Las acusaciones de un supuesto financiamiento del Cártel de Sinaloa a las campañas presidenciales de Andrés Manuel López Obrador forman, de acuerdo con la periodista y escritora Anabel Hernández, el punto de partida de una serie de compromisos que el político tabasqueño habría adquirido con esa organización criminal y que posteriormente habría cumplido desde la Presidencia de México.
En entrevista con Infobae México, a propósito de su nuevo libro Narcocracia, Hernández sostuvo que el episodio central ocurrió durante la campaña presidencial de 2006, cuando López Obrador habría sostenido una reunión con Sergio Villarreal Barragán, “El Grande”, en un motel de paso.
Según el relato que la periodista atribuye al exintegrante del Cártel de Sinaloa, en ese encuentro el entonces candidato habría recibido una maleta con más de 500 mil dólares y habría ofrecido al grupo criminal una serie de garantías en caso de llegar al poder.
Entre ellas, Hernández mencionó limitar la actuación de la DEA en México, proteger a integrantes del cártel y permitirles continuar con sus actividades siempre que redujeran sus niveles de violencia.
“Cumplió paso a paso las promesas que le hizo al cártel”
Hernández aseguró que posteriormente preguntó a “El Grande” qué pensó cuando López Obrador finalmente llegó a la Presidencia.

La respuesta que la periodista atribuye al exlíder criminal fue que estaba sorprendido por el triunfo electoral, pero todavía más por las acciones posteriores del nuevo gobierno.
“Cumplió paso a paso las promesas que le hizo al cártel. En ese sentido, fue un hombre de palabra”, habría respondido Villarreal, de acuerdo con Hernández.
La periodista añadió su propia valoración sobre ese supuesto cumplimiento: “El problema es que fue un hombre de palabra con los criminales y un traidor con los mexicanos”.
Para Hernández, una de las principales evidencias de esa supuesta relación fue la política adoptada por el gobierno federal frente a las agencias estadounidenses. La periodista señaló que durante el sexenio de López Obrador se impulsaron medidas para restringir la operación de agentes extranjeros en territorio mexicano, particularmente de la DEA.
Desde su perspectiva, esas acciones habrían coincidido con una de las promesas que, según su investigación, fueron planteadas durante aquella reunión de 2006.
Ovidio Guzmán, “El Chapo” y Rocha Moya
Hernández también relacionó con esos supuestos compromisos algunos de los episodios más controvertidos del sexenio de López Obrador.
Entre ellos está la detención de Ovidio Guzmán López en 2019. Elementos del Ejército mexicano lograron capturar al hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, pero horas después fue liberado por decisión del gobierno federal ante la violencia desatada en Culiacán.
Para la periodista, aquella decisión constituyó otro indicio de la supuesta protección ofrecida al Cártel de Sinaloa.
A esto agregó el encuentro de López Obrador con María Consuelo Loera Pérez, madre de “El Chapo”, durante una gira por Sinaloa en marzo de 2020.
La periodista también mencionó el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien acusa de haber recibido apoyo y financiamiento del Cártel de Sinaloa durante las elecciones de 2021. Según Hernández, ese respaldo habría formado parte de una operación más amplia para favorecer a candidatos políticos.

El presunto financiamiento de las campañas de 2006, 2012 y 2018
La tesis de Hernández no se limita a la campaña presidencial de 2006. La periodista sostiene que el Cártel de Sinaloa también habría financiado las campañas de López Obrador en 2012 y 2018, aunque distingue entre las fuentes que atribuye a cada periodo.
Según su relato, el conocimiento directo de “El Grande” correspondería a los acontecimientos de 2006. Para las elecciones posteriores, dijo haber obtenido información de otros integrantes del grupo criminal, entre ellos Dámaso López Serrano, “Mini Lic”, además de personas que habrían formado parte del equipo de López Obrador.
“Lo que logro saber después de saber eso (...) es que este financiamiento ocurrió en el 2012 y en el 2018”, afirmó.
Hernández también sostuvo que una investigación de la DEA, supervisada por fiscales del Distrito Sur de Nueva York, habría recopilado testimonios sobre la llegada de dinero del Cártel de Sinaloa a la campaña de 2006.
La periodista aseguró que, durante sus primeras declaraciones ante autoridades mexicanas y estadounidenses, “El Grande” habría mencionado tanto a López Obrador como a Genaro García Luna, y que posteriormente habría descrito una reunión en la que entregó dinero al entonces candidato.

“El Cártel de Sinaloa floreció durante el sexenio”
Hernández sostiene que el supuesto pacto no terminó con la llegada de López Obrador a Palacio Nacional, sino que, desde su perspectiva, algunas decisiones de su gobierno pueden entenderse como el cumplimiento de aquellos compromisos.
“El Cártel de Sinaloa floreció durante el sexenio de López Obrador”, afirmó.
La periodista vinculó ese crecimiento con la expansión de la producción y tráfico de fentanilo desde México hacia Estados Unidos y con una política de seguridad basada en evitar enfrentamientos directos con los grupos criminales, resumida en la frase “abrazos, no balazos”.
También señaló que la relación entre gobiernos mexicanos y organizaciones criminales no comenzó con López Obrador y que se trata de un fenómeno que, según su investigación, se remonta a varias administraciones.
Sin embargo, considera que durante el sexenio de López Obrador esa relación habría alcanzado una nueva dimensión.
Las afirmaciones forman parte de la investigación periodística de Hernández y de los testimonios que atribuye a “El Grande”.



