En un mundo cada vez más tecnológico y con avances constantes, las lámparas tradicionales tienen los días contados. La aparición en el mercado de una alternativa que se instala sin cables ni electricidad se volvió tendencia por su practicidad y bajo costo.
Una nueva generación de luces LED recargables vino a ofrecer una solución económica y sencilla para los hogares. Recurriendo a ellas se puede iluminar pasillos, placares, escaleras, balcones e incluso espacios donde no existe una conexión eléctrica cercana sin hacer ningún agujero.
Lo más interesante es que no hay que llamar a un electricista porque las luces se instalan sin necesidad de poner cables que alimenten de energía a las lámparas. Todo se resuelve en minutos y ya queda lista para usarse.
El sistema tiene una base que se fija al techo (en algunos modelos viene con adhesivo) y una lámpara que se sostiene de ella con un imán. Esto permite colocar la luz en minutos y luego retirarla fácil cuando se necesite recargar la batería.
Esta innovación es especialmente útil para poner luces en lugares de la casa donde de otra manera habría que hacer una obra importante y muy costosa. Por ejemplo en pasillos oscuros, el interior de un placard, una escalera o un sector del quincho.
En un video de Instagram que subió a su cuenta @deluma.ar, los usuarios contaron su experiencia. Un joven relató que puso el sistema arriba de un escritorio que usa para estudiar: “fue la solución perfecta, porque no tenía cerca ningún enchufe. La lámpara dura unas tres horas y luego hay que recargarla”.
Otras personas revelaron que instalaron las lámparas en sectores de maquillaje, vestidores o quinchos. En todos los casos hubo comentarios positivos recomendando el sistema, que no tiene precios prohibitivos: hay modelos desde 10 mil pesos –los que tienen menor potencia- y otros más sofisticados que pueden llegar a los 80 mil.
Lámparas sin cable que son tendencia
Uno de los modelos que representa muy bien esta tendencia de iluminar sin cables es una lámpara LED alargada con base magnética autoadhesiva. Tiene una potencia de 5 watts y funciona con una batería recargable mediante USB que dura unas 6 horas. Se puede conseguir en sitios de venta por internet a 23 mil pesos.
El sistema permite elegir entre luz blanca fría, cálida o una combinación de ambas. La base imantada facilita la extracción para el recargado y también girarla para orientarla hacia la zona que se quiera iluminar.

Una opción muy popular es una lámpara de unos 28 centímetros, que se ofrece actualmente por alrededor de $12.700 en distintas plataformas. Permite regular el brillo, dispone de temporizador y puede fijarse mediante un adhesivo, mientras que el cuerpo de la lámpara queda unido a la base por el sistema magnético.
Para hacer que la batería dure más algunos modelos más caros tienen incorporado un sensor de movimiento. Este sistema combina detección del movimiento humano con un sensor de luz ambiental. El alcance llega hasta los 8 metros, con un ángulo de detección de hasta 120 grados. En este caso el valor es de unos 35 mil pesos.
La batería de 4000 mAh de otro modelo permite una autonomía de entre 10 y 20 días. La recarga se realiza mediante USB, con una alimentación de 5 voltios. Dependiendo de las prestaciones de cada una, los precios rondan los 45 mil pesos.
Por otro lado, algunas lámparas magnéticas recargables sin electricidad y con control remoto se comercializan por encima de los $50.000. Determinados modelos de marcas reconocidas pueden superar los $60.000, ya que ofrecen prestaciones más sofisticadas, como luces de distintos colores o resistencia al agua (se instalan en piscinas).




