A la hora de cuidar las plantas, muchas personas suelen regarlas un poco todos los días para mantenerlas hidratadas. Si bien parece una buena estrategia, el jardinero Joan Calderón explicó que, a largo plazo, esta técnica puede perjudicarlas y hacer que las raíces queden secas.

Nunca riegues una planta echándole un chorrito de agua todos los días a la misma hora”, aseguró el especialista. De acuerdo con Calderón, con este método de riego solo se humedece la parte superior del sustrato, mientras que el agua no llega a hidratar las raíces que se encuentran más abajo en la maceta.

Por qué no hay que regar las plantas con un chorrito todos los días

De acuerdo con el jardinero, un riego superficial diario genera la falsa sensación de que la planta está hidratada correctamente: “Solo moja los dos primeros dedos de tierra, pero el agua ni baja”.

Al regar todos los días, se humedece únicamente la parte superior de la planta. (Imagen ilustrativa generada con IA)
Al regar todos los días, se humedece únicamente la parte superior de la planta. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Como las raíces se encuentran más abajo, si se riega en poca cantidad, la humedad no llega hasta ellas. “La planta se pasa el día sufriendo, húmeda por arriba y seca por abajo”, sostuvo Calderón.

Por este motivo, en vez de echar pequeñas cantidades de agua diariamente, el especialista aconseja realizar un riego profundo y más espaciado, hasta comprobar que el líquido atravesó la tierra y sale por los agujeros ubicados en la parte inferior de la maceta.

Cuando el agua drena hacia el plato, recomendó vaciarlo para evitar que quede acumulada y provoque un exceso de humedad que, a la larga, puede terminar dañando la planta.

Cada cuánto hay que volver a regar las plantas

Tras realizar un riego profundo, no es necesario sumar más agua al día siguiente siempre y cuando el sustrato se mantenga húmedo. En ese sentido, Calderón aseguró que lo mejor es esperar hasta que la tierra se seque nuevamente para volver a regar.

Hay que dejar secar todo el cepellón y la tierra para volver a regar. Nunca riegues sobre mojado”, detalló el especialista.

Para corroborar si el sustrato está húmedo, propuso introducir dos dedos en la tierra: si se sienten húmedos al sacarlos, hay que esperar más tiempo, pero, si están secos, es momento de regar nuevamente la planta.

Un método para comprobar cuando hay que regar nuevamente es introducir 2 dedos en el sustrato y ver si está húmedo por dentro. (Imagen ilustrativa generada con IA)
Un método para comprobar cuando hay que regar nuevamente es introducir 2 dedos en el sustrato y ver si está húmedo por dentro. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Así, la frecuencia de riego no debe ser diaria por defecto, sino que hay que tener en cuenta la especie, el tamaño de la maceta, la temperatura y las condiciones en las que se encuentra la planta.