
El juicio a “Pity” Álvarez por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz continuó con una de las declaraciones más esperadas desde el comienzo del debate: C.U.S., el amigo que estaba junto a “El Gringo” la madrugada del 12 de julio de 2018 y que, según la reconstrucción judicial, intentó frenar la pelea antes de que el músico sacara un arma y disparara.
El testigo declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29, integrado por los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro, a cargo del caso.
La fiscalía también escuchó a otros vecinos del barrio Samoré para testificar: Liliana Díaz, Fanny Johana Valdivia Quea, Laura Bellizzi, Carla Mariela Collazo y Pablo Roberto Musumano.
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“Estoy tranquilo”: la palabra de “Pity” Álvarez tras la tercera audiencia
Al salir de la tercera audiencia del juicio, “Pity” Álvarez tuvo un breve contacto con la prensa y dijo sus primeras palabras públicamente desde el inicio del debate oral.
“El que da el veredicto es el que todo lo ve. Estoy tranquilo”, aseguró el músico antes de subirse a un auto.
El juicio continuará el miércoles que viene.
El testigo Pablo Robles, vecino del barrio Samoré, no se presentó a declarar
Declara Carla Collazo, encargada del edificio donde ocurrió el crimen
La mujer dijo que conocía a “Pity” y a Díaz de un “Hola y Chau”. Consultada por Sandro Abraldes, contó que aun vive en la portería de la torre 12B, en planta baja, desde donde presenció el hecho.
“Escuché disparos y salí al patio. Escuché que la gente gritaba que había una persona muerta en el piso. Agarré el celular, llamé a la Policía y me metí en mi casa otra vez”, relató. “Yo nunca supe que era Cristian Díaz”, agregó.
Sobre el músico, sostuvo: “Yo del señor Álvarez no tengo nada malo para decir. Siempre tuve buena relación con él. Nunca vi nada raro en el edificio, nunca vi violencia. No puedo decir nada malo de él porque siempre tuve buena relación”.
Respecto de Díaz, contó que también mantenía una relación de “hola y chau” con él porque era el padre de la hija de una amiga. “Para mí era buena persona. Nunca lo vi en nada raro como para decir que andaba en cosas raras”, aseguró. Además, dijo no conocer ningún incidente previo entre Díaz y Álvarez.
Consultada por el defensor Javier Marino sobre cómo era la relación de Pity con la gente cuando caminaba por el barrio, respondió: “Saludaba, no tenía mala relación con la gente”.
Al preguntarle si había personas que se acercaran a pedirle cosas, contestó: “Yo no veía que vinieran a molestarlo en las horas de mi trabajo”.
También recordó que en aquella época la iluminación del lugar no era buena y que esa madrugada hacía frío. “El barrio siempre fue seguro, no hay problemas”, afirmó.
Por último, le preguntaron si había algún sector donde la gente soliera reunirse a tomar alcohol o consumir drogas. “Sí, en la parte de los banquitos, siempre hay gente ahí”, respondió.
Declara Laura Bellizi, vecina del barrio Samoré
Consultada por el presidente del tribunal, la testigo contó que al momento del hecho conocía tanto a “Pity” como a Díaz y que actualmente continúa viviendo en el barrio Samoré.
Interrogada por el fiscal Sandro Abraldes, recordó que la noche del crimen estaba en su habitación cuando escuchó disparos. “Me asomé a la ventana y escuché a una mujer que gritaba: ‘Se está muriendo, ayúdenlo’. Enseguida llamé a la Policía y al 911. Avisé que estaban yéndose para la avenida. Yo vi a dos masculinos, pero no los reconocí”, relató.
El defensor Javier Marino le preguntó cómo era su trato con “Pity”. “Muy bueno”, respondió. Y agregó: “Nunca escuché quejas, por lo menos en la torre del edificio 12”.

Marino también quiso saber cómo reaccionaban los vecinos cuando Álvarez caminaba por el barrio. “Me ha pasado de estar paseando al perro, verlo bajar de un remise y apurarse a venir a hablar para que no lo molestaran. Muchas veces las personas se acercaban a pedirle cosas. Lo que sea”, contó.
Mientras la testigo declaraba, “Pity” salió de la sala para ir al baño. Al regresar, tomó asiento, se secó la lengua con una servilleta y después comenzó a garabatear sobre una hoja.
La defensa también le consultó por Cristian Díaz. Bellizi dijo que solía verlo en el lugar junto a otras personas del barrio y también en el sector de la Glorieta, “donde las personas se juntaban a drogarse”.
Por último, el fiscal Sandro Abraldes le leyó parte de la declaración que la mujer había realizado el 12 de julio de 2018 e hizo hincapié en su llamado al 911 y en la cantidad de disparos que había dicho haber escuchado. La testigo respondió: “La verdad es que no me acuerdo porque pasó mucho tiempo”.
Declara Fanny Valdivia, vecina del barrio Samoré
“Conozco a ‘Pity’ Álvarez del barrio”, dijo la mujer. La testigo es de nacionalidad peruana y continúa viviendo en el barrio Samoré. Al momento del crimen, vivía en el noveno piso de la torre 12A. La noche del homicidio llamó al 911.
Contó que esa madrugada estaba cenando en el living cuando escuchó gritos. “Cuando estaba a punto de llegar a la ventana escuché gritos. Me asomé y vi a una persona tirada en el piso, a la que no reconocí, y a dos personas más. Una chica que gritaba: ‘¿Qué hiciste, Cristian?’. A la otra persona la reconocí: era ‘Pity’. Después se subieron a un auto que estaba sobre la vereda”, recordó. La mujer explicó que llamó al 911 “por una persona que estaba caída”.

Ante la consulta de Fernando Burlando, contó que trabajó como encargada durante 21 años en el barrio Samoré. “‘Pity’ era mi vecino, hemos conversado de música, de mi país. Teníamos una buena relación de vecinos. Siempre fue respetuoso conmigo. Tampoco es que andaba mucho él en el barrio. Andaba de gira”, describió.
Sobre Díaz, dijo que solía verlo sentado en los bancos y que sabía que tenía una hija que vivía en el lugar, pero aclaró que con él no intercambiaba “ni el saludo”.
Consultada por la defensa sobre las condiciones del lugar, y a diferencia del testigo anterior, la mujer aseguró que la iluminación era mala. “Como cuando las lámparas se están apagando”, comparó.
Javier Marino también le preguntó por la relación de Álvarez con los vecinos. “Los pibes del barrio le pedían cosas, le tocaban el portero. Uno lo veía como que eran cosas de artista, pero siempre estaban por ahí detrás”, contó.
Y siguió: “Todos sabemos que ‘Pity’ consumía y los chicos iban a molestarlo y han llegado a subir hasta su departamento. No sé qué le pedían, pero iban constantemente. Una vez me parece que tuvo un intercambio con un chico de mi torre”. También contó que a veces hablaba con la encargada de su entrada o con vecinas de la torre C y agregó: “Sé por otras personas que ayudaba en comedores”.
Por último, la testigo aseguró que nunca vio a Álvarez tomando bebidas alcohólicas ni consumiendo sustancias.
Declara Pablo Musumano, vecino del barrio Samoré
El testigo es arquitecto y al momento del crimen vivía en el octavo piso de la torre 11 A. “Estaba en mi cuarto. Escuché disparos. No recuerdo bien, creo que fueron cuatro. Primero uno y después una ráfaga de tres más, con un espacio. Después escuché una voz femenina pidiendo ayuda. Salí de mi cuarto, fui al living y llamé al 911”, declaró.
Consultado por la defensa acerca de cómo era el barrio Samoré en materia de seguridad en aquel momento, respondió: “A mí nunca me pasó nada, pero alguna vez puede haber habido algún suceso de robo, como en muchos barrios de la Capital Federal”.

También dijo que no veía con frecuencia a Álvarez. “¿Nunca lo cruzó?”, le preguntaron. “Sí, lo vi alguna vez, no recuerdo”, respondió. La defensa quiso saber si alguna vez había presenciado algún episodio protagonizado por el músico que le llamara la atención y el testigo dijo que no.
Por último, al ser consultado sobre cómo era la iluminación del barrio en aquella época, respondió: “Me parecía bien”.
Declara Liliana Díaz, pareja de Cristian Díaz al momento del crimen
“Estuvimos juntos ocho años. Convivíamos en Villa Fiorito”, dijo y contó que conocía de vista a “Pity”. Interrogada por el fiscal Sandro Abraldes sobre el día del crimen, la mujer recordó que había hablado con Díaz horas antes.
“Yo hablé con él ese mismo día al mediodía. Me dijo que le iba a llevar plata a Jacqueline, su hija, que se iba para Samoré”, reconstruyó. Y siguió: “Él me mandó un mensaje, pero yo lo vi después, cuando me enteré de lo sucedido. El mensaje decía que iba para casa, que le dejara la llave afuera”.

Consultada acerca del estado de Díaz durante los días previos al crimen, la mujer dijo que no había advertido ningún nerviosismo. “La noche anterior nos sentamos, cenamos, hablamos de la familia. No sospeché ni me dijo nada. Nunca me dijo nada de ‘Pity’”, contó.
Sobre el momento en que se enteró de su muerte, sostuvo que “fue un shock”. “Jamás me hubiese imaginado que podía pasar algo así. Jamás. Me enteré porque me llamó su hermana. Yo estaba durmiendo”, relató.
Además, contó que Díaz tomaba alcohol y consumía drogas, aunque no pudo precisar qué sustancias ni desde cuándo lo hacía.
C.U.S. declaró durante alrededor de una hora y media
Según pudo saber Infobae, el testigo logró reconstruir con bastante precisión la secuencia previa al crimen. Contó que esa madrugada estaba hablando y tomando algo con Díaz cuando vieron al músico. Fue entonces cuando “El Gringo” le dijo: “Esperame que voy a hablar con ‘Pity’”.
C.U.S. permaneció inicialmente a cierta distancia, pero cuando advirtió que la conversación comenzaba a subir de tono se acercó para intentar separarlos. Luego volvió a alejarse. Sin embargo, la discusión continuó y decidió intervenir nuevamente. Según relató, Díaz y Álvarez terminaron cara a cara y “El Gringo” hizo un gesto como si fuera a darle un cabezazo al músico, apyándole la cabeza en el hombro.
Fue entonces cuando Álvarez sacó el arma y efectuó un primer disparo que, según recordó el testigo, impactó “creo que en el ojo” de Díaz. La víctima cayó de espaldas y, siempre de acuerdo con su relato, Pity le disparó otras tres veces. C.U.S. contó que, tras presenciar la escena, se alejó del lugar por miedo.
Tras finalizar su declaración, el testigo se retiró y Álvarez regresó a la sala. En ese momento, el tribunal pidió “que el acusado se saque la gorra”.
Declara el amigo de la víctima, que presenció la discusión y el crimen
C.U.S. declara desde hace cerca de una hora ante los jueves del TOC N° 29. El amigo de Cristian Díaz, considerado uno de los testigos clave para reconstruir los momentos previos al crimen, pidió hacerlo sin la presencia de la prensa y sin “Pity” Álvarez dentro de la sala. Por ese motivo, su testimonio es en una sala contigua donde solo puede ver a los magitrados y a los integrantes de la fiscalía y la querella. Al músico se lo ubicó en otro espacio con auriculares para que pueda escucharlo.

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Se habla de los testigos
Antes de comenzar con las declaraciones, se discutieron las condiciones en las que prestará testimonio C.U.S., uno de los testigos presenciales más esperados de esta jornada. El amigo de Cristian Díaz pidió declarar sin la presencia de la prensa y sin “Pity” Álvarez dentro de la sala. Mientras el presidente del tribunal explica que se trasladarán a la sala contigua para tomarle declaración al testigo, “Pity” permanece sentado en su lugar. Con una lupa, observa detenidamente una hoja mientras toma un café y come una medialuna.
Arrancó la audiencia
“Pity” Álvarez ya está en los tribunales
El músico llegó al palacio judicial pasadas las 10.30 de la mañana. En los próximos minutos se reanudará el debate oral con la declaración del primer testigo del día.

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