La furia de Milei en Olivos, el cambio que complica a Santiago Caputo y la advertencia de la Justicia por la Aduana
Pasó en uno de los días recluido en Olivos. Estalló en un grito . Una coma mal puesta en la reforma del Banco Central encolerizó a Javier Milei . Menos mal que aún era un proyecto. Los que estaban en el despacho callaron sin entender. Algo parecido pasó en la reunión de gabinete, la primera después
Pasó en uno de los días recluido en Olivos. Estalló en un grito. Una coma mal puesta en la reforma del Banco Central encolerizó a Javier Milei. Menos mal que aún era un proyecto. Los que estaban en el despacho callaron sin entender.
Algo parecido pasó en la reunión de gabinete, la primera después de 45 días. Alertado por Karina Milei, el Presidente tuvo que salir del encierro. La Hermana de Hierro lidia con encuestas en baja como papas calientes.
Los operadores de LLA sintieron alivio con el último Índice de Confianza en el gobierno de la Universidad Di Tella. Milei obtuvo un valioso 2,06 en una escala de 0-5. El paper de ocho páginas salió como pan caliente hacia determinados whatsapps para instalarlo en la agenda.
Delante de los ministros, Milei bajó línea. Negó la paternidad de los sobreendeudados y cargó contra los “ensobrados”. Una fijación que ya es cliché. Esta vez, Patricia Bullrich, que actúa de “super yo” en la conciencia libertaria poniendo límites, consintió: “Todo muy bien. Se habló bastante. Hay mecanismos como los créditos del Banco Nación, pero sin populismo”.
Después, públicamente propuso un virtual octógono de fondo negro de etiquetado frontal alertando sobre el “robo” de las tasas. Algo así como el que avisa no traiciona. Pero, difícil emparentar al que necesita endeudarse para seguir pagando con un cometortas.
Luis Caputo, Karina Milei y Diego Santilli. (Foto: Presidencia)
Amorosidad cero para la morosidad. Es probable que Milei crea que los endeudados sean los votantes de Sergio Massa y el desprecio, una dudosa estrategia electoral.
Sin embargo, una encuesta del Centro de Investigación de Acción Social (CIAS) señala que 4 de cada 10 jóvenes de 16 a 24 años del conurbano que votaron al Presidente en 2023 no volverían a hacerlo en 2027. El Gobierno descansa en la aversión por el pasado. Pero la morosidad es el colectivo que juntó a la oposición: el 9 de septiembre buscarán debatir proyectos de asistencia en Diputados.
Otra vez la estrategia del tero. Los gritos de Milei contra el periodismo y el sutil giro deLuis “Toto” Caputo para, como dijo el ministro, “reactivar” la economía y que los créditos hipotecarios hacen a la justicia social. La gran Néstor Kirchner: “No escuchen lo que digo, fíjense en lo que hago”.
Créditos en dólares para pymes, hipotecarios para clase media alta -el 78% de los salarios están por debajo de los 2,5 millones de pesos- y la instalación de que el Gobierno busca que el salario mínimo no baje de $ 1.070.000. Tope de 2% en las paritarias, pero vía libre a bonos no remunerativos para garantizar el piso.
Giros sin populismos, como dicen en el Gobierno, y como anticipamos acá el domingo último, que incluye la reconquista a los jóvenes.
“Haré otro recital”, prometió Milei para recordarse a sí mismo. El jueves, dio una charla en el ORT para alumnos de 4.º y 5.º. Arenga y adoctrinamiento, la delgada línea. El nexo fue el presidente de la DAIA, Mauro Berestein. Ante los chicos de 16 y 17 años, que podrían votar por primera vez el año próximo, el Presidente comparó al marxismo con satanás.
Javier Milei defendió el rumbo del Gobierno en una charla ante alumnos de la escuela ORT. (Foto: Presidencia)
El mileísmo está obligado a reinventarse con la ampliación del electorado propio. Puede mirarse en el espejo del peronismo. “Nosotros en el 51 tuvimos el voto femenino; en 2013, el voto a los 16 años. Ya no podemos inventar más nada, llegamos al techo y cada vez estamos más cerca del piso”, dice un peronista de todos los ismos.
Los therians ya votan y encima el diputado libertario Carlos Zapata los puso del otro lado: “Los kirchneristas son una clase especial de therians, son zánganos que se autoperciben obreros”.
Otra revelación sobre los jóvenes, el núcleo electoral del gobierno libertario. La encuesta de la Universidad Di Tella que el oficialismo festejó muestra que son el grupo etario más reactivo, y como consecuencia, más volátil.
Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Di Tella.
Las caídas de la línea roja -18 a 29 años- coinciden con los escándalos de supuesta corrupción (febrero de 2024, LIBRA; agosto de 2025, ANDIS; y marzo de 2026, Adorni-gate) y con la motosierra en Educación: septiembre de 2024, por el veto presidencial al financiamiento universitario. La más abrupta fue en julio último, concurrente con la campaña La Patria no se vende, que agitaron Tini y Lisandro Martínez, entre otros, contra la ley de tierras.
Todo en el peor momento de Las Fuerzas del Cielo. Por la crisis entre Karina Milei y Santiago Caputo devinieron en Las flojeras del cielo. Las canchereadas de Adorni, en las pifiadas de Adrián Ravier, de economista a vocero presidencial. La última: jubiló a Santiago Caputo porSantiago Oría, en la comunicación digital. Tuvo que desdecirse por pedido de Karina Milei, justo cuando Oría dejaba al desnudo el uso de bots en X.
No solo el odio, la pulsión por la mirada es otro síntoma de época. Mucho ojo y odio. Poco oído. Según Lacan, de los orificios del cuerpo, el oído es el más importante porque es imposible cerrar. Odio y oído, mismas letras, en distinto orden. ¿La confirmación de Oría es la muestra de una posibilidad incierta: pasar del estadio del odio al del oído?
La Hermana de Hierro despliega la motosierra sobre el Hermano Putativo. El titular de la Aduana, José Andrés Velis, pidió una licencia de 15 días y hay versiones de reemplazo. La Aduana es ¿era? una formidable parcela de poder de Santiago Caputo, junto con la SIDE. Ya perdió Justicia en manos de Juan Bautista Mahiques.
¿La licencia de Velis tendrá que ver con el fallo que prepara el juez Pablo Yadarola sobre el paseo por su casa de la pasajera Laura Belén Arrieta en Aeroparque?
Nunca se sabrá qué había en las 10 valijas sin control que vinieron desde Miami en un avión privado de Royal Class, del empresario Leonardo Scatturice. El caso va camino al archivo. Una palmada y una estocada. El juez que acaba de ser ascendido por el Senado está por cerrar la causa, con una advertencia a la Aduana para que reformule el protocolo: tiene tantos grises que oscurece.