Kapanga se presentará por primera vez en el Festival Cordillera el sábado 12 de septiembre , celebrando 30 años de carrera musical - crédito cortesía Criteria Entertainment

Los años 90 fueron un momento de especial efervescencia en el rock argentino, siendo una época testigo de grupos que se propusieron romper convencionalismos y lugares comunes de la escena musical de su país. Las fusiones de grupos como Los Fabulosos Cadillacs y Los Auténticos Decadentes marcaron la pauta, y no pasó mucho tiempo para que una nueva generación siguiera esos pasos.

Entre estos grupos, uno de los más populares de su tiempo fue Kapanga. Formados en 1995 en Quilmes, provincia de Buenos Aires, encontraron en la fusión de géneros aparentemente incompatibles —el ska, el punk rock, el reggae y el cuarteto cordobés— una fórmula propia que combinó la fiesta descontrolada con letras donde la diversión y el compromiso social estaban presentes.

El debut discográfico llegó en 1998 con A 15 cm de la realidad, disco que incluyó éxitos como Me Mata, Ramón, Agujita de Oro —versión de La Mona Jiménez— y El Mono Relojero.

A ese primer álbum le siguieron Un asado en Abbey Road (1999) y Operación Rebenque (2000), que consolidaron el alcance nacional de la banda con canciones como Elvis, La momia blanca, El universal y Bailarín asesino, esta última con la participación de Adrián Dárgelos, de Babasónicos. Desde entonces su carrera se mantuvo siguiendo esa premisa de ir más allá de las etiquetas, con todo y que terminaron desarrollando un sonido arquetípico.

En 2026, Kapanga celebra tres décadas de actividad ininterrumpida con la gira 30 Años, que ya recorrió gran parte de Argentina e incluyó presentaciones en España y México. Como parte de los festejos, la banda grabó una serie de reversiones de sus clásicos junto a artistas de distintas generaciones y estilos. El Mono Relojero fue reinterpretado con Pablo Lescano, de Damas Gratis, La Crudita sumó a Los Caligaris y Los Estrambóticos; Desearía incorporó a Bándalos Chinos; y No me sueltes contó con una versión en vivo junto a Milo J. La colaboración más reciente fue Hoy Reggae, reversionada con Guillermo Bonetto, histórico cantante de Los Cafres. Todas estas grabaciones formarán parte del próximo álbum del grupo, aún en preparación.

Con ese trasfondo, Kapanga llegará por primera vez al Festival Cordillera como parte de su gira de 30 años, después de dos visitas previas a Colombia, convocados para sumarse a los cumpleaños de Millonarios e Independiente Santa Fe, cuyas barras bravas adaptaron El Mono Relojero. La cita de la banda con sus fans será el sábado 12 de septiembre a partir de las 4:45 p. m. – en el escenario Cocuy.

En diálogo con Infobae Colombia, el baterista Claudio Maffia compartió sus puntos de vista sobre las tres décadas de Kapanga, su forma de abordar un show para un festival, la relación entre las hinchadas y su música, lo que representa la fusión para ellos, del Indio Solari, y hasta de Lionel Messi.

Infobae Colombia: ¿Cómo se está preparando Kapanga para su aparición en el Cordillera?

Claudio Maffia: Bueno, estamos preparándonos con mucha ansiedad. Acá estamos girando también por nuestro país. Tuvimos varias provincias en provincias de Argentina celebrando los 30 años con un disco de colaboraciones.

¿Cambia mucho para Kapanga abordar un concierto en un festival comparado con lo que uno puede ver de ustedes en un show solos?

Y bueno, el contexto de estar con otras bandas y todo es un desafío también por el tema del tiempo. Hay que acotar a pocos temas toda una carrera de 30 años, más de 80 canciones, pero estamos acostumbrados porque ya lo hacemos desde mucho, mucho tiempo y es el desafío que nos gusta afrontar.

Kapanga se formó en Quilmes en 1995, tomando como punto de partida su gusto por el cuarteto, el reggae y el rock - crédito @monokpg/Instagram

En esta celebración de los 30 años hicieron una nueva versión de su clasico El mono relojero, esta vez con Damas Gratis. ¿Cómo fue ese proceso, primero de juntarse con una institución de la cumbia como Damas Gratis, y segundo, de reversionar un clásico de los 90 y del rock argentino?

Lo de Damas Gratis fue medio porque Pablo Lescano y sus muchachos estaban tocando El mono relojero en el final de sus conciertos. Entonces, eso nos llevó a invitarlos y a tratar de hacer nuestra versión junto a ellos, que es una versión que tocamos todos. Tocamos nosotros y toca todo Damas Gratis también. Así que es una linda mezcla.

Y después hemos trabajado con Los Cafres, con Bándalos Chinos, con Los Caligaris y Estrambóticos de México. Es un disco de colaboraciones que trata de agrupar los temas más conocidos nuestros a lo largo de estos 30 años.

Kapanga se presentará a partir de las 4:45 p. m. del sábado 12 de septiembre en el escenario Cocuy - crédito Páramo Presenta

Son 30 años de carrera. Quizás en los años 90 desde el punto de vista del artista, el mundo ya era una locura, pero sigue pasando el tiempo y parece que cada vez es más una locura. En Kapanga, ¿Cómo lidian ustedes con la locura del mundo? ¿Qué antídoto le ofrecen ustedes al público a través de la música?

Hacemos lo que podemos desde el lugar que nos toca, pero tratamos de contribuir con momentos, con melodías, emociones, tratar de despertar emociones y de contagiar lo que pasa arriba del escenario, a trasladárselo al público. Y creo que esa es nuestra misión, trasladarle al público lo que sentimos, que es una cosa muy, muy energética, lo que ocurre arriba del escenario. Y lo supimos mantener durante estos 30 años, así que llegamos confiados, llegamos con todo un bagaje de canciones y de ganas, ya que tardamos bastante en ir hasta Colombia, pero por fin llegó el momento.

¿Cómo fueron sus visitas anteriores?

Estuvimos en dos oportunidades. Uno para los Millonarios y otro para el Santa Fe, en el marco de los festejos de sus clubes. Esa fue la puerta, aunque tratábamos de llegar a Rock al Parque o ir a Colombia y bueno, supimos esperar y nos llegó. Ahora esta es una gran oportunidad en un festival tan popular y con tanta convocatoria, así que estábamos esperando esta oportunidad.

¿Hubo alguna canción del repertorio de Kapanga, que por ahí en el momento que la escribieron no pensaban que fuera tan importante, pero cuando la tocaron en vivo, el público, y sobre todo las barras bravas, le dio un significado quizás más profundo o más potente del que ustedes se imaginaran?

La verdad no,en este país, por ejemplo, El mono relojero y Me mata, que son dos de las canciones típicas de nuestro repertorio, fueron abrazadas por algunas hinchadas de fútbol, lo que después contagió a las otras hinchadas. En Tigres de México también nos cantan algunas canciones y bueno, no sabíamos de Santa Fe, los de Millonarios tampoco.

No me acuerdo qué temas, pero creo que andan por ahí en esas canciones que eligieron las, eh, las hinchadas y la verdad que no lo esperábamos. Uno no lo hace con esa, con ese fin, la gente va adoptándolas. Así que en este caso de las dos hinchadas y de las hinchadas de aquí de, de Argentina, bueno, nos han dado un poco más de popularidad.

Claudio Maffla, baterista de Kapanga, reconoció el rol de Kapanga como pionero en colaborar con otros artistas de manera recurrente - crédito Captura de video

Algo que define a Kapanga, por encima de todo, es que fusionan géneros. Ustedes hacen de todo, no le temen al crossover. ¿Cómo reflexionan ustedes sobre esa intención de no encasillarse en ningún estilo concreto?

Creo que empezó con un estilo muy particular nuestro, que era mezclar o fusionar la columna vertebral, que era un ritmo de cuarteto, que es un ritmo popular de la provincia de Córdoba, con el reggae, con el rock, con el hardcore, con el metal, con todas las corrientes, o con la cumbia ahora. Siempre nos animamos porque la música es una y debe de unir a no solamente a la gente, sino a estilos. Y, sí, se puede decir que fuimos uno de los pioneros en mezclar tanto y de convocar a artistas que nosotros admirábamos a que colaboren con nosotros.

Y también fuimos una apertura. Hasta ese momento no había tantas colaboraciones, así que nosotros en ese sentido sí fuimos alguna forma de vanguardia en ese punto, el de invitar a gente de otros estilos a que colabore con nosotros de la talla de Divididos, Mimi Maura, los Babasónicos, o los Decadentes, que son nuestros primos. Los Decadentes siempre estuvimos ahí muy ligados por el tipo de show que brindan ellos y nosotros, que es muy enérgico y de buena vibra, de alegría.

Han pasado 30 años desde que se armó Kapanga. Tienen toda una carrera, han pasado por todos los vaivenes que puede pasar una banda en todo ese tiempo. ¿Qué los motiva, qué los impulsa, después de todo este tiempo, a seguir parándose en un escenario?

Creo que hay una gran afinidad entre nosotros porque esto lo supimos construir desde las bases, nosotros mismos. O sea, ya se formó una institución. Queremos mucho nuestro estilo de vida, que es viajar, que es estar juntos, disfrutamos, seguimos disfrutando mucho de los conciertos en vivo, de hacer todo lo que hacemos. Visitamos muchos, muchas localidades del interior de nuestro país y vamos a ciudades y a pueblos realmente que tienen muy pocos habitantes, pero lo sentimos como una misión divina si se quiere, y sabemos que tenemos la misión de llevar nuestra energía y alegría a esos lugares que algunas veces están un poco olvidados.

Así que yo me identifico con eso que tiene Kapanga de llegar y la gente nos recibe con muchas ansias porque les llevamos un momento de olvidarse de los problemas y llevamos nuestra música, que siempre trata de sugerir un bienestar.

Argentina atravesó dos pérdidas recientes. Una, la muerte del Indio Solari. La otra, el retiro de Messi de la selección. ¿Cómo han llevado esas dos cosas en el país este año?

Y bueno, como cuando se va un referente, ¿no? En todo caso, el Indio Solari ha representado mucho a la idiosincrasia de este país. Era un ícono ya. Así que también nosotros seguimos el legado. Si hay que llevar música, esa es la bandera que nosotros llevamos por delante.

Y lo de Messi también bien, porque a todos nos llega, ¿viste? El tiempo del retiro. La música perdona un poco más que el deporte. Por eso todavía sigo tocando yo, por ejemplo. Pero bueno, asumiendo que es así el destino. Hay veces que los artistas se van muy pronto y, bueno, hay que sobrellevar ese suceso, hay que llevarlo de la mejor manera y agarrar la bandera y seguir llevándola lo más lejos posible. En este caso la bandera de Argentina y de nuestra música, nuestra cultura.

¿Qué pueden esperar los colombianos de Kapanga en el Cordillera?

Que se preparen a hacer mucho pogo, a bailar, a transpirar la camiseta, como se dice futbolísticamente, y que se preparen porque llevamos toda la artillería preparada para que no se olviden de este concierto.