Tener plantas en agua es una opción ideal para decorar el hogar naturalmente, sin necesidad de usar macetas con tierra. En este marco, existen tres especies que crecen en frascos sin problemas y permiten sumar verde a cualquier espacio.

Se trata de la tradescantia, la hiedra y el coleo. Con buena luz indirecta y algunos cuidados básicos, estas plantas pueden mantenerse saludables durante mucho tiempo. Además, aportan color y frescura a cualquier ambiente, incluso en lugares reducidos.

1. Tradescantia

La tradescantia es una de las opciones menos convencionales para cultivar en agua, pero se destaca por su facilidad de enraizamiento y su resistencia. Sus tallos pueden colocarse directamente en un recipiente de vidrio, donde desarrollan nuevas raíces en poco tiempo.

La tradescantia es la favorita para tener en agua. (Imagen ilustrativa IA Gemini)
La tradescantia es la favorita para tener en agua. (Imagen ilustrativa IA Gemini)

Esta planta tiene hojas que varían entre tonos de verde, violeta y plateado, lo que la convierte en un elemento decorativo atractivo. Para mantenerla en agua, basta con cortar un tallo sano, quitar las hojas de la parte inferior y sumergirlo en un frasco, cuidando que las hojas no queden bajo el agua. Es fundamental ubicar el recipiente en un lugar luminoso, pero protegido del sol directo más fuerte.

2. Hiedra

La hiedra también puede crecer a partir de esquejes en agua. Sus tallos generan raíces y, con el tiempo, se transforman en una pequeña planta lista para lucirse en un frasco de vidrio.

La hiedra inglesa puede crecer en agua. (Imagen ilustrativa IA Gemini)
La hiedra inglesa puede crecer en agua. (Imagen ilustrativa IA Gemini)

Una de sus ventajas es la forma de crecimiento: los tallos pueden caer por los costados del recipiente, creando un efecto decorativo diferente al de las plantas de hojas grandes. Para empezar, se corta un tallo saludable por debajo de un nudo y se coloca en agua limpia. Es importante mantener el frasco en un lugar bien iluminado y renovar el agua periódicamente para evitar que se estanque.

3. Coleo

El coleo es otra especie que se multiplica fácilmente en agua y se destaca por sus hojas de colores intensos: verdes, rojizos, bordo, rosados y amarillos. Para cultivarlo, se corta un pequeño tallo debajo de un nudo y se coloca en un frasco con agua limpia. Al poco tiempo, el esqueje desarrolla raíces y sigue creciendo.

La planta coleo se destaca por su color. (Imagen ilustrativa IA Gemini)
La planta coleo se destaca por su color. (Imagen ilustrativa IA Gemini)

Por su variedad de colores, el coleo es ideal para decorar repisas, mesas auxiliares o escritorios, aportando un toque de color natural que va más allá del clásico verde.

Consejos para cuidar plantas en agua y mantenerlas sanas

  • Controlar el agua con frecuencia y cambiarla si se ensucia, tiene mal olor o muestra signos de estancamiento.
  • Limpiar el frasco cada tanto y asegurarse de que las hojas no queden sumergidas, ya que pueden deteriorarse.
  • Necesitan buena luz, pero el sol directo puede calentar el agua y dañar la planta.
  • Cuando las raíces estén bien desarrolladas, algunas especies pueden seguir viviendo en agua, aunque su crecimiento será distinto al que tendrían en tierra.
  • Si se busca que la planta crezca más, siempre existe la opción de pasarla a una maceta con sustrato.