Luis Armando Ramos permaneció en terapia intensiva por dos días hasta que se confirmó su muerte este martes

Tras haber indagado al joven de 20 años detenido por la muerte del jubilado Luis Armando Ramos en Catamarca, la Fiscalía de la Tercera Circunscripción Judicial de la localidad de Belén lo imputó por el delito de homicidio preterintencional.

La fiscal subrogante Jazmín Martel consideró que M.A.Q. causó la muerte de Ramos sin intención. Según la acusación, si bien sus acciones derivaron en ese resultado, el propósito original era lesionarlo o causarle un daño físico.

El episodio tuvo lugar el domingo entre las 19 y las 23 horas, en las inmediaciones del Club River de Corral Quemado. Según la reconstrucción incorporada al expediente a la que accedió el medio local El Ancasti, en medio de una discusión entre ambos de la cual no trascendieron los motivos, el imputado le propinó un golpe en el rostro a Ramos que le provocó la pérdida de equilibrio y posterior caída al suelo, quedando inconsciente.

Tras la agresión, el jubilado fue asistido en el centro de salud local y luego trasladado a Belén, donde ingresó a la Unidad de Terapia Intensiva. Tenía un cuadro de politraumatismos y luego le diagnosticaron muerte cerebral, lo que posteriormente derivó en su deceso.

La fachada del Club River San Cayetano en Corral Quemado, en donde la víctima fue agredida

La autopsia médico-legal determinó que murió como consecuencia de un traumatismo craneoencefálico grave con hematoma subdural. Ese dictamen fue uno de los elementos centrales que la Fiscalía tomó en cuenta para construir la imputación contra M.A.Q.

Junto al informe forense, la fiscal incorporó las actuaciones realizadas de oficio por personal de la Comisaría de Corral Quemado, la denuncia de los familiares de la víctima, testimonios y otros informes médicos. La audiencia de indagatoria se realizó este miércoles y el imputado presentó declaración.

Ramos era un vecino conocido de Corral Quemado, una localidad del departamento de Belén ubicada en el oeste de Catamarca. El agresor quedó detenido desde el momento de su aprehensión y permanece a disposición de la justicia.

Martel aún debe definir si solicita la prórroga de la detención o dispone otra medida cautelar. La causa tramita en el marco de una investigación penal preparatoria y, en paralelo, efectivos de la División Homicidios se trasladaron a Corral Quemado para realizar pericias en el lugar de los hechos y determinar con precisión si el golpe y la posterior caída fueron la causa directa del deceso.

Cuatro vecinos detenidos por la muerte de un jubilado

Los vecinos del jubilado asesinado permanecen detenidos

Ángel Rosendo Leguizamón fue encontrado sin vida en el dormitorio de su vivienda de la calle Isarra al 5400, entre José Miranda y avenida Echeverry, en el partido bonaerense de Merlo.

El cuerpo fue hallado por un amigo que llegó a visitarlo y se topó con la puerta de entrada abierta y el interior de la casa completamente revuelto. Al ingresar, descubrió a Leguizamón con un cable alrededor del cuello y llamó de inmediato al 911. Los primeros efectivos de la subcomisaría del Barrio Matera confirmaron que se trataba de un homicidio. Según el médico que llegó en la ambulancia, la muerte se había producido entre seis y ocho horas antes.

El hombre recibió golpes en distintas partes del cuerpo, fue asfixiado con un cable y presentaba heridas de arma blanca en la zona intercostal. Tenía además las piernas atadas y lesiones defensivas en manos y brazos, lo que indica que estuvo consciente durante parte de la agresión. En la escena, personal de la Policía Científica secuestró dos cuchillos de cocina que se presume fueron utilizados en el crimen.

La hipótesis principal de la fiscalía apunta a un robo. La cerradura de la vivienda no parecía forzada, un detalle que sugiere que Leguizamón conocía a sus agresores o les abrió la puerta voluntariamente. Faltaba su teléfono celular y, según las fuentes del caso, todo indica que le habrían exigido dinero mientras lo herían.

Gracias a las cámaras de seguridad instaladas en la cuadra, se registraron a cuatro personas mientras entraban y salían del domicilio de la víctima. El fiscal Martín Schebes, a cargo de la UFI N° 4 de Morón, trabajó en el lugar junto a las instructoras Paula Salvo y Lorena Stratta, y a partir de esas imágenes lograron identificar a los sospechosos en pocas horas. Todos los detenidos resultaron ser vecinos de la víctima.