
Luego de tres días de búsqueda intensiva, las autoridades confirmaron la liberación del presidente de la Junta de Acción Comunal de Anorí, que había sido secuestrado por el Clan del Golfo desde el viernes 28 de agosto en el nordeste antioqueño.
El dirigente social recuperó su libertad en la mañana del 30 de agosto, tras permanecer retenido en zona rural del municipio, mientras tres jóvenes siguen en poder del grupo armado.
Las autoridades han confirmado que el líder comunal fue liberado por separado, sin que hasta el momento se conozcan detalles sobre el paradero o el estado de los otros retenidos.
Según se conoció en días pasados, el hecho ocurrió en el corregimiento Liberia El Charcón, donde hombres armados interceptaron a las víctimas y las condujeron a un lugar desconocido.

Entretanto, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, anunció la convocatoria de un consejo extraordinario de seguridad para enfrentar la crisis en el municipio. El funcionario advirtió sobre los riesgos que enfrentan los habitantes de Liberia, único corregimiento de Anorí, por la presencia de grupos armados ilegales que se disputan el control de las rentas de la minería ilegal y el narcotráfico en la región.
“Antioqueños, es urgente recuperar la seguridad en Liberia (El Charcón), único corregimiento de Anorí. La comunidad nos reporta que ayer criminales del Clan del Golfo se llevaron del caserío al presidente de la Junta de Acción Comunal y a tres jóvenes más. Hoy convocaremos un consejo extraordinario de seguridad para atender esta grave situación”, señaló el mandatario departamental.
La respuesta institucional incluye un llamado urgente al Gobierno nacional para reforzar la presencia de la fuerza pública en la zona, especialmente en el corredor del río Nechí. Según Rendón, la administración departamental ha entregado patrullas fluviales y otros recursos logísticos a la Séptima División del Ejército Nacional, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta ante hechos de violencia.

“La Fuerza Pública debe hacer presencia en este corregimiento y retomar el control del río Nechí, por donde los criminales se mueven como Pedro por su casa y se disputan las rentas de la minería ilegal y el narcotráfico. Antioquia ya entregó a la Séptima División del Ejército patrullas fluviales, adquiridas con recursos de la Tasa de Seguridad, para patrullar el río Nechí”, escribió Rendón en su cuenta de X.
Además, el gobernador insistió en la importancia de que el Gobierno incremente el número de uniformados, incluso con unidades de carabineros, mientras se consolidan las acciones de seguridad.
“Al nuevo Gobierno Nacional le pedimos que llegue con toda su capacidad: Ejército, Armada y Policía. La gente de Liberia necesita presencia permanente de la Fuerza Pública, recuperar la tranquilidad y vivir sin estar sometida a los criminales”, concluyó el gobernador de Antioquia.

El secuestro, perpetrado el 28 de agosto, volvió a evidenciar la vulnerabilidad de las comunidades rurales frente a las organizaciones armadas. El corredor del río Nechí ha sido identificado como una vía estratégica para el movimiento de estructuras criminales y la disputa de economías ilícitas.
La Gobernación de Antioquia ha implementado la Tasa de Seguridad y Convivencia Ciudadana, cuyos recursos han permitido mejorar la dotación de la fuerza pública. Drones, antidrones, vehículos blindados y motocicletas forman parte del equipamiento entregado a las autoridades para fortalecer la seguridad. Rendón afirmó que la creación de la tasa fue una respuesta a la precariedad que enfrentaban soldados y policías ante grupos armados mejor equipados.
Hasta el momento, las autoridades mantienen esfuerzos para localizar y rescatar a los tres jóvenes que siguen en poder del Clan del Golfo. La situación ha generado preocupación entre la población y los gobiernos local y departamental, que insisten en la urgencia de recuperar el control territorial y garantizar la protección de los habitantes del Nordeste antioqueño.