del acuerdo paritario del sector camionero, que fijó un ajuste de 1,5% sobre los salarios básicos y modificaciones en el adicional por presentismo abonado a los choferes.
El combustible GNC subió 2,09% y contribuyó con 12,39% del movimiento mensual, tras la actualización de los cuadros tarifarios de transporte y distribución de gas dispuesta por el ente regulador. Las bajas temperaturas del invierno generaron además cortes en el suministro interrumpible, lo que obligó a varias flotas a recurrir temporalmente a la nafta súper.

Insumos, seguridad y peajes completan el cuadro
El rubro insumos avanzó 5,77% y aportó 9,83% de la variación, impulsado por el ajuste de la energía eléctrica en el marco de la quita progresiva de subsidios que aplica la política energética nacional. Este componente acumula una suba interanual de 45,01%, la más elevada entre los ítems relevados por el índice.
La seguridad edilicia subió 2,26% y sumó 5,66% a la variación mensual, en línea con el convenio del sector que fijó incrementos de 1,90% en el salario básico y de 1,88% en los viáticos, además de sumas no remunerativas. Los peajes, por su parte, treparon 1,40% tras el reajuste dispuesto en las autopistas de la Ciudad de Buenos Aires.
El retiro gradual de subsidios energéticos viene impactando de forma transversal en distintos eslabones de la cadena logística durante 2026, no solo en electricidad sino también en el gas natural comprimido utilizado por buena parte de las flotas de reparto urbano. Ese factor explica por qué, pese a la desaceleración general, los rubros vinculados a la energía siguen entre los de mayor incidencia relativa mes a mes.
Una desaceleración que marca tendencia hacia fin de año
La desaceleración registrada en agosto se enmarca en una tendencia que viene consolidándose a lo largo de 2026, con incrementos mensuales cada vez más acotados frente a los picos de años anteriores. El comportamiento conjunto de ambos índices ofrece una referencia clave para la planificación financiera de las operaciones postales y de distribución urbana.
La convergencia entre Servicio Postal y Última Milla, con una brecha mínima entre ambos guarismos, anticipa una presión de costos cada vez más pareja entre los distintos segmentos de la cadena de reparto. De cara al último tramo del año, la evolución salarial y energética seguirá siendo determinante para el costo operativo del sector.
El desempeño de estos indicadores cobra mayor relevancia en un contexto de demanda sostenida por el comercio electrónico, donde la eficiencia en la última milla resulta decisiva para la competitividad de la distribución urbana en las principales ciudades del país.
Sostener la moderación observada en agosto dependerá en gran medida de la evolución de las paritarias del sector y de las tarifas de energía en los próximos meses, dos variables que históricamente marcaron el ritmo de ambos índices a lo largo de 2026 y que seguirán bajo seguimiento de cara al cierre del año.




