
Cuba registró 50 feminicidios verificados en 2026 antes de que avanzara el noveno mes del año. La cifra ya superó los 48 documentados en todo 2025 y volvió a poner el foco en la violencia machista, la situación de los hijos de las víctimas y las dudas sobre la seguridad penitenciaria tras uno de los crímenes más recientes.
Según el Observatorio de Género de la revista feminista Alas Tensas, además de esos casos confirmados este año hubo 21 intentos de feminicidio y dos asesinatos de hombres por motivos de género. La organización también investiga 15 posibles feminicidios y 20 intentos denunciados en 2026.
El caso más reciente ocurrió el 4 de septiembre en Sabana, La Caoba, cerca de El Cobre, en Santiago de Cuba. La víctima fue Yadelaine Roque Torres, de 25 años, asesinada frente a la puerta de su vivienda.
El crimen de Yadelaine Roque Torres
El presunto agresor fue su expareja, que había escapado de una prisión y llegó hasta la casa de la joven. Después de cometer el crimen, se suicidó, de acuerdo con la verificación realizada por el Observatorio tras un reporte publicado en Facebook por el periodista exiliado Yosmany Mayeta.

La hija de Yadelaine, de cinco años y nacida de una relación anterior, quedó huérfana de madre. La niña además presenció la muerte violenta.
El impacto en los hijos de las víctimas
Ese impacto sobre los hijos de las víctimas fue descrito por la jurista cubana Maylin Fernández Suris en declaraciones citadas por Diario de Cuba. “Cuando un hombre mata a la madre de un niño, puede destruir al mismo tiempo la organización familiar que sostenía su vida cotidiana. El menor pierde afectos, cuidados e ingresos; puede cambiar de vivienda o de escuela, puede separarse de hermanos, puede trasladarse al hogar de unos abuelos que no poseen recursos suficientes; en casos extremos, puede quedar al cuidado de instituciones estatales”, explicó.
Fernández Suris sostuvo además que “la orfandad provocada por un feminicidio no es ordinaria”. La especialista remarcó que no se trata solo de la pérdida de la madre, sino de una ruptura que altera de manera simultánea la red material y afectiva de los menores.
Como recordó el medio, el proyecto Casa Palanca entrevistó en 2024 a ocho familias de víctimas mortales de violencia machista en Cuba. En seis de esos hogares había algún integrante que recibía una pensión por viudez u orfandad, pero todas las familias denunciaron la falta de acompañamiento psicológico sistemático.

Otro caso confirmado y los que siguen bajo investigación
El otro feminicidio confirmado por el Observatorio fue el de Bertha Veitia López, una mujer de 64 años. El crimen ocurrió el 26 de agosto en Nuevitas, Camagüey.
En el caso de Bertha Veitia López, el sospechoso es un supuesto conocido que permanece bajo custodia policial. Su cuerpo fue hallado en un platanal en condiciones que, según el Observatorio, “muestran una gran crueldad y misoginia”.
El registro independiente que elabora OGAT busca cubrir la falta de información oficial sobre este tipo de crímenes en la isla. Para 2025, además de los 48 feminicidios ya documentados, la organización mantiene bajo investigación 12 posibles casos, cinco hechos que podrían constituir tentativas y el asesinato de un hombre probablemente vinculado a motivos de género.




