La Unión Eléctrica estimó una generación de 1.000 megavatios frente a una demanda máxima de 3.250 MW en el Sistema Electroenergético Nacional.

Cuba prevé este sábado apagones simultáneos que afectarán hasta al 70% del país durante el horario de mayor demanda eléctrica, previsto para la tarde-noche, según cálculos elaborados por EFE a raíz del parte diario de la Unión Eléctrica (UNE).

La empresa estatal, adscrita al Ministerio de Energía y Minas, estimó una capacidad de generación de 1,000 megavatios (MW) frente a una demanda máxima de 3,250 MW. La diferencia entre ambos valores llegará a 2,250 MW, mientras que la afectación planificada será de 2,280 MW; es decir, la carga que deberá desconectarse de manera controlada para evitar fallas no programadas en la red.

La dictadura cubana ha definido la situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) como “crítica”. En los últimos meses, los cortes se extendieron durante gran parte del día en distintas zonas de la isla. Datos recogidos por EFE indican que, en La Habana, algunos usuarios han tenido apenas dos o tres horas diarias de servicio, mientras que en provincias se registraron interrupciones de más de 48 horas consecutivas.

El informe de la Unión Eléctrica (UNE) señala que nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país no estarán disponibles este sábado debido a averías o tareas de mantenimiento. Estas plantas aportan cerca del 40% de la generación nacional y se abastecen principalmente con crudo extraído en la isla.

La mayor afectación por los apagones será en la tarde-noche de este sábado en la isla. /(Foto AP/Ramon Espinosa)

La falta de disponibilidad de las termoeléctricas es uno de los factores centrales de la crisis. Buena parte de estas instalaciones acumula varias décadas de operación y no recibió las inversiones necesarias para renovar equipos, ejecutar mantenimientos profundos y aumentar su capacidad. Como resultado, las fallas se suceden y obligan a sacar unidades del sistema durante períodos prolongados.

Los apagones comenzaron a agravarse a mediados de 2024, cuando el deterioro de la infraestructura eléctrica derivó en déficits cada vez mayores entre la electricidad disponible y el consumo esperado. Desde entonces, el país atravesó desconexiones masivas, restricciones diarias y colapsos parciales o generales de la red, con mayor impacto fuera de la capital.

La generación termoeléctrica cubre alrededor del 40% de la matriz energética cubana. Otro 40% dependía de motores distribuidos que funcionan con diésel y fueloil importados. Esa fuente también quedó limitada por la falta de combustible, que redujo la capacidad de respuesta del sistema ante las averías de las plantas térmicas.

El 20% restante proviene del gas nacional y de fuentes renovables. En este último segmento, Cuba ha sumado parques fotovoltaicos con apoyo de China, aunque la incorporación de energía solar no alcanza para compensar los déficits de las plantas termoeléctricas ni la falta de combustible para la generación distribuida.

La falta de combustible se sumó al deterioro de la red

Según estimaciones citadas por EFE, Cuba necesita algo más de 100,000 barriles de petróleo diarios para cubrir sus requerimientos energéticos. La producción interna alcanza unos 40,000 barriles por día, por lo que el país debe importar el volumen restante para sostener la generación eléctrica, el transporte y otras actividades económicas.

La crisis eléctrica en Cuba se agravó desde mediados de 2024 por el deterioro de la infraestructura y los déficits crecientes entre generación y consumo. /(AP Foto/Ramón Espinosa)

El régimen cubano atribuye una parte central de la situación a las sanciones de Estados Unidos y a las restricciones para obtener combustibles en el exterior. La dictadura sostienen que Washington aplica una política de “asfixia energética”, sobre todo desde el endurecimiento de las medidas sobre los suministros petroleros a comienzos de este año.

Expertos independientes, por su parte, señalan que el déficit responde a dos factores: la infrafinanciación acumulada del sector eléctrico y las dificultades para importar combustibles. La combinación de ambas variables redujo el margen operativo del SEN y dejó al sistema expuesto a nuevos cortes cuando una unidad sale de servicio.

La UNE mantendrá este sábado las desconexiones programadas durante la jornada para administrar el déficit de generación. El comportamiento de la demanda y la eventual reincorporación de unidades determinarán el alcance final de los apagones en cada territorio.