El viernes 4 de setiembre, Julio César Uribe ofreció una conferencia de prensa luego de que barristas de Sporting Cristal lo agredieran en los exteriores del estadio Alberto Gallardo. El ‘Diamante’, visiblemente conmovido, respondió si continuará en el cargo de director general del club.
“He pedido las disculpas del caso. Lo de mi familia, lo de mi hijo, lo entiendo perfectamente. Siempre los escuché a los tres y para mí van a ser prioridad. Pero yo nunca fui un hombre de dudas. Nunca”, fue lo primero que expresó sobre el pedido que recibió de su familia de dejar su puesto.
Uribe destacó su forma de afrontar la adversidad. “Cuando he estado en el más alto lugar, nunca me creí el mejor; y cuando estuve abajo, nunca me creí el peor. Soy un hombre de lucha. Y esto es parte de una responsabilidad que llevo hace un año. Reitero eso porque conozco todo muy bien y sé las cosas que se tienen que cambiar”.
El exfutbolista afirmó que coincide con varios de los reclamos de los hinchas de Sporting Cristal, aunque cuestionó la forma en que algunos manifestaron su descontento. “Estoy de acuerdo con muchas, muchas cosas que el hincha reclama y grita, pero no con la forma. Nada más que eso. Vamos a seguir hacia adelante. Todavía estoy fuerte de corazón, sobre todo porque no son muchos los que aman a Sporting Cristal como lo amo yo. No son muchos los privilegiados de haber nacido aquí. No son muchos los que realmente conservan el sentimiento de gratitud”.
Uribe aseguró que continuará como director general del cuadro rimense. “¿Por esta dificultad voy a correr? ¿Por esta dificultad voy a dejar de amar al club que me lo dio todo? ¿Por esta dificultad voy a señalar a todos los que no son capaces de ser mejores de lo que pueden? Se equivocan: no va a ser así. Vamos a seguir luchando para tratar de avanzar”.
De esta manera, Julio César Uribe confirmó que continuará en Sporting Cristal, al menos, hasta el final de la temporada. El exjugador de la selección peruana seguirá al frente del área deportiva del cuadro bajopontino, que busca poner fin a una racha de seis años sin títulos.




