Madrid, 31 ago (EFE).- El sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas (MoMo) estima que en lo que va de año se han producido 5.232 muertes achacables a las altas temperaturas, la cifra más alta desde que hay registros, 2.147 de ellas este mes de agosto.
Se han superado así las cifras de los que hasta ahora eran los dos veranos más letales desde 2015, cuando arranca la serie histórica del MoMo, que no cuantifica muertes reales sino que hace una proyección estadística cruzando datos de umbrales máximos de temperatura y defunciones de los registros civiles y las producidas otros años: el de 2022, cuando se contabilizaron 4.789, y el de 2023 (3.035).
No obstante, aún no se ha llegado a las del histórico verano de 2003, cuando unas 13.000 personas perdieron la vida en España a consecuencia de las altas temperaturas, que propició el diseño y puesta en marcha de un plan de prevención de los efectos del calor en la salud por parte del Ministerio de Sanidad.


