
Aldo Rendón, el stylist de las famosas, abandonó La Casa de los Famosos México 2026 la noche del martes 1 de septiembre, luego de poco más de cinco semanas dentro del reallity.
El participante explicó entre lágrimas que enfrenta un problema de salud reversible, pero requiere iniciar un tratamiento y las condiciones del programa no le permiten salir y volver de forma constante.
Su salida no ocurre por eliminación ni por una sanción y si bien hasta este 3 de septiembre no se ha informado el diagnóstico específico en ocasiones anteriores ya había revelado problemas de salud relacionados con el hígado debido al elevado consumo de alcohol que tuvo durante una etapa de su vida.
A esto se suma el hábito que se ha señalado que tenía Rendón: el uso de vapeadores. El rumor de que era consumidor de estos aparatos se esparció después de que en una ocasión cayera de su ropa un aparato que fue identificado por los usuarios como un vaper.
Si bien nunca fue confirmado que Rendón usara cigarros electrónicos dentro de la casa, de ser cierto este hábito podría estar relacionado con la aceleración de sus problemas de salud relacionados con el hígado y aquí te contamos la razón.

Por qué el vapeo regular puede deteriorar el hígado en personas con antecedentes de daño hepático
El vapeo regular puede añadir una carga tóxica y metabólica a un hígado que ya tiene menor capacidad de reserva. Esto importa en personas con hígado graso, hepatitis viral, fibrosis, cirrosis, daño por alcohol, medicamentos o antecedentes de elevación de transaminasas.
El aerosol del vapeador no es “vapor de agua”. Puede llevar nicotina, partículas ultrafinas, compuestos orgánicos volátiles, aldehídos generados al calentar los líquidos y metales como níquel, estaño o plomo.
Tras inhalarse, parte de esas sustancias pasa a la sangre y el hígado debe metabolizarlas o eliminarlas, de acuerdo con información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC),
Los mecanismos que pueden favorecer este daño son los siguientes:
- Estrés oxidativo: aumenta la producción de moléculas que lesionan membranas, ADN y proteínas de las células hepáticas.
- Inflamación: el aerosol y la nicotina pueden activar señales inflamatorias. Si ya hay hepatitis, este estímulo podría contribuir a que persista o aumente la inflamación.
- Alteración de las mitocondrias: las mitocondrias producen energía dentro de las células. Su disfunción dificulta que el hígado procese grasas, glucosa, fármacos y toxinas.
- Acumulación de grasa: estudios experimentales vinculan la exposición a vapeadores con cambios en el metabolismo de lípidos, mayor depósito de triglicéridos y vías relacionadas con esteatosis.
- Fibrosis: la inflamación y el estrés oxidativo sostenidos pueden activar rutas profibróticas; en un hígado ya lesionado, eso podría favorecer la progresión de cicatrización.
La precisión importante es esta: la evidencia directa y de largo plazo en humanos todavía es limitada. Gran parte de los datos sobre daño hepático proviene de estudios en células, animales y mecanismos biológicos.
No significa que cada persona que vapea desarrollará enfermedad hepática, pero sí que el vapeo no puede considerarse inocuo, sobre todo si existe daño previo.
También hay una diferencia relevante: cambiar por completo el cigarro convencional por vapeo puede reducir la exposición a varios tóxicos propios de la combustión, pero usar ambos productos mantiene o aumenta la exposición total.
Para alguien con enfermedad hepática, dejar tabaco y vapeo suele ser la opción más prudente; conviene discutir un plan de suspensión con hepatología o medicina familiar, en particular si toma medicamentos que se procesan en el hígado.

Busque atención médica pronto si presenta piel u ojos amarillos, orina oscura, heces muy claras, dolor persistente en la parte superior derecha del abdomen, vómito frecuente, somnolencia o confusión, hinchazón abdominal o sangrado inusual.



