Lewis Hamilton eligió una manera particular de presentarse este jueves en el circuito de Monza antes del Gran Premio de Italia de Fórmula 1: apareció al volante de su Ferrari F40 recién restaurado y no pasó desapercibido.
El siete veces campeón de la categoría, vestido completamente de negro y con un abrigo color canela, captó la atención de todos en el paddock de la Fórmula 1.
El superdeportivo, con matrícula personalizada (44), fue presentado por Hamilton en sus redes sociales días antes. El piloto se detuvo a sacarse fotos con los fanáticos, en una escena que recordó a su primer día como parte del equipo de Maranello en 2025.

Hamilton contó que el F40 estuvo más de 30 años acumulando polvo en un garaje antes de que él lo adquiriera. Decidió llevarlo a Maranello, donde los ingenieros y mecánicos de la fábrica trabajaron durante semanas para devolverle el esplendor original.
“Estos coches son obras de arte e increíblemente raros, así que cuando encontré este, cubierto de polvo tras haber estado en un garaje durante más de treinta años, supe que tenía que llevarlo a casa”, publicó Hamilton en sus redes.

Y agregó: “Primero a Maranello, donde los maestros ingenieros y mecánicos de la fábrica trabajaron durante semanas para devolverla a la vida. Muchísimas gracias a todos los que participaron en este proyecto. Esto ha sido realmente un sueño hecho realidad.”
La reacción de los fanáticos y el presente de Hamilton en la Fórmula 1
La llegada de Hamilton en el F40 generó una ola de comentarios en redes sociales. “Dos leyendas lado a lado. Uno de los mejores coches de la historia de Ferrari y un piloto que ha pasado a la historia de la F1 como uno de los más grandes”, escribió un usuario en X.

Otros destacaron: “Odiado, amado, pero nunca ignorado”, y “El estilo está en su ADN”.
El británico llega al GP de Italia a 59 puntos del líder del campeonato, Kimi Antonelli, en la clasificación general, y ahora en el circuito de Monza buscará recortarle esa distancia al italiano.




