Las papas al horno son uno de los acompañamientos más clásicos y fáciles de preparar. Se pueden servir junto con carnes, pollo, pescados o verduras, y admiten una gran variedad de hierbas y condimentos. Sin embargo, conseguir que queden doradas y crocantes por fuera, pero tiernas por dentro, puede ser más difícil de lo que parece.
El chef Jamie Oliver propone prestar atención a un paso previo a llevarlas al horno: hervirlas durante unos minutos y después sacudirlas para que sus bordes queden más rugosos. Según explica en una de sus recetas de papas asadas, este procedimiento ayuda a conseguir una superficie más crocante durante la cocción.
El secreto de Jamie Oliver para unas papas al horno crocantes
La clave está en hervir las papas antes de llevarlas al horno. En su receta, Oliver recomienda pelarlas y cortarlas en tamaños similares para lograr una cocción pareja. Después, hay que colocarlas en una olla con agua hirviendo y sal y cocinarlas durante aproximadamente 7 minutos.

Una vez cumplido ese tiempo, las papas deben escurrirse y dejarse unos minutos para que liberen el vapor. Después llega uno de los pasos más importantes: el chef propone sacudirlas dentro de un colador para que los bordes se golpeen ligeramente y adquieran una textura más irregular.
Este procedimiento permite rugosizar la superficie de la papa y generar pequeñas zonas que favorecen el dorado. Al aumentar la superficie irregular que queda expuesta al calor, se busca conseguir una capa exterior más crocante durante el horneado.
Cómo hacer las papas al horno al estilo de Jamie Oliver
Después de hervir y sacudir las papas, hay que colocarlas en una fuente para horno y cubrirlas bien con aceite de oliva, manteca o grasa, según la preparación elegida. Oliver también recomienda condimentarlas con sal y pimienta antes de llevarlas al horno.
En otra de sus recetas, el chef utiliza un procedimiento similar: indica hervir las papas durante 15 minutos, dejarlas secar con el vapor y darles algunos movimientos dentro del colador para que sus bordes queden rugosos. Después, las mezcla con la materia grasa y las lleva al horno hasta que estén doradas y crocantes.
El método no requiere ingredientes complicados ni técnicas profesionales. La preparación de la papa antes del horneado es el punto central: una cocción breve en agua y después un buen sacudón permiten generar esos bordes irregulares que terminarán dorándose durante la cocción.




