La Unión Europea evalúa un acuerdo adicional con Colombia para incorporar reglas de comercio digital al TLC vigente desde 2013 - suministrada a Infobae

Después de 13 años de relaciones comerciales bilaterales reguladas con la Unión Europea, desde el viejo continente estarían alistando una especia de ‘reforma’ al Tratado de Libre Comercio firmado con Colombia.

La nueva medida tendría como propósito ‘negociar’ con el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella un nuevo capítulo en las relaciones comerciales, que no se traducirían propiamente en una modificación a las disposiciones sobre aranceles ni reabrir la negociación comercial que entró en vigencia en 2013.

El embajador de la Unión Europea en Colombia, François Roudié, explicó a al diario El Tiempo que Bruselas evalúa un pacto adicional para incorporar reglas sobre servicios en línea, datos y tecnologías que no formaron parte del tratado original.

El acuerdo comercial entre Colombia y la Unión Europea continuaría vigente bajo sus condiciones actuales. La propuesta europea no plantea una renegociación integral ni busca alterar las normas aplicables al intercambio de bienes físicos.

El posible pacto con la Unión Europea no modificaría los aranceles ni reabriría la negociación integral del Tratado de Libre Comercio con Colombia - crédito imagen Ilustrativa Infobae

El posible pacto funcionaría como un instrumento complementario centrado en el comercio digital. Su alcance incluiría servicios, documentos electrónicos, transferencias de datos y cooperación tecnológica, mientras que los asuntos arancelarios quedarían fuera de la discusión.

La Unión Europea buscaría negociar con Colombia un acuerdo adicional de comercio digital porque el TLC que rige desde 2013 no contiene normas específicas para esa actividad. Si ambas partes aceptan la propuesta, el tratado actual se mantendría y sumaría reglas para operaciones digitales, datos transfronterizos y servicios tecnológicos.

Nuestras negociaciones más recientes incorporan capítulos sobre comercio digital. El acuerdo que tenemos con Colombia no los tiene porque es muy viejo”, dijo el embajador François Roudié a El Tiempo. El diplomático aclaró que la decisión de presentar el acuerdo todavía no está tomada.

La evaluación europea parte de un cambio en la economía internacional. Cuando concluyeron las conversaciones del TLC original, los flujos de datos entre países y los servicios digitales no tenían la incidencia que poseen hoy.

Roudié definió la iniciativa como un “miniacuerdo” que se integraría al tratado existente. Según detalló ante el diario, el objetivo es ofrecer certidumbre jurídica para las empresas y crear condiciones que favorezcan la inversión.

La propuesta de la Unión Europea aún no fue presentada al gobierno de Abelardo de la Espriella y requeriría ratificación del Congreso colombiano y del Parlamento Europeo - crédito Presidencia

La propuesta responde a la expansión del sector de las telecomunicaciones dentro de la economía europea. Durante los últimos 13 años, esa actividad registró un crecimiento anual del 10%, de acuerdo con las cifras expuestas por el representante europeo.

Cerca del 70% de las exportaciones europeas de servicios se realiza actualmente a través de medios digitales. El embajador sostuvo que se trata de un componente transversal, presente en actividades que van más allá de las compras en plataformas electrónicas.

El comercio digital comprende la infraestructura que permite enviar, procesar y usar información en operaciones internacionales. Incluye desde contratos y trámites empresariales hasta la logística de carga, los servicios de navegación y la comunicación entre compañías y sus clientes.

Roudié ilustró esa dependencia tecnológica con el caso de los vehículos conectados. “Hoy en día, un vehículo moderno genera cerca de 4 gigabytes de datos por minuto”, afirmó el diplomático a la publicación.

Esa información, según explicó, puede llegar a los fabricantes para tareas de mantenimiento preventivo, alimentar sistemas de navegación GPS y organizar servicios logísticos. El funcionamiento de esa cadena requiere reglas sobre el movimiento seguro de los datos.

El posible pacto incluiría firmas digitales, aduanas electrónicas y reglas sobre datos

El comercio digital entre Colombia y la Unión Europea abarcaría documentos electrónicos, transferencias de datos y cooperación tecnológica dentro de un instrumento complementario - crédito  François Roudié

Uno de los ejes de la futura negociación sería la interoperabilidad de los servicios de confianza. La idea es promover el reconocimiento mutuo de firmas digitales y certificados electrónicos para acelerar contratos y procedimientos corporativos.

El documento también contemplaría la digitalización del comercio y de las aduanas. Entre las opciones figura el uso de documentación electrónica para el transporte de mercancías, incluidos los conocimientos de embarque marítimos digitales.

Otro punto sería la regulación de los flujos transfronterizos de datos. Ese capítulo permitiría que centros de datos instalados en Colombia procesen información de empresas europeas bajo estándares internacionales de seguridad.

La agenda abarcaría, además, mecanismos de cooperación en ciberseguridad e inteligencia artificial. El diplomático presentó esas áreas como sectores que requerirían marcos normativos compartidos entre las partes.

La Unión Europea pretende que el futuro texto se ajuste a los lineamientos de la Organización Mundial del Comercio (OMC). El formato elegido busca evitar una revisión completa del TLC y concentrar la discusión en las necesidades de la economía digital.

Entretanto, la iniciativa se encuentra en una etapa de socialización con el sector privado colombiano. Según Roudié, esa conversación tuvo una acogida favorable entre los actores consultados.

El embajador precisó que la propuesta formal todavía no fue entregada al gobierno de De La Espriella. Su expectativa es que el Ejecutivo la considere una oportunidad para fortalecer la relación comercial bilateral.

Si existe voluntad política de ambas partes, el diálogo podría avanzar con rapidez. Roudié señaló que acuerdos digitales similares entre la Unión Europea y Singapur o Corea del Sur demandaron entre ocho y 12 meses de discusión.

El eventual acuerdo no entraría en vigor de manera automática tras el cierre de las conversaciones. El texto debería pasar por el proceso ordinario de ratificación en el Congreso de la República y en el Parlamento Europeo.