
Las exportaciones agroindustriales de República Dominicana crecieron más de 28% desde 2019, en un período marcado por la búsqueda de proveedores cercanos, la presión para acortar las cadenas de suministro y mejoras en la salida de mercancías por puertos y aduanas. El sector se ha convertido en uno de los principales generadores de divisas para la economía dominicana.
Las ventas externas del país alcanzaron $14,000 millones durante 2026, de los cuales más de $10,000 millones provinieron de productos agropecuarios. Esto significa que alrededor de siete de cada 10 dólares obtenidos por exportaciones están vinculados a la actividad agrícola y agroindustrial.
El dato muestra el peso que han tomado los alimentos y materias primas dominicanas en el comercio exterior. La producción agropecuaria no solo involucra a fincas y empresas procesadoras, sino también a transportistas, empacadoras, operadores portuarios y otros negocios que participan en la cadena de exportación.
La cercanía con grandes mercados abre espacio para los productos dominicanos
La posición geográfica de República Dominicana es uno de los factores que favorece el aumento de las ventas externas. El país tiene rutas marítimas y vuelos directos hacia Estados Unidos y la Unión Europea, dos mercados con alta demanda de alimentos frescos, procesados y materias primas.
La proximidad permite reducir los tiempos de transporte, un aspecto importante para los productos que requieren llegar en condiciones adecuadas a los consumidores. En el comercio de frutas, vegetales y otros alimentos perecederos, una entrega más rápida puede marcar la diferencia entre concretar una venta o perder competitividad frente a otros proveedores.
Las condiciones del mercado internacional también han cambiado. Durante años, el precio bajo fue uno de los criterios centrales para las empresas que buscaban abastecerse. Ahora pesan otros factores, como la calidad, la continuidad del suministro, la estabilidad de los países proveedores y la seguridad de las rutas comerciales.
Ese cambio ha impulsado el uso del friendshoring, un modelo en el que las empresas trasladan parte de sus compras o procesos de producción a naciones con las que tienen relaciones estables. La pandemia, los fenómenos climáticos y los conflictos geopolíticos expusieron los problemas que pueden surgir cuando una cadena de suministro depende de territorios muy alejados.

Menos tiempo en puertos y aduanas favorece la salida de mercancías
Las mejoras en la logística portuaria y aduanera aparecen como otro elemento que respalda el desempeño exportador. Las autoridades dominicanas aseguran que las reformas aplicadas durante los últimos años redujeron el tiempo de permanencia de los contenedores en los puertos.
Para los exportadores, una salida más rápida puede traducirse en menores costos de almacenamiento, menos retrasos y una mayor capacidad para cumplir con los plazos pactados con compradores internacionales. En la agroindustria, donde parte de los productos tiene una vida útil limitada, la eficiencia logística resulta determinante.
La actividad también ha recibido respaldo a través de la investigación. En los últimos cuatro años, el sector agropecuario obtuvo 1,500 millones de pesos para investigación, según los datos expuestos durante el XXVIII Encuentro Nacional de Líderes del Sector Agropecuario, a través de una publicación de Diario Libre.
La inversión busca reforzar la producción y responder a las exigencias de los mercados externos, que demandan volumen, calidad y regularidad. El crecimiento de más de 28% desde 2019 ocurre mientras el país busca ampliar su oferta exportable sin afectar el abastecimiento para el mercado local.




