La investigación sobre María Soledad Calle, la vecina de Cristina Kirchner en el edificio de San José 1111, sumó nuevos elementos en las últimas horas.

El juez Julián Ercolini recibió información que confirma que la militante camporista tuvo una relación laboral con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y ya cuenta con datos sobre las remuneraciones que percibía del gremio.

El dato resulta relevante porque en diálogo con el diario Clarín, Calle había negado trabajar para la UOM y porque la Justicia busca reconstruir el origen de los fondos con los que adquirió distintos bienes que están bajo análisis, entre ellos autos de alta gama y el departamento ubicado en el primer piso del mismo edificio donde vive la expresidenta.

Según la documentación incorporada al expediente, Calle figura como empleada de la UOM entre abril de 2021 y junio de 2026. En febrero cobró $3.579.794; en marzo, $3.589.794; en abril, $3.744.216; y en mayo, $3.745.302.

Además, la Justicia recibió su historial laboral completo. Allí aparecen los siguientes empleos y períodos:

  • SASA Suelos Argentinos S.A.: junio de 2011 a septiembre de 2011.
  • Dirección General de Cultura: febrero de 2012 a junio de 2020.
  • Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires: agosto de 2012 a mayo de 2013.
  • Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires: septiembre de 2013 a diciembre de 2015.
  • Municipalidad de Campana: diciembre de 2015 a diciembre de 2023.
  • Unión Obrera Metalúrgica: abril de 2021 a junio de 2026.

La información sobre su paso por la UOM es uno de los elementos que ahora analiza Ercolini, justamente porque Calle había negado ese vínculo laboral.

Los investigadores buscan determinar si los ingresos registrados permiten explicar la adquisición de los bienes que quedaron bajo análisis. Entre ellos aparecen un BMW M135 xDrive y un Peugeot 3008 GT Pack. Ambos estarían relacionados con la mujer.

También se investiga la compra del departamento del primer piso de San José 1111, por el que Calle habría pagado US$189.000. La unidad se encuentra inmediatamente debajo de la vivienda de Cristina Kirchner.

La pesquisa no se limita, sin embargo, al salario que Calle recibía de la UOM. Uno de los principales puntos bajo análisis es su relación con USEM S.A., una compañía vinculada a ella que mantenía un contrato de prestación de servicios con el sindicato y que recibía una comisión proporcional al dinero administrado.

El contrato entre USEM y la UOM que investiga la Justicia

USEM S.A. fue constituida en 2022 por Calle junto con Raúl Braconi. Según la documentación publicada en el Boletín Oficial, ella fue designada directora suplente de la sociedad.

Abel Furlán, secretario general del gremio de los metalúrgicos. (Foto: gentileza de La Voz de de Zárate)
Abel Furlán, secretario general del gremio de los metalúrgicos. (Foto: gentileza de La Voz de de Zárate)

Meses después, la empresa celebró un contrato con la UOM para gestionar la apertura y administración de cuentas corrientes vinculadas a un fideicomiso del sindicato. El convenio fue firmado el 27 de febrero de 2023 y comenzó a regir el 1 de marzo de ese año. Tenía una duración prevista de diez años, hasta febrero de 2033.

A cambio de sus servicios, USEM percibía honorarios mensuales equivalentes al 0,50% del total ingresado durante cada período a la cuenta fiduciaria.

La Justicia intenta determinar el volumen de dinero que generó ese acuerdo. De acuerdo con la información que se encuentra bajo análisis, las comisiones mensuales podrían haber representado cifras de entre $100 y $350 millones.

Ese flujo de fondos es uno de los elementos que los investigadores cotejan con el patrimonio de Calle para determinar de dónde surgió el dinero utilizado para adquirir los bienes identificados en la causa.

El contrato establecía que USEM debía gestionar cuentas correspondientes a las seccionales de la UOM y a su Secretariado Nacional, además de analizar y auditar obligaciones de pago, verificar su correspondencia y concretarlas.

La documentación incorporada al expediente también contiene rendiciones de cuentas con movimientos millonarios. Allí aparecen, entre otros conceptos, gastos por hasta $50 millones bajo la denominación “caja chica”, $22 millones por un “Congreso MDP”, $4 millones correspondientes a una tarjeta corporativa y más de $428.000 en TelePASE.

La Justicia también investiga al gremialista Abel Furlán en relación con ese contrato.

En las últimas semanas, Ercolini dispuso distintas medidas para reconstruir la situación patrimonial y laboral de Calle. Levantó su secreto bancario y fiscal y pidió información a ARCA, Anses, Migraciones y el Ministerio de Capital Humano.

El departamento de San José 1111 y los bienes bajo análisis

Otro de los puntos centrales de la pesquisa es el departamento. Ercolini pidió al Registro de la Propiedad Inmueble de la Capital Federal un informe completo sobre la unidad del primer piso cuya titularidad se atribuye a Calle.

El edificio queda en el barrio porteño de Constitución. (Foto: Agustina Ribó / TN)
El edificio queda en el barrio porteño de Constitución. (Foto: Agustina Ribó / TN)

La ubicación del inmueble llamó la atención porque se encuentra debajo del departamento de Cristina Kirchner, donde la expresidenta cumple su condena en la causa Vialidad.

Además de esa propiedad, la Justicia pidió informes sobre el Peugeot 3008 GT Pack y el BMW M135 xDrive vinculados a Calle, y buscó determinar si ella o Furlán poseen embarcaciones. En paralelo, el expediente también avanzó sobre una serie de vehículos vinculados a la UOM, entre ellos un Jeep Compass, un Peugeot 2008, dos Renault Kangoo, un Toyota Corolla Cross, un Fiat Fastback, una Ford Territory y una Volkswagen Taos Highline.