El oftalmólogo Carlos Morales, vicepresidente de la Sociedad Peruana de Oftalmología, advirtió en entrevista para Radio Nacional que una lesión ocular puede ocurrir en casa, en el trabajo o durante la práctica de deportes, y que la primera respuesta ante el contacto con químicos o cuerpos extraños debe ser lavar el ojo de inmediato. Morales remarcó que el retraso en esta acción puede agravar quemaduras, perforaciones o incluso provocar pérdida visual. La recomendación surge en el contexto del Día Internacional de la Prevención del Trauma Oftálmico, conmemorado en agosto, mes en el que la concientización sobre estos accidentes cobra especial relevancia.
El especialista enfatizó que el uso de lentes de protección reduce en 90% el riesgo de sufrir un trauma ocular grave que pueda amenazar la visión o la integridad del ojo. Morales precisó que entre el 10% y el 15% de los traumas oculares se relacionan con deportes de contacto o deportes con pelota, destacando la importancia de medidas de prevención, especialmente en actividades recreativas y laborales donde el riesgo de impacto o exposición a sustancias peligrosas es elevado.
La mitad de las lesiones oculares se produce en el hogar, lo que demuestra que estos accidentes no son exclusivos de entornos industriales. Morales subrayó que el ojo es un órgano extremadamente sensible: su superficie es hasta 100 veces más sensible que la yema de un dedo, lo que lo convierte en una de las áreas más vulnerables del cuerpo humano.
El lavado inmediato, fundamental ante contacto con químicos o irritantes
En su intervención, el doctor Carlos Morales explicó que entre los accidentes domésticos más frecuentes figuran los provocados por productos de limpieza. Mencionó la lejía como uno de los elementos más perjudiciales para la superficie ocular, ya que puede causar una quemadura profunda con consecuencias graves. También señaló el ácido sulfúrico, utilizado para destapar tuberías, y sustancias alcalinas como el cemento o la cal, que se encuentran fácilmente en el entorno doméstico o laboral.
Ante cualquier exposición a estos compuestos, la indicación es abrir el grifo y enjuagar el ojo con agua corriente durante cinco a diez minutos, sin demora, antes de acudir a la consulta oftalmológica. Morales detalló que postergar el lavado inicial puede determinar la magnitud de la lesión y la posibilidad de conservar la visión. Sobre el contacto con ají, el especialista explicó que la capsaicina actúa como irritante y requiere un enjuague abundante. Además, recomendó lavar también las manos con detergente, ya que el compuesto no suele eliminarse solo con agua.

Como medida complementaria, Morales sugirió aplicar hielo envuelto en tela o en una bolsa para reducir la inflamación, evitando el contacto directo del hielo con la piel del párpado para prevenir quemaduras por frío. Advirtió también que el uso de remedios caseros como el limón no solo es ineficaz, sino que puede agravar la lesión, dado que el ácido puede producir una quemadura superficial adicional.
Morales desaconsejó el uso de manzanilla en la fase aguda de la lesión. Si la molestia persiste después del lavado, existe la posibilidad de que un cuerpo extraño permanezca incrustado en la superficie ocular. En tal caso, el paciente debe ser evaluado por un oftalmólogo con una lámpara de hendidura, una herramienta especializada que permite identificar y extraer partículas diminutas sin dañar el ojo.

Niños, motociclistas y trabajadores: grupos de riesgo
En el caso de los niños, Carlos Morales identificó como mecanismos frecuentes de lesión las caídas, golpes contra la punta de una mesa y el impacto de juguetes, canicas o pelotas. Además, mencionó los accidentes escolares con lápices y tijeras, objetos que pueden actuar como punzocortantes y penetrar el ojo en situaciones de descuido.
Entre los motociclistas, el especialista señaló que es habitual encontrar fragmentos pequeños de insectos adheridos a la superficie ocular cuando no se utilizan lentes de protección. Morales explicó que estos restos muchas veces no son visibles a simple vista y solo pueden detectarse con instrumental oftalmológico específico. La exposición recreativa también supone riesgos; el cloro de las piscinas, derivado de la lejía, irrita los ojos, especialmente cuando la concentración es elevada o la exposición se prolonga. Por ello, recomendó el uso de lentes de natación para minimizar el contacto directo con el agua clorada.
La radiación ultravioleta representa otro factor de daño importante para las personas expuestas al mar, piscinas, hielo o nieve. Morales asoció la exposición a la radiación con la aparición de terigio, lesiones en el párpado que pueden evolucionar hacia cáncer de piel, cataratas y degeneración macular. En cuanto a la degeneración macular, precisó que la forma seca no tiene reversión y se tratan con vitaminas y antioxidantes, mientras que la forma húmeda, que representa el 10% de los casos y provoca sangrado, puede tratarse con inyecciones intraoculares para recuperar visión de manera parcial.

Cuidados específicos para maquillaje y ojo seco
El especialista recordó que el maquillaje debe ser de uso estrictamente personal, igual que un cepillo de dientes. Compartir productos de maquillaje puede facilitar la transferencia de gérmenes y favorecer infecciones, chalazión u obstrucción de las glándulas del borde palpebral. Morales indicó que los chalaziones pueden deberse a distintas causas, aunque suelen relacionarse con una mala función glandular y son más frecuentes en personas con rosácea.
Sobre el ojo seco, Carlos Morales destacó que debe abordarse como una enfermedad en sí misma. El uso intensivo de dispositivos electrónicos, la falta de sueño, los cambios hormonales, la deshidratación y los ambientes con aire acondicionado agravan los síntomas. Los primeros signos incluyen ardor, picazón, enrojecimiento y sensación de cuerpo extraño; en fases avanzadas puede aparecer dolor.
Como tratamiento inicial, Morales sugirió el uso de lágrimas artificiales. Explicó que una solución salina puede aportar hidratación, aunque no sustituye a una lágrima formulada específicamente para el ojo seco. Entre los componentes recomendados mencionó el hialuronato de sodio y la carboximetilcelulosa, disponibles en diferentes formulaciones según el tipo de ojo seco.

Recomendaciones para la prevención y la consulta oftalmológica
Carlos Morales advirtió que trabajadores de sectores como agricultura, minería, odontología y pesca tienen mayor riesgo de traumatismos oculares por la exposición constante a agentes físicos y químicos. Morales también señaló que durante la pandemia se incrementaron ciertos accidentes domésticos, ya que muchas personas comenzaron a realizar tareas poco habituales, como clavar objetos o manipular productos de limpieza como la lejía.

Como medida preventiva general, el especialista recomendó realizarse un examen oftalmológico al menos una vez al año. Morales advirtió que una óptica no reemplaza una clínica oftalmológica para la detección y tratamiento de enfermedades oculares. Subrayó que patologías silenciosas como el glaucoma o la diabetes pueden dañar los ojos de manera irreversible y llevar a la ceguera si no se diagnostican a tiempo.



