Juli Poggio salía de los estudios de Rumis, su programa en La Casa Streaming, cuando una cronista de Infama (América TV) la detuvo para preguntarle sobre cómo administra su economía. La pregunta llegó a raíz del caso de Tini Stoessel y su vínculo contractual con su padre, y la influencer y exparticipante de Gran Hermano respondió sin rodeos. “Yo sé perfectamente cuánto tengo”, afirmó.
Poggio fue consultada sobre cómo administra su economía a partir de su salto a la fama, y su respuesta trazó un modelo de gestión que ella misma se encargó de detallar. “Tengo una SRL con mi mamá. Las dos fuimos, firmamos. En cada decisión que hay que tomar, mi mamá me comunica todo, lo vemos juntas, yo voy y estoy atenta a todo”, explicó. La estructura societaria implica que ambas son socias y que ninguna decisión se toma de forma unilateral.

La joven también aclaró que su involucramiento en las finanzas no es decorativo. “Pago los VEPs todos los meses. Cuando hay que mover plata, lo hacemos”, dijo, en referencia a los Volantes Electrónicos de Pago que se utilizan para abonar obligaciones impositivas ante la AFIP. Esa mención no fue menor: implica que Poggio tiene acceso directo a sus cuentas y opera sobre ellas de manera regular.
Ante la pregunta de si la tranquiliza ese esquema —y si en algún momento podría querer saber cuánto tiene para, por ejemplo, comprarse un departamento—, la respuesta fue categórica: “Yo sé perfectamente cuánto tengo”. Y cuando la periodista le preguntó si no duda de nada, respondió con un simple: “No”.
La pregunta había surgido a raíz del caso de Tini Stoessel, cuya situación patrimonial se conoció públicamente en las últimas semanas. Según informó Infobae, la cantante de 29 años solicitó una auditoría tras la ruptura del vínculo contractual con su padre, Alejandro Stoessel, quien la había representado durante quince años. Los resultados de esa auditoría revelaron que todos los derechos económicos derivados de su carrera artística y de su imagen pertenecen a sociedades de las cuales Tini no es propietaria ni parcialmente. Hasta junio de 2026, cuando sus abogados lograron que accediera por sí misma a una cuenta de su titularidad exclusiva, la artista no tenía autorización para realizar movimientos bancarios en ninguna de esas compañías.

Ese escenario fue el disparador de la pregunta a Poggio, quien eligió responder desde su propia experiencia y sin rodeos. El contraste entre ambos casos fue el eje implícito de la conversación: mientras Tini atraviesa una disputa legal para recuperar el control sobre su patrimonio, Poggio construyó desde el principio un esquema en el que ella y su madre son las únicas titulares de la sociedad que canaliza sus ingresos.
La influencer reconoció que el cambio en su situación económica llegó después de su paso por Gran Hermano 2022 (Telefe), el reality que la catapultó a la fama. “Fue después de Gran Hermano, que obviamente mi economía cambió y tuve que empezar a pagar un montón de cosas que antes no pagaba”, contó. Antes de eso, su actividad como modelo e influencer no requería una estructura societaria formal. El crecimiento de sus ingresos hizo necesario ordenar esa dimensión de su vida profesional.
Sobre el rol de sus padres en ese esquema, Poggio fue clara en marcar los límites. “Mis papás saben mucho más y me cuidan y me aconsejan”, dijo, pero subrayó que eso no implica delegación total. La distinción que trazó fue precisa: confía en su madre, pero está al tanto de cada movimiento. “Cada movimiento que vamos a hacer me lo avisa y me lo consulta”, afirmó sobre la dinámica que tiene con ella dentro de la SRL.