
El Índice de Gestores de Compras de servicios (PMI, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos escaló en agosto hasta 56,5 puntos, desde los 54,6 registrados el pasado mes, lo que supone un repunte de la actividad del sector servicios hasta máximos de los últimos 20 meses, desde diciembre de 2024, según informa la agencia S&P Global.
El incremento de la actividad de los servicios ha estado impulsado por el fortalecimiento de la demanda, ante un ritmo "acelerado y pronunciado" de los nuevos negocios. La mayor demanda ha supuesto un aumento del empleo de forma "significativa", gracias a una confianza "sólida" en las perspectivas de la economía.
Las empresas consultadas señalaron que las presiones inflacionistas se moderaron respecto a lo anotado en julio, aunque la inflación de los costes de los insumos y de los precios de venta se mantuvo por encima de la media.
Por su parte, las expectativas para el próximo año se mantiene positivas, aunque todavía por debajo de la tendencia, con buena parte de los entrevistados citando la incertidumbre en torno a la trayectoria de la política de Estados Unidos y la geopolítica.
"El crecimiento de la actividad empresarial en el sector privado se aceleró en agosto, lo que marca un claro cambio de rumbo para la economía estadounidense. Los datos de las encuestas indican que el PIB creció a una tasa anualizada del 3% en el tercer trimestre, un sólido aumento con respecto al escaso 1,5% registrado en el trimestre anterior", ha sostenido el economista jefe del área de empresas de S&P Global Market Intelligence, Chris Williamson.
"El impulso de crecimiento parece haberse desplazado de la manufactura a los servicios, donde el ritmo de expansión de estos últimos alcanzó su nivel más alto desde finales de 2024. Mientras tanto, el crecimiento de la manufactura se mantuvo sin cambios, ya que tanto la producción como los nuevos pedidos aumentaron a ritmos más débiles", ha añadido.


