
La policía suiza desplegó este domingo un operativo de alcance nacional para localizar al autor o autores de un tiroteo registrado durante una fiesta de música electrónica en Aarau, capital del cantón de Argovia, en el norte del país, que dejó una mujer muerta y cinco personas heridas. El comandante Michel Leupold confirmó en una rueda de prensa que “las investigaciones y las operaciones siguen a pleno rendimiento” y que la búsqueda ya no se limita al cantón, sino que abarca todo el país.
Los disparos se produjeron poco después de las 2.30 de la madrugada, cuando el Aarau Rave Vol. 7, celebrado en el hipódromo de Schachen, se acercaba a su fin. Según relataron testigos al diario suizo Blick, la música se detuvo de golpe y, momentos después, varios asistentes confundieron los primeros disparos con fuegos artificiales de despedida. La portavoz policial Vanessa Rumpold explicó que se registraron “varios disparos en un grupo numeroso de personas”.

La víctima mortal es una mujer de 22 años residente en Suiza que falleció en el propio lugar del tiroteo. El Ministerio de Exteriores de Italia confirmó horas después que la fallecida, así como dos de los heridos leves, eran de nacionalidad italiana, y precisó que estos últimos ya han podido regresar a su país. Entre los cinco heridos, con lesiones de gravedad diversa, hay cuatro hombres y otra mujer, de entre 24 y 27 años, hospitalizados en distintos centros médicos.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, expresó su “profundo pesar” por la muerte de la joven y trasladó su cercanía a los heridos y a los afectados por la tragedia. “Confiamos en el trabajo de las autoridades suizas para aclarar lo ocurrido e identificar a los responsables”, pidió Meloni en un comunicado oficial. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, recibió una llamada de su homólogo suizo, Ignazio Cassis, quien le ofreció “plena e inmediata asistencia en la investigación para capturar al culpable”, según informó la parte italiana. Tajani agradeció el gesto en un momento en que ambos países habían mantenido recientes discrepancias por la gestión del incendio de un bar en Crans-Montana la pasada Nochevieja, en el que murieron 41 jóvenes, seis de ellos italianos.

En el lugar de los hechos se hallaron municiones de dos armas distintas, una pistola o metralleta y un fusil de asalto, lo que podría respaldar los testimonios de varios asistentes que aseguran haber visto a dos atacantes. La policía, no obstante, subrayó que este extremo no está confirmado y que existen precedentes de agresores que emplean más de un arma. Leupold reconoció que por el momento se desconoce la identidad de los responsables.
El operativo de búsqueda se ha reforzado con un helicóptero del Ejército suizo y con la colaboración de la policía alemana, dado que Aarau se encuentra a menos de 40 kilómetros de la frontera con Alemania, hacia donde las autoridades no descartan que el atacante haya podido huir. La policía suiza pidió además a los ciudadanos que enviaran a sus canales oficiales cualquier grabación o fotografía captada durante el suceso.

Sobre el riesgo para la población, Leupold señaló que los vecinos de Aarau podrán retomar este lunes su actividad habitual, ya que existe la convicción de que los autores ya no permanecen en la región, donde el nivel de riesgo es similar al del resto del país. Aun así, admitió que persiste un riesgo mientras los responsables sigan en libertad mientras los responsables sigan en libertad: “Tenemos que asumir que existe un riesgo residual mientras los responsables estén huidos”.
La investigación se centra por ahora en tres hipótesis de igual peso: un atentado terrorista, un ataque indiscriminado sin motivación política y un hecho delictivo vinculado a un ajuste de cuentas. “Estamos analizando intensamente estas tres líneas”, declaró Leupold, sin adelantar cuál de ellas cuenta con mayores indicios.